Animales

Orangután

Domingo, 5 September

Por Redacción de National Geographic

La palabra malaya orangután significa persona del bosque. Estos primates anaranjados y de pelo largo, presentes nicamente en Sumatra y Borneo, son muy inteligentes y están estrechamente emparentados con los humanos.

Los orangutanes tienen una enorme envergadura de brazos. Un macho puede estirar los brazos unos dos metros de lado a lado, una distancia notablemente superior a su altura, que ronda el metro y medio. Cuando un orangután está de pie, sus manos casi tocan el suelo.

Los brazos del orangután son apropiados para su estilo de vida porque pasa la mayor parte del tiempo (alrededor del 90 por ciento) en los robles de su hogar, la selva pluvial tropical. Incluso duermen en las alturas, en nidos hechos con ramas frondosas. Usan grandes hojas a modo de paraguas y refugio para protegerse de los habituales aguaceros.

Estos inteligentes primates buscan comida durante el da. La mayor parte de su dieta se compone de fruta y hojas que recogen de los árboles de la selva. También comen corteza, insectos y, muy de vez en cuando, carne.

Los orangutanes no son tan gregarios como los demás simios. Los machos son solitarios. Cuando recorren la selva, emiten constantemente ruidos sordos y lanzan alaridos para asegurarse de no encontrarse con otro macho. Estas largas llamadas pueden escucharse a dos kilómetros de distancia.

Las madres y sus crías, por otra parte, comparten un estrecho vínculo. Los paqueos permanecen con sus madres durante seis o siete años, hasta que aprenden las técnicas para sobrevivir por su cuenta. Las hembras solo dan a luz una vez cada ocho años, el periodo ms prolongado de todo el reino animal. Estas longevas criaturas han sobrevivido hasta 60 años en cautividad.

Como los orangutanes solo viven en unos pocos lugares y dependen enormemente de los árboles, son especialmente susceptibles a la tala maderera en estas regiones. Por desgracia, la deforestación y otras actividades humanas, como la caza, han llevado al orangután a estar en peligro de extinción.