Viaje y Aventuras

Kenia

Jueves, 7 Octubre

Por Redacción National Geographic

Kenia es un país de África oriental que se eleva desde las planicies costeras del Océano Índico hasta las montañas y altas mesetas del interior. La mayor parte de la población habita en las zonas montañosas. La capital, Nairobi, está situada a 1.700 metros de altitud. Pese a que encontrarse cerca del Ecuador, la altitud hace que la temperatura sea fresca. Hacia el oeste de Nairobi la meseta desciende hacia el Gran Valle del Rift, que la atraviesa de norte a sur. El valle alcanza su punto más bajo junto al Lago Turkana, en las praderas desérticas del norte. En los alrededores del Lago Turkana, los arqueólogos han descubierto fósiles de algunos de los antepasados más antiguos del ser humano, como el Hombre de Kenia, que vivió hace unos 3 millones y medio de años.

La economía de libre empresa y cierto clima de tolerancia política hicieron de Kenia uno de los países africanos más estables tras su independencia de la Corona británica en 1963. Pero en los últimos tiempos la corrupción ha actuado como fuerza erosionadora de esa estabilidad y el gobierno, presionado por los sectores reformistas, se vio obligado a implantar un sistema pluripartidista a finales de la década de 1990. Los principales obstáculos al progreso son el alto crecimiento de la población, la escasez de suministro eléctrico y la ineficacia en la gestión de sectores clave.

Cuarenta grupos étnicos, entre ellos los Kikuyu, dedicados a la agricultura, y los Masai, pastores y ganaderos, habitan las zonas rurales, que aún hoy en día albergan tres cuartas partes de la población del país No obstante, la dura competencia por las tierras de cultivo empuja a miles de personas hacia las grandes ciudades, donde los niveles de desempleo son altos. En Nairobi, el principal centro comercial del este de África, los rascacielos y las barriadas de chabolas forman abruptos contrastes. El gobierno está incrementando sus esfuerzos por poner freno a la caza furtiva, especialmente de elefantes y de rinocerontes negros. El turismo constituye un sector esencial para la economía de Kenia, que es uno de los destinos preferidos por los amantes de los safaris.

ECONOMÍA
•    Industria: Fabricación a pequeña escala de bienes de consumo (plásticos, muebles), transformación de productos agrícolas, refinado de petróleo

•    Agricultura: Café, té, maíz, trigo, derivados lácteos

•    Exportaciones: Té, productos hortofrutícolas, café, derivados del petróleo, pescado

—Texto de Gran Atlas del Mundo National Geographic