Bosques de pino en el Bony de les Neres

Descubre los secretos de un lugar que desearás conocer.
Paisajes que se transforman con el paso de las estaciones, sorprendiéndonos con su flora y fauna.
El hogar del urogallo y la perdiz nival.
Un increíble viaje de la mano del fotógrafo de National Geographic Jaime Rojo.

Jaime Rojo

PASIÓN POR LA NATURALEZA

Jaime Rojo combina su pasión por la naturaleza salvaje, la conservación y el storytelling para crear campañas de comunicación visual que involucren al gran público en temas ambientales. Lleva más de una década trabajando para la protección de los grandes espacios salvajes del planeta.

TERRITORIO DE ALTA MONTAÑA

UN SECRETO EN LOS PIRINEOS

Con una altitud media de casi 2.000 m y más de 65 picos que superan los 2.500 m de altura, Andorra es un país esencialmente montañoso y con poco terreno cultivable. Si a esto le sumamos los extensos bosques que cubren muchas de sus laderas y el hecho de que la mayoría de núcleos urbanos están concentrados en el fondo de los valles, tenemos como resultado que más del 90% de los casi 468 km2 de la superficie de Andorra son espacios naturales.

La fauna de Andorra es uno de los secretos mejor guardados de este país porque la mayoría de sus animales no son evidentes a primera vista. Sus cumbres más altas son el refugio de la esquiva perdiz nival y sus extensos bosques albergan una saludable población de urogallo, carpintero negro y mochuelo boreal –tres aves difíciles de observar en el sur de Europa–. El águila real, el quebrantahuesos y el buitre planean con frecuencia en los valles y en las praderas alpinas pastan numerosos rebaños de sarrios, el carismático rebeco de los Pirineos.

Con una altitud media de casi 2.000 m y más de 65 picos que superan los 2.500 m de altura, Andorra es un país esencialmente montañoso y con poco terreno cultivable. Si a esto le sumamos los extensos bosques que cubren muchas de sus laderas y el hecho de que la mayoría de núcleos urbanos están concentrados en el fondo de los valles, tenemos como resultado que más del 90% de los casi 468 km2 de la superficie de Andorra son espacios naturales.

SEGUIR LEYENDO

La fauna de Andorra es uno de los secretos mejor guardados de este país porque la mayoría de sus animales no son evidentes a primera vista. Sus cumbres más altas son el refugio de la esquiva perdiz nival y sus extensos bosques albergan una saludable población de urogallo, carpintero negro y mochuelo boreal –tres aves difíciles de observar en el sur de Europa–. El águila real, el quebrantahuesos y el buitre planean con frecuencia en los valles y en las praderas alpinas pastan numerosos rebaños de sarrios, el carismático rebeco de los Pirineos.

ANIMALES

ANIMALES

FAUNA

Las especies de fauna más emblemáticas de Andorra fueron abundantes durante la última glaciación y al calentarse el clima se refugiaron en estas montañas. Muchas de ellas encuentran su límite sur de distribución en los Pirineos

  • UROGALLO
  • PERDIZ NIVAL
  • MOCHUELO BOREAL
  • MARMOTA
  • SARRIO
  • OTRAS ESPECIES

SEGUIR LEYENDO

PAISAJES

PAISAJES

FAUNA

Conoce los rincones de este país pirenaico, desde la alta montaña a largas praderas alpinas. La naturaleza en su máximo esplendor.

  • BOSQUES
  • MONTAÑAS
  • PRADERAS

SEGUIR LEYENDO

A la espera del urogallo

Tras las huellas de la perdiz nival

DIARIO DE CAMPO

Durante los próximos meses voy a tratar de fotografiar uno de los secretos mejor guardados de este país: la naturaleza salvaje de Andorra. Sé que no va a ser fácil: me esperan largas jornadas, cargando mucho equipo montaña arriba; horas y horas de espera en escondite. Pero si con estas imágenes conseguimos que la gente aprecie este paisaje de otra manera, ya habrá merecido la pena. Encontrar el equilibrio entre medioambiente y desarrollo es uno de los grandes retos a los que nuestra sociedad se enfrenta en el s. XXI y espero que este proyecto ayude a conseguirlo. De lo que estoy seguro es que va a sorprender a mucha gente, y espero que descubran una Andorra diferente, una Andorra al natural.

