Viaje y Aventuras

Japón

Por Redacción National Geographic

7 de octubre de 2010

Japón es un país insular que se extiende a lo largo de la costa Pacífica del nordeste de Asia. La isla principal es Honshu, y las otras tres más grandes son Hokkaido, en el norte del país, y Shikoku y Kyushu en el sur. Más de 4.000 pequeñas islas rodean a estas cuatro principales. Las islas principales están conectadas mediante un moderno sistema de transporte, del que forma parte el túnel Seikan, el mayor túnel ferroviario del mundo, con una longitud de 54 kilómetros. Los trenes japoneses de alta velocidad (conocidos como shinkansen, o trenes-bala) enlazan las principales regiones del país.

Aproximadamente un 73 por ciento del territorio japonés es montañoso, y todas las ciudades importantes, excepto la antigua capital de Kyoto, se ubican en torno a una estrecha franja de llanuras costeras. Apenas un 18 por ciento del territorio es habitable, por lo que las ciudades japonesas son grandes urbes densamente pobladas. El área metropolitana de Tokyo es el mayor núcleo urbano del planeta. En él viven 36 millones de personas, pese al inquietante historial geológico de la región, donde son frecuentes terremotos y tsunamis de gran poder destructivo. Solamente el gran terremoto de 1923 acabó con unas 143.000 vidas.

Japón era una de las sociedades más aisladas y tradicionalistas del mundo cuando el comodoro Matthew C. Perry entró en la Bahía de Tokyo al mando de una flota norteamericana en 1853. Hoy, en cambio, es un país democrático y de mentalidad abierta, además de uno de los tres mayores exportadores de productos manufacturados y la segunda potencia económica mundial, sólo por detrás de Estados Unidos.

Su agresiva política exterior en el Pacífico llevó a Japón a entrar en guerra con Estados Unidos en 1941. La posterior derrota puso fin al sueño nipón de dominar Asia, y la ocupación estadounidense impuso un sistema parlamentario constitucional, libertad sindical y una profunda reforma agraria. A pesar de la carencia de materias primas, la economía se revitalizó gracias a las ayudas estadounidenses, a los altos índices de productividad laboral, al ahorro privado y a la inversión de capital.

El fallecimiento del emperador Hirohito en 1989 marcó el inicio de una nueva era en la que Japón afronta los retos del envejecimiento de la población, de un reparto cada vez más desigual de la riqueza, del cambio del papel de la mujer en la sociedad y de la creciente preocupación por la seguridad y por el medio ambiente. Pese a todo ello, la economía japonesa ha experimentado un continuo crecimiento desde la crisis financiera de la década de 1990. Japón se ha convertido en una fuerza motriz global, afianzándose como la segunda mayor economía del mundo.

Las relaciones con Corea del Norte son tensas a causa del programa de armas nucleares desarrollado por este país y de los secuestros de ciudadanos japoneses en los años 70 y 80 del pasado siglo. Por su parte, las relaciones con Rusia se ven obstaculizadas por la disputa sobre una serie de pequeñas islas al este de Hokaido, conocidas como los Territorios del Norte: Habomai Shikotan, Kunashiri y Etorofu (Iturup, en ruso). Japón sigue reivindicando la soberanía de estas islas ocupadas por Rusia al término de la Segunda Guerra Mundial.

ECONOMÍA

•    Industria: Vehículos de motor, equipos electrónicos, máquina herramienta, acero y metales no ferrosos

•    Agricultura: Arroz, remolacha azucarera, verduras, fruta; carne de cerdo; pescado

•    Exportaciones: Vehículos de motor, semiconductores, materiales de oficina, productos químicos