Animales

Pez volador

Domingo, 5 Septiembre

Por Redacción de National Geographic

28 de febrero de 2011

Los peces voladores pueden verse saltando de las aguas de los mares cálidos de cualquier parte del mundo. Su forma de torpedo aerodinámico les permite alcanzar bajo el agua la velocidad suficiente para emerger a la superficie y sus grandes aletas pectorales en forma de alas les transportan por el aire.

Se cree que los peces voladores han evolucionado hasta adquirir esta notable capacidad de planear para poder escapar de sus depredadores, que son muchos. Entre sus enemigos se cuentan la caballa, el atún, el pez espada, el marlin y otros peces de mayor tamaño. La subsistencia del pez volador se basa en varios alimentos, entre ellos el plancton.

Existen unas 40 especies de peces voladores. Aparte de sus prácticas aletas pectorales, todos ellos tienen colas ahorquilladas de forma irregular, con el lóbulo inferior más largo que el superior. Muchas especies, conocidas como peces voladores de cuatro alas, también tienen aletas pélvicas agrandadas.

El proceso de levantar el vuelo, o planear, comienza por alcanzar una alta velocidad bajo el agua, unos 60 kilómetros por hora. Dirigiéndose hacia arriba, el pez volador traspasa la superficie y comienza la operación de despegue moviendo rápidamente la cola mientras aún está bajo el agua. Entonces se remonta en el aire, alcanzando en ocasiones una altura superior al metro, y planeando a lo largo de una distancia de hasta 200 metros. Cuando se encuentra de nuevo próximo a la superficie, puede batir su cola y seguir volando sin tener que regresar completamente al agua. El pez volador es capaz de continuar volando de ese modo, y se han visto ejemplares que han alargado su vuelo con sucesivos planeos, abarcando distancias de hasta 400 metros.

Los peces voladores, al igual que muchos animales marinos, se sienten atraídos por la luz, y los marineros se aprovechan de ello con notables resultados. Llenan canoas con una cantidad de agua suficiente para que el pez se mantenga vivo, pero no para que pueda impulsarse hacia fuera y fijan en ella una luz a modo de señuelo por la noche. De este modo capturan peces voladores por docenas. En la actualidad estos animales no están incluidos en ningún estatus de protección.