Lección de botánica

Viajo a Andorra tras dos meses de confinamiento y la primavera está en ebullición. Salir a caminar con Marc (@pirenalia) es una lección de botánica de las de antes. Me bombardea con nombres de flores que a duras penas consigo memorizar. Este se me quedó a la primera… Caltha palustris. Crecen en la orilla de arroyos de montaña

La vida a través de una malla

Cada madrugada, durante la temporada de celo del urogallo, los machos se concentran en los cantaderos. Es el mejor momento para fotografiarlos y el uso de escondite es imprescindible. Los ventanucos tiene esta malla que nos permite ver sin ser vistos. Al cabo de un rato los ojos se acostumbran. Ahora solo queda esperar.

Primer encuentro con un urogallo

Voy a pasar la noche en el escondite del urogallo. Son las 20:30 y empieza a oscurecer. Siento un ruido detrás de mí. Me asomo con mucho cuidado y veo un macho de urogallo que se acerca con cautela. Es precioso. Este es mi primer encuentro con un urogallo salvaje y lo quiero saborear

Floración de los rododendros

Ya están floreciendo los primeros rododendros, señal de que ya estamos en primavera. Marc (@pirenalia) no deja de decirme que es demasiado pronto, que van casi dos semanas adelantados. Estas alteraciones del calendario natural se están volviendo demasiado frecuentes en mi trabajo.

A la espera del mochuelo

Estoy haciendo una espera en un nido de mochuelo boreal. He montado varias cámaras para tener diferentes ángulos de la misma situación. Es un animal del que se sabe más bien poco y resulta difícil trabajar así. Gran parte del éxito depende de encontrar el nido (un gran aplauso a @madrenys) y la otra es aprovechar los fugaces momentos en los que se deja ver.

Fototrampeo

He montado unas cámaras de fototrampeo en el cantadero de urogallo. Voy a dejarlas una semana en el bosque y las he camuflado para que los gallos no desconfíen. Es una técnica que me encanta: permite capturar imágenes de mucha calidad del animal en su entorno y mientras las cámaras trabajan, yo puedo estar en otra localización del proyecto. Se aprovecha mucho el tiempo

Marmotas

Las marmotas son viejas conocidas –las fotografié por primera vez en un viaje al Pirineo hace más de 20 años– pero no por ello dejan de resultarme animales muy entrañables. Viven en las praderas de alta montaña y sus madrigueras forman complejos laberintos con muchas entradas y salidas. Siempre hay alguna vigilando con aire de suspicacia, lista para dar un silbido ante la menor amenaza.

Nido de picamaderos negro

Durante las próximas 10 horas esta va a ser mi única vista. Estoy en un escondite esperando al picamaderos negro, una de las aves más fascinantes de Andorra. Es el pájaro carpintero más grande de Europa y su mera presencia hace que el bosque se sienta de otra manera. Hay especies que tienen eso; cuando desaparecen, el paisaje queda incompleto.

Cameo de mochuelo boreal

Llevo horas delante del nido de picamaderos negro. Es mediodía y casi no hay movimiento. @madrenys se acerca con mucho cuidado. Trae baterías de repuesto. –¿Ya has visto el pollo de mochuelo?– Llevo tantas horas concentrado en el nido de picamaderos que no me he dado cuenta de que en el árbol de al lado hay un pollo de mochuelo boreal que empieza a explorar el mundo

Tráfico en alta montaña

Hoy hemos subido a Els Cortals a fotografiar marmotas. Hacía una tarde ventosa y nublada y no ha habido mucha acción. El sol ya está detrás de las montañas y decidimos recoger el equipo y volver a casa. En ese mismo momento, todas las vacas que pastaban por allá deciden seguir el mismo camino que nosotros. No hay prisa. Los atascos son otra cosa en la alta montaña.

