Animales

Canguro gris oriental

Por Redacción National Geographic

5 de septiembre de 2010

El canguro gris oriental se encuentra en los bosques de Australia y Tasmania y, aunque prefiere vivir entre los árboles, suele ir a las praderas para pastar.

Los canguros grises, los canguros rojos y los walarús son llamados “grandes canguros” porque son mucho más grandes que las otras 70 especies de canguros.

Los canguros grises saltan sobre sus poderosas patas traseras a gran velocidad. Un canguro gris puede alcanzar los 56 kilómetros por hora y recorrer largas distancias a unos 24 kilómetros por hora. Pueden dar un salto de hasta 8 metros de longitud, que puede ser de hasta 1,8 metros de altura.

Las hembras solamente tienen una cría cada vez que, recién nacida, es más pequeña que una cereza. Al nacer, trepa inmediatamente hasta la bolsa marsupial, de la que no sale durante dos meses. Hasta los diez u once meses los jóvenes canguros siguen introduciéndose en la bolsa de sus madres en la que buscan seguridad cuando se sienten amenazados. Cuando crecen, suelen verse las cabezas y patas de los jóvenes canguros sobresaliendo de las bolsas.

Los canguros machos son muy fuertes. Al igual que otras especies, los canguros a veces luchan por las hembras. Suelen apoyar su peso en su robusta cola y “boxear” con sus fuertes patas traseras. También pueden morder y blandir sus fuertes “puños”, lo hacen en el combate con otros enemigos, como los dingos.

Los canguros grises suelen formar grupos. Durante siglos, los aborígenes y australianos de origen europeo despejaron extensiones de tierra y establecieron fuentes de agua, lo que ha ayudado a los canguros a desarrollarse. En Australia hay varios millones de canguros y un elevado número son cazados al año por su piel y su carne, que se ha convertido en un alimento muy popular.