Con los ojos verdes y la piel negra y amarilla, esta serpiente vive en un hábitat de tan solo un centenar de kilómetros cuadrados y que sigue disminuyendo debido al desarrollo humano y otros factores.
Su descubridor Tim Davenport, sospecha que la serpiente terminará en la lista de los animales en peligro de extinción de la Unión Internacional para la conservación de la Naturaleza.