Proyecto Pristine seas

 

El océano —que recubre el 70 por ciento de la superficie del planeta— actúa como soporte de la vida en la Tierra. Proporciona más de la mitad del oxígeno que respiramos y regula el clima terrestre. La industria pesquera emplea a más de 180 millones de personas y suministra alimento a miles de millones en todo el mundo, al mismo tiempo que nos ofrece oportunidades educativas, turísticas y de ocio.

El doctor Enric Sala, explorador residente de National Geographic, inauguró el proyecto Pristine Seas para encontrar, estudiar y proteger los últimos lugares salvajes del océano.

 


CON TU APOYO, HEMOS CONTRIBUIDO A LA PROTECCIÓN DE MÁS DE


4,5 MILLONES DE KILÓMETROS CUADRADOS DE TERRITORIO OCEÁNICO.

Expediciones completadas   Áreas protegidas   Proyectos en curso
MAPA DE LA NATIONAL GEOGRAPHIC SOCIETY. FUENTES: PRISTINE SEAS, MPATLAS

 

Nuestra historia

 

El doctor Enric Sala, explorador residente de National Geographic, inauguró el proyecto Pristine Seas en 2008 para identificar, proteger y restaurar los últimos lugares verdaderamente salvajes del océano. A través de la exploración, la investigación científica, el análisis político y económico, y el compromiso de la comunidad, trabajamos para establecer reservas marinas en las que la vida pueda prosperar, al mismo tiempo que aseguramos su gestión efectiva en los años posteriores.

 

 

 

La asociación con autoridades estatales, gobiernos y comunidades locales, ONG y líderes empresariales es esencial para nuestro éxito. Aquí podrás saber más sobre cómo trabajamos, conocer a nuestro equipo, encontrar las respuestas a las preguntas más frecuentes y colaborar con nosotros. Pristine Seas es una de las iniciativas clave de National Geographic, dedicada a la conservación del medio ambiente. La National Geographic Society es la mayor entidad colaboradora sin ánimo de lucro para la protección del medio ambiente a nivel mundial.

 

 

 


Contaminación marina

Cada día se vierten al océano agentes contaminantes a un ritmo alarmante. Aquí podrás aprender más acerca de cómo los deshechos y las sustancias químicas tóxicas amenazan a las especies marinas y a sus hábitats.

 

Sobrepesca

La sobrepesca altera el equilibrio de la vida en el océano y tiene importantes consecuencias para millones de personas en todo el mundo que dependen del pescado como fuente principal de proteína.

 

 

 

Aumento de la temperatura del mar

El calentamiento de los océanos supone una amenaza para los arrecifes de coral y las poblaciones de peces, ya que el aumento de las temperaturas afecta a algunos de los eslabones fundamentales del ecosistema marino y provoca la subida de los niveles del mar.

 

Acidificación

A medida que el océano absorbe las emisiones de carbono, está experimentando un rápido descenso del pH superficial, una alteración que está desestabilizando los ecosistemas marinos y que podría tener graves consecuencias a nivel global.

 

Especies invasoras

Las especies invasoras acuáticas son introducidas en una localización a través de métodos diversos y pueden resultar dañinas para el equilibrio de los ecosistemas marinos nativos.

 

 

 


La solución

 

Exploración de lugares prístinos

Cada expedición de Pristine Seas nos acerca un poco más a entender el proceso de aparición y funcionamiento del océano antes de que sufriera los efectos antrópicos.

 

Creación de reservas

Las áreas marinas protegidas son esenciales para restaurar la salud del océano. Desde el año 2009, el proyecto Pristine Seas ha contribuido a proteger 2,2 millones de kilómetros cuadrados de océano en todo el mundo.

 

Realización de descubrimientos

Nuestras investigaciones de vanguardia han revelado cómo funcionan los ecosistemas marinos intactos e incluso han llevado al descubrimiento de nuevas especies.

 


Trabajo de campo

 

La última barrera de hielo

Pristine Seas se ha asociado con el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) para documentar los cambios en el hielo marino —y sus efectos sobre la vida salvaje que depende de él— en el Ártico.

 

La isla Rapa

Las islas más meridionales de la Polinesia Francesa han sido durante mucho tiempo un refugio para la naturaleza, pero una de nuestras expediciones ha demostrado que los efectos de la pesca ya han alcanzado sus aguas.