Con los pies fuera

Volar en helicóptero es una sensación incomparable y para un fotógrafo es la mejor herramienta posible. Su alta maniobrabilidad es ideal para obtener imágenes de la alta montaña andorrana. A pesar de que por mi trabajo he volado muchas veces en helicóptero, cada vuelo lo sigo disfrutando como la primera vez. Espero que nunca se me pase.

Niebla al amanecer

Vamos a buscar sarrios cerca del pico de Enclar. Quedamos con Marc (@pirenalia) a las 5:30 am y subimos en jeep cuando todavía es de noche. Hay neblina y a medio camino se intuye que vamos a tener una amanecer espectacular, así que nos paramos en un mirador para hacer fotos. Presiento que vamos a ver pocos sarrios con esta niebla, pero este amanecer lo compensa todo.

Huellas de marmota

Estamos buscando marmotas por Grau Roig. Hay una colonia justo debajo de los telesillas pero no vemos ninguna. La única señal de su existencia son las madrigueras vacías. Seguimos dando vueltas y vueltas porque sabemos que tienen que estar por allá. De pronto, al lado de un riachuelo, encontramos una señal de que andan cerca: las huellas de la marmota son inconfundibles.

Tarde libre

Durante años, no dejé pasar un amanecer o atardecer sin salir a fotografiar. Es la mejor luz y cuando los animales están más activos. Pero a medida que mis proyectos se han ido haciendo más complejos, he aprendido que puede ser más productivo tomarte una tarde libre para visitar una localización o buscar nidos. Pero confieso que me sigue dando remordimiento de conciencia ver algo así y no fotografiarlo. La cámara del móvil es mi consuelo.

Rana bermeja

Me ha alegrado mucho encontrarme con esta rana bermeja. Los anfibios son un grupo de animales con el que tengo poca experiencia, pero no por ello dejan de gustarme. Esta rana estaba en una pequeña charca por la zona de Grau Roig. También había algunos renacuajos hacinados en charcos diminutos, como gominolas en un cuenco. Suerte que no hay garzas en estas praderas.

Primeros encuentros

Hoy ha sido mi primer día buscando perdices nivales en la alta montaña andorrana. De momento no ha habido suerte, pero hemos tenido algunos encuentros fugaces con otros animales. A primera hora vimos un zorro cruzando un valle, lejísimos. Luego nos topamos con un sarrio, bastante cerca, que no nos perdía ojo. Y por la tarde nos pasó por encima un quebrantahuesos; es un ave magnífica.

Acampar en alta montaña

Este es el campamento que hemos montado a 2.400 m para buscar a las perdices nivales. Yo venía muy preparado para pasar frío, pero la verdad es que alguna noche hasta me han sobrado plumas en el saco de dormir. Está haciendo un calor que no me esperaba y a mediodía estamos en mangas de camisa. Pero a esa altura, en cuanto paras un poco y se mete el sol tras las montañas te quedas helado, así que no hay que confiarse.

Primer rastro

Hoy hemos encontrado unas huellas frescas de perdiz nival y nos ha subido los ánimos. En algún momento nuestros rastros se cruzan y sus pisadas pasan por encima de las de nuestras raquetas. Estamos jugando al gato y al ratón; y ellas tienen ventaja porque juegan en casa. Pero nosotros tenemos un as en la manga...


Perdices nivales...¡por fin!

Hoy, a primera hora, por fin hemos tenido nuestro primer encuentro cara a cara con las perdices nivales. Son preciosas. No me extraña que cueste tanto encontrarlas; son pequeñas y están perfectamente camufladas. Pasan las noches en el hueco que queda entre la nieve y la base de las piedras. Para encontrarlas son imprescindibles los prismáticos y hay que ser muy metódico y revisar cada grupo de piedras con cuidado


¿Cómo ven las aves Andorra?

Vista aérea al amanecer del Parque Natural de los Valles del Comapedrosa, en la parroquia de La Massana. Andorra tiene una altitud promedio superior a los 2.000 m y más de 65 de sus picos superan los 2.500 metros. En primer plano, lo que está en sombra, es el Parque Natural del Alto Pirineo en la provincia catalana de Lérida, en España.

