¿Qué tienen que ver el solsticio de invierno y el fin del mundo?

viernes, 21 de junio de 2019

¿QUÉ TIENEN QUE VER EL SOLSTICIO DE INVIERNO Y EL FIN DEL MUNDO?
Muchos creían que el fin del mundo iba a llegar el pasado viernes, debido al extendido rumor de que el calendario maya termina el 21 de diciembre de 2012. Sin embargo, a principios de este año, William Saturno, que obtuvo una beca de National Geographic, encontró pruebas de que los mayas establecieron una fecha miles de años después de 2012.

 

«Siempre estamos buscando el final», declara Saturno. «Los mayas buscaban una garantía de que nada cambiaría. Es una forma de pensar completamente diferente».

 

 

Incluso sin hablar de apocalipsis, el solsticio ha sido un día señalado desde la Antigüedad. Múltiples tradiciones culturales y religiosas lo consideran una fecha muy importante, y no es casualidad que haya tanta celebración relacionada con el día más corto del año.

 

 

El primer día del invierno

 

 

Durante el solsticio de invierno el Sol está más cerca del horizonte que en ninguna otra época del año, ofreciendo la menor cantidad de luz. A partir del día siguiente al solsticio, sin embargo, los días empiezan a ser cada vez más largos.

 

La palabra «solsticio» viene de la expresión latina que significa «sol quieto», pues, efectivamente, tras meses de decrecer tras el solsticio de verano, el arco del Sol se estabiliza en el cielo; después, empieza a aumentar hasta alcanzar su pico más alto en el solsticio de verano.

 

 

Hay dos solsticios al año, uno alrededor del 21 de diciembre y otro alrededor del 21 de junio, puesto que el eje de la Tierra tiene un ángulo de 23.5 grados (esta inclinación es también la responsable de las estaciones). El solsticio de invierno en el Hemisferio Norte tiene lugar cuando la mitad superior de la Tierra está más alejada del Sol.

 

Al ser el día más corto del año, el solsticio de invierno es el día más oscuro, pero no el más frío. Puesto que los océanos necesitan tiempo para calentarse y enfriarse, en diciembre siguen reteniendo algo de calor del verano, retrasando los días más fríos del invierno aproximadamente un mes y medio. Del mismo modo, el momento más caluroso del verano es en agosto, un mes o dos después del solsticio de verano.

 

Un día importante desde la Antigüedad

 

La Humanidad siempre ha celebrado el solsticio de invierno, normalmente con la mirada puesta en la llegada de la luz del verano. Veamos algunos ejemplos.

 

Muchos monumentos prehistóricos, como la irlandesa tumba de Newgrange están colocados para capturar la luz en el amanecer del solsticio de invierno.

 

En el norte de Europa los germanos celebraban la llegada del solsticio de invierno con las fiestas de Yule.

 

Las festividades romanas llamadas Saturnales, en honor al dios Saturno, se celebraban en diciembre e incluían la observación del solsticio de invierno. Los romanos también celebraban el alargamiento de los días tras el solsticio honrando a Mitra, antiguo dios persa de la luz.

 

En la actualidad, muchos paganos celebran el solsticio de invierno según las tradiciones antiguas.

 

«Existe un creciente interés por las religiones antiguas, a menudo motivado por razones ecológicas», afirma Harry Yeide, profesor de religión en la Universidad George Washington. «Ahora se celebra el propio solsticio».

 

Sin embargo, los paganos no son los únicos que celebran hoy el solsticio de invierno. Por ejemplo, en varias ciudades de Estados Unidos, una serie de espectáculos llamados Christmas Revels lo celebran con música y bailes de todo el mundo.

 

«Casi todas las culturas del norte tienen una forma de celebrar el día más corto del año», afirma el director artístico de Revels Patrick Swanson. «Para nosotros es muy divertido rescatar la música y los bailes tradicionales».

 

Desde luego, Christmas Revels mezcla las tradiciones antiguas para celebrar el solsticio de invierno con las costumbres de una festividad que ha sustituido ampliamente las clásicas celebraciones del día más corto del año: la Navidad.

 

Relación entre Navidad y el solsticio de invierno

 

Los expertos no saben con exactitud la fecha de nacimiento de Jesucristo.

 

«Durante los primeros años de la Iglesia cristiana, las celebraciones se centraban en Pascua», afirma Yeide. «Nadie sabe con certeza dónde ni cuándo se empezó a pensar que había que celebrar el nacimiento de Jesús al igual que su muerte y resurrección». (Artículo relacionado: «Sin resolver el misterio de la estrella de Navidad»).

 

En oriente celebraban tradicionalmente la Navidad el 6 de enero, fecha conocida como la Epifanía en occidente. La fecha del nacimiento pudo ser escogida en base a la idea de que la concepción de Cristo y su resurrección tuvieron lugar durante la misma estación, por lo que, de ser concebido en primavera, tuvo que nacer en invierno.

 

Según Yeide, «la fecha en la que tradicionalmente se celebraba el solsticio de invierno se convirtió en el día para celebrar el nacimiento de Jesús. Así, diciembre fue elegido el mes de la Navidad».

 

Se cree, por otra parte, que los primeros líderes de la iglesia añadieron un sentido cristiano a las festividades del solsticio de invierno para atraer fieles.

 

«Todo esto da lugar a un interesante juego de palabras», añade Yeide. «En muchos idiomas, no solo en inglés, la gente suele comparar el resurgimiento del Sol con el nacimiento del hijo de Dios».

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