Animales

Uno sin pelo, otro veloz: dos nuevas razas de perro, dos orígenes opuestos

u famosa lista. Con la incorporación del sloughi y el terrier americano sin pelo, suman ya un total de 189.  Así pues aceptamos este reconocimiento como una excusa perfecta para contaros los orígenes dispares de estos canes, así como s

Por Redacción National Geographic

7 de enero de 2016

Cada año el American Kennel Club, una de las organizaciones caninas más importantes del mundo, reconoce nuevas razas de perros que añade a su famosa lista. Con la incorporación del sloughi y el terrier americano sin pelo, suman ya un total de 189.  

Así pues aceptamos este reconocimiento como una excusa perfecta para contaros los orígenes dispares de estos canes, así como sus particularidades y singularidades, sorprendentes. 

Apto para alérgicos

Como su nombre indica, el terrier americano sin pelo no dispone de pelaje como resultado de un gen recesivo que se encuentra en los rat terriers.

A principios de la década de 1970, los criadores de los Estados Unidos comenzaron a modificar y tratar ese gen, lo que con el tiempo ha dado lugar a una raza de can muy poco común a medio camino entre el dálmata y el chupacabras.

Su piel, suave al tacto, suele ser gris en su totalidad o en gran parte de su cuerpo. Esta peculiaridad les ha hecho especialmente famosos entre las personas con alergia al pelo de los animales, como lo son también los gatos tratados genéticamente y de los que pueden disfrutar los alérgicos.

“A menos que se produzca un cambio, este ejemplar es sin pelo, pero en algunos casos han nacido con pelo”, comenta Gina DiNardo, vicepresidenta de la American Kennel Club.

Esto es debido a que al tratarse de un gen recesivo, lo único que se necesita es un gen dominante con pelo para que los perros produzcan una capa con vello fino. Y hay casos.

Nacido para correr

En contraste con el terrier americano sin pelo que tiene su origen en el tratamiento genético, los sloughi (pronunciado sloo-ghi) es una raza que probablemente ha existido durante miles de años.

"Existen pinturas de hace unos 7.000 años que se han encontraron en el norte de África, con representaciones de perros que se parecen mucho a los sloughis", comenta DiNardo.

Si bien la genética del sloughi de pelo corto puede ser muy antigua, la raza no se introdujo en los Estados Unidos hasta el año 1973, pero en países como Marruecos, Argelia o Túnez son bastante comunes. 

Al igual que los galgos y lebreles, los sloughis tradicionalmente han sido criados para perseguir presas en largas distancias. Este can, de una rapidez exquisita, dispone de tanta energía que no se recomienda tenerlos en pisos.

El American Kennel Club dispone de sus propias reglas de crianza de perros que son diferentes a la Federación Canina Internacional.