 

Seychelles

Las tortugas carey y los curiosos meros han guiado al equipo de Pristine Seas a través de un paraíso del océano Índico en las islas periféricas de Seychelles.

 


Nuestro trabajo

Fotografía de Josep Clotas

En sus expediciones, el equipo de Pristine Seas lleva a cabo investigaciones completas e interdisciplinares para examinar la totalidad del ecosistema: desde microbios y corales hasta tiburones y osos polares. Este riguroso componente científico, sometido a revisión, es esencial para ayudarnos a entender el funcionamiento de los ecosistemas marinos prístinos en comparación con los ecosistemas que han sufrido el impacto humano en otras partes del océano.

Gran parte de nuestro trabajo implica el buceo como medio para estudiar la vida en ecosistemas cercanos a la costa, incluyendo peces, corales, invertebrados, algas y microbios. De hecho, muchos de los lugares que visitamos nunca habían sido sometidos a una evaluación científica exhaustiva, por lo que normalmente recogemos especímenes que son desconocidos en la región o nuevos para la ciencia.

También hemos llevado a cabo un trabajo innovador para tratar de entender mejor las comunidades microbianas en estos lugares remotos. Los microbios, que conforman la mayor parte de la biodiversidad del planeta, raramente se examinan. Nuestras colaboraciones con microbiólogos de talla mundial han puesto de manifiesto la importancia de los microbios en los mares prístinos, desde los arrecifes de coral hasta el remoto Ártico norte.

Para explorar el reino oceánico que se esconde más allá de la superficie hemos empleado dropcams de alta tecnología para el océano profundo. Estas esferas acrílicas se sumergen hasta las profundidades del océano y han expandido enormemente nuestro entendimiento de estas áreas inexploradas. Durante nuestra expedición al Ártico ruso, nuestra dropcam nos permitió observar a un sorprendente transeúnte: un tiburón de Groenlandia, una imagen muy inusual en una parte tan septentrional de la Tierra de Francisco José. También hemos explorado el entorno en el océano abierto usando cámaras cebo, que flotan en las columnas de agua y nos permiten contar y medir especies como los atunes, los marlines, los tiburones y una amplia variedad de especies de océano abierto que con frecuencia se pasan por alto en los estudios en lugares remotos.

Por encima de todo, nuestra investigación en dichas expediciones ha puesto de manifiesto que los entornos marinos prístinos funcionan de forma muy diferente respecto a la mayor parte del océano global. Los mares prístinos están dominados por depredadores superiores como tiburones, lucios, meros y osos polares. Estas especies ejercen una gran influencia sobre el resto del ecosistema, haciéndolos más eficientes y resistentes a las perturbaciones como tormentas, epidemias y, a mayor escala, al cambio climático.

Esta identificación de «pirámides de biomasa invertidas», donde hay más depredadores que presas, ha aportado información acerca del funcionamiento de los ecosistemas marinos y sobre todo aquello que hemos perdido. Las pirámides de biomasa invertidas pueden existir porque las especies que sirven como presas pueden renovar sus poblaciones más rápidamente debido al incremento de la depredación, aumentando la eficiencia de todo el ecosistema. Sin embargo, debido a las alteraciones de los ecosistemas marinos y las cadenas alimentarias, estos depredadores superiores han desaparecido en la mayor parte de los océanos del mundo.

Pero los lugares prístinos también muestran niveles más altos de resistencia. En los arrecifes de coral hemos descubierto que los ecosistemas intactos albergan una mayor presencia y un crecimiento más rápido de corales, así como niveles inferiores de crecimiento excesivo de macroalgas, enfermedades coralinas y brotes de depredadores de los corales. Las comunidades microbianas en los lugares prístinos son diversas, con escasos patógenos, mientras que los ecosistemas que han sufrido el impacto humano se encuentran dominados por heterótrofos y virus. El desequilibrio de estas comunidades microbianas provoca brotes de enfermedades y la pérdida de funciones en el ecosistema.

Los lugares prístinos, que sirven como puntos de referencia en comparación con ecosistemas más afectados, son más resistentes a las perturbaciones locales como las tormentas y las epidemias, así como al calentamiento global y al cambio climático. Con cada expedición, estos laboratorios vivientes nos dan una percepción de la apariencia del océano antes de la llegada de los humanos y de la salud que podrían recuperar.

