Animales

Un “monstruo marino” del jurásico descubierto en un lago escocés

Por Redacción National Geographic

6 de septiembre de 2016

50 años después de su descubrimiento en la isla de Skye (Escocia), un equipo de científicos ha revelado un monstruo que haría empequeñecer al mismísimo Nessie: un reptil de casi 4 metros de largo que dominaba los mares hace 170 millones de años.

El fósil, bautizado como el Monstruo de los lagos Storr, es un esqueleto prácticamente intacto de un ictiosaurio, una familia de reptiles marinos extintos que vivió en la época de los dinosaurios. Las criaturas eran como los delfines de su tiempo: nadadores veloces con hocicos largos y estrechos y dientes en forma de cono, perfectos para comer calamares y peces.

El espécimen de los lagos Storr, descubierto por un coleccionista de fósiles amateur, es el reptil marino más completo  de la era de los dinosaurios que se ha hallado jamás en Escocia. Aun así, durante décadas, el esqueleto permaneció en un almacén ya que estaba sepultado bajo una roca extremadamente dura.

Pero ahora, gracias a la colaboración entre la Universidad de Edimburgo, National Museums Scotland y la empresa energética SSE, los paleontólogos han podido liberar al esqueleto de su armazón de piedra. El 5 de septiembre, los restos recién expuestos realizaron su triunfante debut frente al público. 

“Aunque algunas personas piensan que los monstruos marinos viven hoy en día en nuestros lagos, en realidad había monstruos reales que vivían aquí hace más de un millón de años”, declaró Stephen Brusatte, de la Universidad de Edimburgo, uno de los investigadores que lideraron el análisis del fósil.

Norrie Gillies, el descubridor

El Monstruo de los lagos Storr se descubrió en el verano de 1966, cuando Norrie Gillies –que ha sido director de la planta de la central hidroeléctrica de los lagos Storr, de la empresa SSE– fue a dar un paseo en una pintoresca playa al norte de la central. Allí se dio cuenta de que había algo extraño que sobresalía de las rocas: partes de vértebras que se parecían a un montón de ceniceros de color marrón chocolate. 

Siendo un coleccionista de fósiles aficionado, Gillies se dio cuenta al momento de la magnitud de lo que había encontrado. Enseguida envió una carta al Royal Scottish Museum, que envió un entusiasmado equipo al yacimiento varias semanas después para extraer el fósil.

“Siempre estuvo entusiasmado por el medio que le rodeaba”, declaró Allan Gillies, hijo de Norrie e ingeniero eléctrico con SSE. “Cuando hizo este descubrimiento, se dio cuenta de que era algo más grande. No es lo típico que te puedes encontrar en tu jardín trasero”. 

Durante décadas, Norrie Gillies mantuvo contacto periódico con el museo acerca del fósil, pero el espécimen se mantuvo en el almacén. Murió en 2011 a la edad de 93 años sin poder ver la criatura que había descubierto.

Sin embargo, mantener al Monstruo de los lagos Storr almacenado era una cuestión de necesidad. El fósil estaba atrapado en roca sedimentaria que se había endurecido cuando los flujos de lava remodelaron la isla de Skye durante el Paleoceno, aproximadamente entre 66 y 56 millones de años atrás. Extraer el fósil sin las herramientas o los conocimientos adecuados podría haber sido desastroso.

Hizo lo correcto al ponerse en contacto con el museo; y el museo también hizo lo correcto y lo mantuvo a salvo durante décadas”, explicó Brusatte. 

Pero a principios de 2015, Brusatte y sus colegas dieron con el fósil en las colecciones del museo. Para sorpresa del científico, Allan Gillies y sus hermanas contactaron con él varios días después, tras haber visto en las noticias un estudio de Brusatte sobre un ictiosaurio diferente. Los hermanos y Brusatte comenzaron a intercambiar correspondencia, por lo que pronto reclutó al célebre conservador Nigel Larkinpara preparar el fósil para exhibirse

Sin embargo, no contaron con fondos suficientes hasta que Allan Gillies se dirigió a SSE, su empresa y la de su difunto padre, que enseguida acordó subvencionar la investigación

“SSE está encantada de formar parte en la tarea de devolver a la vida al Monstruo de los lagos Storr”, afirmó en una declaración Martin Pibworth, director ejecutivo de SSE. 

La mejor pesca de la historia

Ahora que el fósil ha sido totalmente expuesto, los paleontólogos pueden comprobar si el ictiosaurio guarda algún parecido con otras especies conocidas o si representa a una nueva especie. El hallazgo también supone un punto clave a los datos del Jurásico Medio, una era que destaca por su escasez en el registro de fósiles.

“En los océanos del Jurásico Medio, parece que había una gran rotación entre los reptiles más pequeños y primitivos y los grupos más grandes y evolucionados”, explica Brusatte.

“O al menos eso es lo que parece, ya que no tenemos demasiados fósiles de ese periodo en ninguna parte del mundo. Por eso este espécimen es tan importante a nivel internacional. Es uno de los escasos fósiles en buen estado de un ictiosaurio que procede de un periodo tan oscuro”.

Para Allan Gillies, que tenía 6 años cuando su padre encontró el ictiosaurio, el fósil tiene una importancia tanto científica como personal

"Mi padre no está aquí para verlo con sus propios ojos, pero sé que estaría muy satisfecho si supiera que finalmente va a ser expuesto y también estaría muy satisfecho de saber que la empresa con la que trabajó ha ayudado a lograr esto”, afirmó. “Es una forma de completar la historia”.