Animales

Pavo salvaje

los europeos, fue una de las dos aves originarias de América que domesticaron. El pato criollo comparte esta distinción.     Sin embargo, a principios del siglo XX, los pavos salvajes ya no vagaban por su territorio tradicional, muchos desapa Domingo, 5 September

Por Redacción National Geographic

5 de septiembre de 2010

Benjamin Franklin escogió al pavo como ave nacional de Estados Unidos. Esta noble ave era muy apreciada por los nativos americanos. Cuando llegaron los europeos, fue una de las dos aves originarias de América que domesticaron. El pato criollo comparte esta distinción.

Sin embargo, a principios del siglo XX, los pavos salvajes ya no vagaban por su territorio tradicional, muchos desaparecieron debido a la caza y a la desaparición de los bosques que constituían su hábitat natural.

Normalmente los pavos salvajes buscan alimento en los bosques, aunque también se les puede encontrar en praderas y pantanos. Se alimentan de frutos secos, semillas, frutas, insectos y salamandras.

En los años 40 comenzaron los programas de reintroducción del pavo salvaje y las aves volvieron a las áreas en las que apenas quedaban especies y donde los bosques habían sido recuperados. Los programas funcionaron tan bien que ahora los pavos viven en zonas en las que quizá no habían habitado cuando los europeos llegaron a América. En la actualidad, también se encuentran en Hawai, Europa y Nueva Zelanda.

Solamente los machos poseen las plumas, la cola en forma de abanico, la cabeza calva y la barba características de esta especie. También gluglutean con un sonido muy característico que puede ser escuchado a kilómetro y medio de distancia.

Las hembras ponen entre 4 y 17 huevos y alimentan a los polluelos después de salir del cascarón, pero sólo durante unos días. Los pavos jóvenes aprenden rápidamente a valerse por sí mismos como miembros de la bandada, que puede estar formada por muchos miembros. Los machos no participan en el cuidado de los jóvenes.

Los pavos domésticos tienen la punta de la cola de color blanco porque descienden de una subespecie mexicana que fue llevada a Europa para ser domesticada a principios del siglo XVI. Esta característica les distingue de pavos salvajes más modernos, aunque la alimentación, la vida y la reproducción han creado otras diferencias.