 


El equipo

Fotografía de Enric Sala

Doctor Enric Sala, explorador residente de National Geographic

Enric Sala es el fundador y líder del proyecto Pristine Seas de National Geographic. Sus más de cien publicaciones científicas, sus docenas de artículos y sus cinco documentales cuentan con un gran reconocimiento y se utilizan en los esfuerzos por la conservación. Sala, antiguo profesor de ecología marina en el prestigioso Instituto de Oceanografía Scripps, combina actualmente la exploración con la investigación, la economía, la política y los medios de comunicación para contribuir a la protección de los últimos lugares salvajes del océano. Sala participó en 2005 en el programa Aldo Leopold Leadership; en 2006 fue nombrado miembro del Programa de Conservación Marina del Pew Trust; en 2008 participó en el Foro de Jóvenes Líderes Mundiales organizado por el Foro Económico Mundial; en 2013 se le adjudicaron el premio de investigación de la Real Sociedad Geográfica española y el premio Lowell Thomas del Explorers Club, una sociedad estadounidense, y también pasó a formar parte de la Royal Geographic Society británica.

Paul Rose, líder de la expedición

Paul Rose siempre ha permanecido en la vanguardia de la exploración y es uno de los buceadores científicos y viajeros polares más experimentados. Con su labor ha ayudado a los científicos a descifrar misterios del mundo en las regiones más remotas y desafiantes del planeta durante los últimos 30 años. Rose es el vicepresidente de la Royal Geographical Society y líder de las expediciones del proyecto Pristine Seas de National Geographic. Es un explorador activo, presentador de radio y televisión, experto en investigación de campo y autor publicado. Ha estado trabajando en la Antártida y en el Ártico todos los años desde 1990. Es un popular presentador frecuentemente solicitado y entre sus créditos en televisión se encuentran las aclamadas series documentales de la BBC Oceans, Voyages of Discovery, Take One Museum y Meltdown. También ejerce como reportero para BBC News y aparece regularmente en BBC Breakfast, en programas sobre la actualidad y en Sky News.

Durante diez años, Rose fue el comandante de la base Rothera en la Antártida, destinada a la Investigación Antártica Británica, y se le ha concedido la Medalla Polar de Su Majestad la Reina de Inglaterra. Por su trabajo con la NASA y el proyecto de la nave a Marte en el monte Erebus, en la Antártida, también ha sido galardonado con la Medalla Polar de Estados Unidos.

Doctor J. Michael Fay, explorador residente de National Geographic

Mike Fay pasó al primer plano de la exploración y la conservación en 1997, tras recorrer más de 3.200 kilómetros de un corredor forestal intacto e inexplorado en Gabón, en África oriental. Su documentación de los árboles, la vida salvaje y el impacto antrópico llevó a la protección de 28.500 kilómetros cuadrados de la superficie del país. Este trabajo inspiró a Enric Sala para liderar expediciones submarinas comparables para la protección del mar.

Desde entonces, Fay ha participado en numerosas expediciones de Pristine Seas, explorando y documentando la vida y el impacto humano sobre las islas en las aguas de las cuales bucea el resto del equipo. Fay, que también llevó a cabo la prospección aérea de África conocida como Megaflyover en 2004, así como la expedición Redwood Transect en 2008 en el mismo continente, ha regresado a Gabón, donde se ha comprometido a ayudar al gobierno a detener la pesca ilegal y a establecer áreas marinas protegidas, descubiertas como resultado de una exploración de Pristine Seas en 2012. Esta expedición estudió las aguas de las costas de Gabón, haciendo que su océano recibiese la misma protección que sus bosques 15 años atrás.

Sociedad Geográfica española y el premio Lowell Thomas del Explorers Club, una sociedad estadounidense, y también pasó a formar parte de la Royal Geographic Society británica.

Manu San Félix, cámara subacuático

Manu San Félix es un cámara, fotógrafo, buceador experimentado y biólogo marino que ha estudiado a las tortugas bobas y las focas monje del Mediterráneo durante muchos años. Siendo buceador desde 1981, San Félix trabaja ahora como instructor enseñando las principales técnicas de submarinismo, entre ellas el buceo con reciclador o rebreather.

