Espacio

SpaceX quiere enviar a dos turistas a la Luna en 2018

Por Redacción National Geographic

28 de febrero de 2017

En una rueda de prensa inesperada, Elon Musk anunció ayer que su empresa, SpaceX, tiene la intención de enviar a la Luna, a finales de 2018, a dos turistas pagarán por el viaje. Según comunicó el empresario, los dos pasajeros propusieron a SpaceX el proyecto y han desembolsado "una importante suma de dinero” para llevarlo a cabo.

Según lo previsto, la misión despegará desde la plataforma 39A del Centro Espacial Kennedy que la NASA tiene Cabo Cañaveral, Florida, la misma plataforma desde la que despegaron las misiones Apolo hace más de cuatro décadas, poniendo a los astronautas en órbita lunar y después sobre la superficie. Sin embargo, los turistas de SpaceX no pisarán la Luna; el viaje les catapultaría alrededor de la misma antes de regresar a la Tierra.

Como explica SpaceX en su comunicado posterior a la rueda de prensa, "es una gran oportunidad para volver a explorar el espacio profundo por primera vez en 45 años, además de viajar más rápido y más lejos dentro del Sistema Solar que nunca antes".

Con una fecha de lanzamiento muy ambiciosa prevista para el año que viene, el plan de SpaceX es sumamente atrevido, y depende totalmente del desarrollo eficaz de la tecnología y una financiación duradera. Lo que no cabe duda es que enviar humanos a la Luna va a ser muy emocionante, cuándo y cómo quiera que suceda.

Genial. Entonces, ¿quién va a ir?

Eso es aún un misterio. Los turistas lunares son dos particulares que Musk se ha negado a identificar, pero que según la agencia Associated Press,se conocerían entre sí –lo que es muy bueno, porque estar dentro en una cápsula espacial con alguien durante una semana sería difícil incluso bajo las mejores circunstancias.

¿Cómo van a llegar a la Luna los pasajeros?

Por ahora el plan es que los misteriosos pasajeros viajen a bordo de la nueva versión de la cápsula Dragón de SpaceX, que ya está en servicio transportando carga en misiones sin tripulación a la Estación Espacial Internacional.

La cápsula para tripulación Dragon 2, que volará de forma autónoma, se encuentra todavía en fase de diseño y pruebas. SpaceX pretende probar la Dragon 2 a finales de este año y enviar a personas a la Estación Espacial Internacional a bordo de la cápsula a mediados de 2018.

Si todo marcha según lo previsto, la misión a la Luna podría llevarse a cabo a finales de 2018. Después de salir de la órbita de la Tierra, la Dragon 2 rodearía la Luna y se aventuraría brevemente en el espacio más profundo antes de volver a casa. El itinerario de SpaceX sugiere que el viaje durará alrededor de una semana y recorrerá hasta 643.738 kilómetros, dando un nuevo sentido al concepto de millas de viajero frecuente.

Sin embargo, teniendo en cuenta la flexibilidad de la empresa en cuanto a los plazos, algunos críticos se preguntan si la misión de la cápsula Dragon con personas se realizará cuando Musk tiene previsto o no. También está el asunto de hacer que la cápsula llegue al espacio. Para levantar algo tan pesado como la cápsula Dragon 2 cargada con dos personas, SpaceX necesitará su cohete Falcon Heavy, un cohete de transporte aún sin probar que durante años ha fallado en las fechas programadas de debut.

¿Ha mandado algo antes SpaceX a la Luna?

No. La compañía ha estado transportando mercancías desde y hacia la Estación Espacial Internacional desde 2012, y Musk anunció hace poco un plan muy ambicioso de envío de personas a Marte en un futuro próximo.

Si SpaceX logra su objetivo de llevar personas a la Luna a finales de 2018, será la primera vez que los seres humanos logren llegar allí desde el Apolo 17 en 1972.

¿Qué formación necesitarán los pasajeros para poder volar?

No se sabe por ahora, pero una de las razones por las que Musk se ha negado a identificar a los pasajeros es que no pueden volar hasta que hayan completado una serie de revisiones médicas y regímenes de entrenamiento.

Los astronautas que se preparan para misiones a bordo de la Estación Espacial Internacional tienen una condición física excepcional. Se someten a un sinfín de exámenes físicos y para los desafíos de micro gravedad se entrenan usando distintos simuladores, incluyendo réplicas sumergidas de la estación espacial.

¿Qué tiene la NASA que decir sobre esto?

En un comunicado oficial, la NASA afirma que "felicita a sus compañeros de la industria por llegar más lejos", y que la creciente colaboración público-privada le “permitirá a la agencia centrarse en el desarrollo de la próxima generación de cohetes, naves espaciales y sistemas para llegar más allá de la Luna y financiar la exploración del espacio profundo".

Musk ha dicho que da prioridad a la colaboración con la NASA, y que si la agencia desea enviar a sus propios astronautas a la Luna a bordo de una cápsula Dragon 2, podría dejar de lado a los pasajeros privados en su viaje inaugural a la Luna.

¿Qué podría salir mal?

Un montón de cosas. El espacio es duro.

Entre otras cosas desagradables: los cohetes estallan, los sistemas de soporte de vida fallan, a veces tienes que, literalmente, encajar una clavija cuadrada en un agujero redondo, y no es precisamente sencillo atravesar en picado de forma segura la atmósfera de la TierraEso es sólo la parte técnica.

Los retos interpersonales y psicológicos asociados con las misiones espaciales al espacio profundo también son un área activa de investigación, y digamos que no es posible expulsar al miembro del equipo más desagradable fuera de la isla una vez que la nave espacial está en camino.

Sin embargo, existen al menos dos personas en la Tierra tan emocionadas por la perspectiva de una visita lunar que están dispuestos a pagar a pesar de estos desafíos. Aunque aún es un misterio cuánto cuesta un billete a la Luna, Musk ha dicho que el precio es aproximadamente el equivalente a un viaje a la Estación Espacial Internacional, que en el pasado ha visto a turistas espaciales pagar entre 19 y 38 millones de euros.

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