Animales

Sapo de vientre de fuego oriental

Por Redacción National Geographic

5 de septiembre de 2010

Visto desde arriba, el sapo de vientre de fuego oriental tiene un aspecto bastante común: es verde con manchas negras, por lo que se camufla perfectamente entre los colores de su hábitat natural. Sin embargo, cuando se siente amenazado, este presumido anfibio muestra sus verdaderos colores, y con ellos, su carácter.

Este sapo esconde toxinas en su piel y quiere que sus potenciales depredadores lo sepan. Cuando siente el peligro, levanta sus patas delanteras arqueando la espalda, casi doblándose completamente, para mostrar el brillante rojo y negro de su vientre. El sapo, con este movimiento conocido como “unken reflex”, advierte a sus atacantes como si dijera “cómeme y verás lo que es bueno”.

Es una de las variedades más comunes, puede encontrarse en el noreste de China, Corea, el sur de Japón y en zonas del sur de Rusia. El sapo de vientre de fuego oriental es acuático y suele vivir en lagunas y arroyos con poca corriente. Fuera del medio acuático, busca instalarse en los bosques de hoja ancha y de coníferas de la región. Hiberna de septiembre a mayo, refugiándose en troncos podridos y hojas, y a veces, en el fondo de los arroyos.

El sapo de vientre de fuego oriental tiene un tamaño medio, pudiendo alcanzar 5,5 centímetros. Su parte dorsal, cubierta de verrugas puntiagudas, puede ser desde verde brillante a marrón grisáceo, y su vientre es suave al tacto.

Los renacuajos se alimentan de algas, hongos y plantas, mientras que los adultos comen una gran variedad de invertebrados, incluyendo gusanos, insectos y moluscos.

El sapo de vientre de fuego oriental es muy popular en el comercio de las mascotas, pero sigue siendo una especie abundante y no tienen un estatus de protección especial.