San Félix es actualmente el director de fotografía y de videografía subacuáticas en Pristine Seas y ha participado en 14 expediciones oceánicas con National Geographic desde 2009. Se ha sumergido en más de 8.000 ocasiones y posee muchas especialidades como instructor, incluyendo el buceo con reciclador, buceo con aire enriquecido y con aire enriquecido avanzado, buceo de profundidad, primeros auxilios y suministro de oxígeno de emergencia.

San Félix, fotógrafo profesional desde 1988, ha publicado sus fotografías en las revistas National Geographic, Mondo Sommerso y Tauchen. Se le ha concedido el premio de Fotógrafo de Vida Salvaje del Año (Wildlife Photographer of the Year) (Londres, 2003) y ha ganado el premio Golden Diver en la 32ª edición del Festival Mundial de Fotografía Subacuática (Antibes, Francia, 2005).

David McAloney, encargado de seguridad en el buceo

Dave McAloney es un técnico sanitario de buceo y encargado de seguridad. Él es quien opera la cámara hiperbárica Cowan que llevan a bordo y es responsable de todos los sistemas de gas de buceo para las expediciones. McAloney ha trabajado con sistemas subacuáticos durante 23 años y es piloto certificado de submarinos, piloto de ROV, supervisor de sistemas ROV, capitán de yate e ingeniero eléctrico. Nació en Australia y creció buceando y explorando la Gran Barrera de coral. Actualmente vive en Reino Unido.

Doctor Alan Friedlander, director científico

Durante más de 30 años Alan Friedlander se ha dedicado a examinar la regulación de población en ecosistemas marinos con un énfasis específico en las respuestas ante la explotación y en la efectividad de las áreas marinas protegidas, así como en las prácticas de gestión de la industria pesquera tradicional y contemporánea. Actualmente es director del Fisheries Ecology Research Lab en la Universidad de Hawái.

Friedlander ha publicado más de cien artículos científicos y ha pasado más de 8.000 horas bajo el agua, desde los arrecifes de coral al Ártico, en por profundidades de cientos de metros. Como director científico de Pristine Seas, el objetivo de Friedlander es llevar a cabo investigaciones que ayuden a entender cómo era el océano antes de los impactos antrópicos, para entender qué hemos perdido en otros lugares debido a este efecto y, sobre todo, para establecer metas apropiadas de conservación y gestión en nuestros océanos.

OV, capitán de yate e ingeniero eléctrico. Nació en Australia y creció buceando y explorando la Gran Barrera de coral. Actualmente vive en Reino Unido.

Kike Ballesteros, ecólogo marino

Enrique «Kike» Ballesteros es un naturalista de campo centrado principalmente en los ecosistemas marinos y de aguas dulces. Trabaja en España, en el Centre d’Estudis Avançats de Blanes, institución del CSIC, y se ha dedicado a estudiar la región del Mediterráneo, aunque su pasión por la naturaleza le ha permitido viajar por todo el mundo. Su especialidad son las algas y la taxonomía de las praderas marinas, y posee un profundo conocimiento sobre invertebrados marinos. Sus temas principales de investigación incluyen el mapeo y la descripción de hábitats, los efectos de las especies introducidas en los ecosistemas, la ecología de las algas y la monitorización a largo plazo de las comunidades bénticas. Como colega de Enric Sala durante años, Kike ha estado comprometido con Pristine Seas desde su creación, y su principal papel en las expediciones es la descripción de las zonas bénticas.

Kike considera que la observación es esencial para entender la naturaleza, y siempre prefiere estar buceando en vez de sentado delante de un ordenador. Sin embargo, también es un escritor prolífico y es autor de varios libros sobre las algas marinas, las setas (una de sus aficiones) y la biología y ecología marinas de los ecosistemas mediterráneos. Su libro La vida marina del mar Mediterráneo (2015) ha sido traducido a cinco lenguas (inglés, francés, turco, holandés y catalán). Ha contribuido a más de 300 estudios de investigación, libros y capítulos de libros.

 


Nuestros logros

Desde su inauguración en 2008, Pristine Seas ha trabajado con socios clave para contribuir a proteger más de 3 millones de kilómetros cuadrados del océano.

Isla del Coco

Una expedición en septiembre de 2009 documentó la biomasa de tiburones más grande del Pacífico y descubrió comunidades en el fondo del mar muy ricas y diversas, con abundancia de peces en torno a las montañas subacuáticas. Esto llevó a la protección por parte de Costa Rica de los casi 10.000 kilómetros cuadrados de océano que rodean el Parque Nacional de la isla del Coco.

