Animales

Arao de pico ancho

por hora. Es de las aves que nada a mayor profundidad. En su búsqueda de peces, calamares y crustáceos con los que alimentarse, utiliza sus robustas alas para “volar” a través del agua, alcanzando profundidades de más de 100 metros, y a veces

Por Redacción National Geographic

5 de septiembre de 2010

El arao de pico ancho nada mucho mejor de lo que vuela. El despegue es un poco raro, pero una vez que está en el aire puede volar a 120 kilómetros por hora. Es de las aves que nada a mayor profundidad. En su búsqueda de peces, calamares y crustáceos con los que alimentarse, utiliza sus robustas alas para “volar” a través del agua, alcanzando profundidades de más de 100 metros, y a veces hasta el doble.

Las plumas de la cabeza, la parte dorsal y las alas son negras, mientras que las del pecho y el vientre son blancas. El arao de pico ancho se encuentra en las aguas árticas y en verano se reproduce en las costas rocosas de Alaska, Canadá, Groenlandia, Escandinavia y Rusia. En invierno, cuando no se reproduce, está en el mar cerca de las costas al sur de Nueva Escocia y del norte de Columbia Británica. Además, hibernan en las costas de Groenlandia, del norte de Europa, sur del Océano Pacífico y norte de Japón.

El arao de pico ancho no construye nidos sino que las hembras se unen a otros miembros de su especie formando una colonia grande y ruidosa y ponen un solo huevo en el estrecho saliente de un acantilado. Utilizan guijarros y deshechos para rodear el huevo, fortaleciendo la construcción con excrementos para evitar que el huevo ruede por la pendiente si se desestabiliza. La incubación del huevo dura entre 30 y 35 días. Tanto el macho como la hembra alimentan al polluelo y cuidan de él hasta que está listo para volar (a los 21 días aproximadamente). En ese momento, los polluelos emprenden un viaje migratorio, único entre las aves, nadando hasta 1.000 kilómetros para hibernar cerca de las costas de Terranova.

A pesar de que no están amenazados, los vertidos de petróleo y la pesca con red agallera suponen un grave peligro para esta especie. En Canadá cada año se celebra una cacería tradicional en la que los nativos disparan a estas aves en sus lugares de cría. Otros araos de pico ancho son cazados cuando migran de las costas de Groenlandia.