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Leonas socializando con sus cachorros

Leonas socializando con sus cachorros

Por Michael Nichols, National Geographic Creative

Mientras investigaba a los leones en Zambia, la bióloga Thandiwe Mweetwa se dio cuenta de que las leonas de una misma manada tenían cachorros más o menos al mismo tiempo.

Cuando lo analizó con más detenimiento, Mweetwa se dio cuenta de que las leonas sincronizaban sus ciclos de fertilidad para así poder criar de forma conjunta a sus pequeños

Y existe una razón para ello. “Se cree que el sincronizar los periodos de celo aumenta el éxito reproductivo en la manada”, explica Mweetwa, una de las participantes de proyecto Emerging Explorers 2016 de National Geographic y becada por la Big Cats Initiative de la National Geographic Society. Tener a sus cachorros al mismo tiempo implica que las madres pueden contar las unas con las otras para alimentar, cuidar y proteger a los cachorros.




Esta mayor seguridad también permite que más leones alcancen la edad adulta. La depredación es una gran amenaza para los pequeños y vulnerables cachorros de cualquier especie, pero si todos los bebés nacen al mismo tiempo, serán demasiados como para que los depredadores puedan devorarlos a todos.

Si los cachorros nacen en épocas del año diferentes, los depredadores podrían utilizarlos como una fuente constante de alimento

Sin embargo, a pesar de esto, son todavía muchos los que mueren: más de la mitad de los cachorros de león africano no llegan a cumplir un año. Se encuentran en riesgo debido a los depredadores, la enfermedad, el abandono, el hambre o los machos de otras manadas, que muchas veces los matan.




El tiempo lo es todo

Aunque muchos otros animales entran en época de celo al mismo tiempo, pocas especies lo hacen cuando sus cachorros mueren. En lugar de eso, la mayoría entran en celo de forma estacional, incluyendo la mayor parte de especies salvajes de mamíferos ungulados, que solo dan a luz en primavera. 

Por ejemplo, la testosterona de los ciervos macho alcanza su pico en otoño, durante el “estro”, cuando compiten por las hembras y se aparean. Las ciervas gestan durante el invierno y dan a luz en torno a mayo y junio, cuando el tiempo más templado ayuda a los cervatillos a sobrevivir.

Si el león menstruara, las leonas de una misma manada tendrían la regla aproximadamente al mismo tiempo. Pero los leones no lo hacen: los únicos animales que menstrúan manifiestamente de la misma forma que las humanas son otros primates y algunas especies de murciélagos y roedores




Un mito que persiste es que las personas que viven cerca las unas de las otras –como por ejemplo varias mujeres compartiendo habitación en una residencia– sincronizan sus ciclos reproductivos, lo que se demuestra en el hecho de tener la regla más o menos al mismo tiempo. Esta idea, que se popularizó debido a la investigación de la psicóloga Martha McClintock en 1971, ha sido desacreditada por diversos estudios desde entonces.

En 2006, Zhengwei Yang y Jeffrey C. Schank descubrieron que el que una mujer compartiera un ciclo con otra que vive cerca de ella es tan probable como compartirlo con cualquier otra.

Debido a que las mujeres tienen ciclos menstruales ligeramente diferentes, hay muchas probabilidades de que, si dos mujeres pasaran juntas el tiempo suficiente, finalmente sus ciclos coincidirían.

Debido a que la menstruación también malgasta nutrientes y puede atraer a depredadores, con todos los otros problemas a los que se enfrentan los cachorros de león, es una suerte que las leonas no tengan la regla



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