Islas Desventuradas

Reserva marina bajo consideración del gobierno de Chile

Una expedición entre febrero y marzo de 2013 en estas islas en las costas chilenas documentó y filmó uno de los últimos entornos marinos prístinos que quedan en Sudamérica. Allí, el equipo descubrió la mayor biomasa de peces jamás observada en las aguas del Pacífico de Sudamérica. En octubre de 2015, el gobierno chileno anunció la creación del Parque Marino Nazca-Desventuradas, la mayor reserva marina vedada en las Américas. El parque comprende 297.000 kilómetros cuadrados del océano que rodea las islas Desventuradas.

Tierra de Francisco José

Entre julio y agosto de 2013, el doctor Enric Sala, explorador residente de National Geographic, lideró una expedición de Pristine Seas a la Tierra de Francisco José en colaboración con el Parque Nacional del Ártico ruso, la Sociedad Geográfica Rusa y National Geographic. Un grupo internacional de científicos y directores de documentales evaluaron el estado de un ecosistema prístino oceánico y terrestre y compararon sus condiciones actuales con los referentes históricos y las fotografías obtenidas por exploradores a finales del siglo XIX. El equipo de la expedición halló entornos terrestres y subacuáticos prácticamente prístinos con abundancia de grandes depredadores y filmaron el primer vídeo de un tiburón de Groenlandia en las profundidades del océano. En agosto de 2016, el primer ministro ruso Dmitry Medvedev anunció la expansión del Parque Nacional del Ártico ruso en 74.000 kilómetros cuadrados para incluir el archipiélago de la Tierra de Francisco José. Esta expansión no solo crea la mayor área protegida en Rusia, sino también la mayor reserva marina en el Ártico, con un total de 88.000 kilómetros cuadrados.

Gabón

Red de Áreas Marinas Protegidas de Gabón

Una expedición en octubre de 2012 reveló profundos arrecifes intactos con exuberantes bosques de coral blando llenos de grandes peces como meros. Lo más destacable de estos arrecifes es que se han formado sobre plataformas petrolíferas subacuáticas en funcionamiento. La protección de estas aguas supondrá la continuación de las tareas de conservación en Gabón, que comenzaron en 2002 cuando se declaró el 11 por ciento de los territorios del país como parques nacionales. El 12 de noviembre de 2014, el presidente Ali Bongo Ondimba expandió el legado de conservación de su padre creando una red de parques marinos que cubre el 23 por ciento de las aguas territoriales de Gabón, una red de zonas marinas protegidas que supone la primera de este tipo en la región y donde está prohibida la pesca comercial.

El área total tendrá más de 46.000 kilómetros cuadrados de océano y protegerá gran parte de la vida marina más impresionante de Gabón: 20 especies de ballenas y delfines —incluyendo ballenas jorobadas y delfines gibosos del Atlántico— y cuatro especies de tortugas marinas, entre las que se encuentran la población reproductora de tortugas laúd más grande del mundo y la población reproductora de tortugas oliváceas más grande del océano Atlántico.

Islas Galápagos

Las emblemáticas islas Galápagos, un punto caliente de biodiversidad tanto en la tierra como en el océano, sirven de hogar a numerosas especies que no se pueden encontrar en ningún otro lugar del planeta. En diciembre de 2015, el equipo de Pristine Seas llevó a cabo una expedición a las Galápagos mediante el buceo con bombonas de oxígeno y recicladores, vehículos sumergibles pilotados, imágenes en 360 grados, rastreo por satélite de tiburones y dropcams de National Geographic. Su objetivo era estudiar y documentar las aguas en torno a las islas, que contienen la mayor concentración de tiburones del mundo. Tres meses después, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, anunció la creación de un santuario marino y 21 áreas de conservación repartidas a lo largo del archipiélago volcánico que protegen más de 47.000 kilómetros cuadrados o aproximadamente un tercio de las aguas en torno a las Galápagos, islas administradas por Ecuador. El nuevo santuario comprende 40.000 kilómetros cuadrados y se extiende alrededor de las islas Darwin y Wolf.