A la espera del quebrantahuesos

Este es el escondite (hide en la jerga de los fotógrafos) que hemos montado para intentar fotografiar y filmar los quebrantahuesos andorranos. Es un doble escondite porque me acompaña @madrenys y estaremos alternando entre fotografía y video para intentar tener un registro completo. Sabemos que no va a ser fácil, porque solo hay una pareja residente, pero es una de las aves más emblemáticas del Alto Pirineo, así que vamos a darlo todo

Comer en un escondite

Pasar días enteros en el escondite puede llegar a ser muy aburrido, sobre todo cuando hay poca acción. El momento de comer algo siempre es motivo de alegría, quizá porque rompe un poco la monotonía. A veces tengo la sensación de que en los escondites como por aburrimiento, más que por hambre. Hoy hay ensalada de pasta y es un lujo, porque lo normal es un bocata.
Cuando se trabaja en escondite es importante no hacer mucho ruido para no delatar tu presencia. En el silencio helado de la madrugada, cualquier pequeño ruido, por insignificante que sea –una tos, el envoltorio de una barrita energética o incluso el disparador de la cámara– se percibe tan aumentado que causa agonía.

Un sarrio curioso

Hoy hemos estado intentando fotografiar sarrios en la nieve en el Coll de la Botella. Marc Mossoll de @pirenalia nos ha llevado a un sitio por donde suelen pasar y hemos hecho una espera. Un sarrio nos ha salido por detrás y no nos perdía ojo. Otro nos tenía controlados al otro lado de la ladera. Al final el grupo grande no se ha animado a pasar por la zona de la nieve. Hay que seguir intentándolo


En la era de internet, hacer fuego no es fácil

Puede parecer fácil, pero hacer fuego en la nieve tiene su truco. La leña tiene que estar lo suficientemente seca para que prenda y hay que excavar un agujero en la nieve para protegerlo del viento y evitar que una chispa pueda escaparse y causar un incendio. Pero cuando queda listo se agradece mucho, sobre todo tras meterse el sol, cuando la temperatura cae en picado. El té definitivamente sabe mejor a 2.400 m


Raquetas, sin tenis

Hacía muchos años que no me ponía unas raquetas de nieve y la verdad es que lo he disfrutado. Al principio pueden resultar engorrosas, pero cuando las llevas un rato, te acostumbras y todo resulta más fácil. Las tecnologías más sencillas son a menudo las más eficientes. Quien tenga duda de esto, que intente caminar sin raquetas en nieve recién caída y con 20 kilos a la espalda.


Obi y Luke

Obi y Luke son los dos setters ingleses de Marc Mossoll, el naturalista con el que estoy trabajando en este proyecto. Están entrenados para el trabajo en alta montaña y están siendo de gran ayuda para encontrar las perdices nivales, porque en este terreno y con ese camuflaje es como buscar una aguja en un pajar. Luke es más viejo y tiene más experiencia y, por lo tanto, más temple cuando huele algo, pero ya se le van notando los años. Obi tiene todo el entusiasmo de la juventud y es un torrente de energía que sale pitando tras cada rastro que encuentra.


Andorra desde el aire

Hoy hemos hecho un vuelo en helicóptero, en un AS350 B3, uno de los mejores que hay para trabajar en alta montaña. De hecho, este modelo tiene el record de aterrizaje y despegue a máxima altitud: ni más ni menos que en la cumbre del Everest. Siempre me ha gustado ver y fotografiar un territorio desde el aire porque se entiende mejor el paisaje y sus dimensiones. Hemos rodeado varias veces el Comapedrosa, el pico más alto de Andorra (2.942 m) que está cerca de la frontera con España y luego hemos seguido en dirección noreste hasta la frontera con Francia, a la altura de la Estación de Ordino-Arcalis. Hay momentos en lo que lo único que se ven son montañas. Es impresionante.

¿LISTO PARA EMPEZAR TU AVENTURA?

Andorra, el país de los Pirineos, un lugar increíble, situado entre Francia y España.
Uno de los mejores destinos del sur de Europa para practicar deportes de invierno, pero Andorra es mucho más que pistas de esquí...

PARQUES NATURALES
ECOTURISMO
LAGOS Y ESTANQUES
GUÍA MONTAÑA