Islas de la Línea del norte

Monumento Nacional Marino de las islas remotas del Pacífico

Una serie de expediciones entre el 2005 y el 2007 exploraron un extraño ecosistema prácticamente libre de impactos antrópicos, incluyendo el arrecife Kingman, que proporcionalmente alberga más depredadores superiores que cualquier otra zona estudiada en el planeta. Estas expediciones sirvieron como fundamento científico para que el presidente estadounidense George W. Bush declarase un grupo de siete atolones como Monumento Nacional Marino de las islas remotas del Pacífico. En septiembre de 2014, el gobierno de Obama anunció la expansión del monumento, creando la mayor reserva marina del mundo. El Monumento Nacional Marino de las islas remotas del Pacífico tiene actualmente una superficie de más de 1,2 millones de kilómetros cuadrados, aproximadamente tres veces el tamaño del estado de California y seis veces su tamaño anterior. El monumento recién expandido también es mayor que la suma de las superficies de los parques nacionales estadounidenses en tierra, que tienen una superficie combinada de casi 342.000 kilómetros cuadrados. La pesca comercial, los vertidos y la minería serán actividades prohibidas en esta reserva, aunque estará permitida la pesca recreativa mediante autorizaciones y la entrada de navegantes a la zona.

Palaos

En septiembre de 2014, Enric Sala y el equipo de Pristine Seas volvieron al Pacífico sur para una expedición con el objetivo de investigar los ecosistemas submarinos de Palaos. Los estudios científicos resultantes muestran que las áreas marinas protegidas contribuyen al mantenimiento de la rica biodiversidad por la que Palaos es conocida. La biomasa de peces total era dos veces superior en áreas marinas protegidas frente a las áreas cercanas sin protección, mientras que la biomasa de depredadores superiores era cinco veces mayor. En octubre de 2015, el presidente Tommy E. Remengesau, Jr., anunció la creación del Santuario Marino Nacional de Palaos, que protegerá el 80 por ciento de las aguas nacionales de la isla: el mayor porcentaje de territorio marino protegido del mundo. El nuevo santuario marino protege unos 500.000 kilómetros cuadrados de las aguas de Palaos, lo que ayudará a asegurar la sostenibilidad a largo plazo de los recursos marinos, mejorará la industria pesquera local y contribuirá a incrementar los ingresos generados por el turismo de buceo.

Islas Pitcairn

Reserva Marina de las islas Pitcairn

Una expedición de Pristine Seas en marzo de 2012 descubrió inusuales especies de tiburones y de otros peces poco conocidos en un ecosistema intacto en el fondo del mar, con una gran diversidad de vida marina escasamente documentada por los científicos. En marzo de 2015, el gobierno del primer ministro británico David Cameron anunció la creación de la mayor reserva oceánica contigua del mundo, que aseguraría la protección especial de 830.000 kilómetros cuadrados de aguas en las remotas islas Pitcairn en el Pacífico sur. La nueva reserva tiene tres veces la superficie de la masa continental del Reino Unido y alberga una impresionante variedad de tiburones, peces, corales y otros organismos marinos.

Isla Salas y Gómez

Parque Marino de Motu Motiro Hiva

Las expediciones de Pristine Seas en febrero de 2010 y febrero de 2011 descubrieron corales vivos en condiciones excelentes y documentaron nuevas poblaciones de langostas y tiburones. Los científicos también registraron ecosistemas intactos en montañas submarinas. Las expediciones condujeron a que el gobierno chileno tomase la decisión de crear el Parque Marino de Motu Motiro Hiva, con una superficie de más de 147.600 kilómetros cuadrados.

Islas de la Línea del sur

Reserva Marina de las islas de la Línea del sur, Kiribati

Una expedición entre abril y mayo de 2009 completó el que sería el primer estudio de los arrecifes de coral más prístinos del Pacífico. Estos arrecifes se encuentran completamente intactos y proporcionan un importante punto de referencia según el que los científicos pueden medir la degradación que ocurre en otros lugares. El 17 de junio de 2015, el presidente Tong de la República de Kiribati anunció la creación de una reserva marina vedada que se extendería unas 12 millas náuticas alrededor de las cinco islas de la Línea del sur (Flint, Vostok, Millennium, Malden y Starbuck). El tamaño total de la reserva es de aproximadamente 7.770 kilómetros cuadrados. Esta nueva reserva se ha creado como añadido al área protegida de las islas Fénix de Kiribati, con una superficie de cerca de 400.000 kilómetros cuadrados.