Animales

Esta rata gigante es la primera nueva especie de roedor descubierta en las islas Salomón en 80 años

Este roedor gigante cayó de un árbol en las islas Salomón y podría encontrarse amenazado por la tala.Thursday, November 9, 2017

Por Jason Bittel
La vika o rata gigante de Vangunu puede pesar hasta 900 gramos y medir hasta 45 centímetros de largo.

Durante más de 20 años, los habitantes de las islas Salomón han descrito a los científicos las enormes ratas que viven en las copas de los árboles.

Sin embargo, nadie había podido probar la existencia de esta criatura hasta noviembre de 2015, cuando unos leñadores talaron un árbol de 9 metros de alto en la isla de Vangunu, del que cayó esta peculiar rata.

Desafortunadamente para este roedor de tamaño inusual, la caída fue mortal. Pero el destino quiso que el guarda de un área de conservación cercana, Hikuna Judge, estuviera allí para presenciar los últimos momentos de la vida del animal.

Sabiendo que había encontrado algo especial, Judge conservó los restos de la rata y los envió al Museo de Queensland, en Australia.

«Supe de inmediato que se trataba de algo nuevo», afirma el mastozoólogo Tyrone Lavery, investigador del museo de Queensland y del Museo Field de Chicago que ha estado buscando a la rata desde 2010.

Con un peso de más de 900 gramos y una longitud de más de 45 centímetros, la rata gigante o vika (Uromys vika) es unas cuatro veces más grande que las ratas de ciudad que encontramos en callejones y vertederos de todo el mundo.

Además, es la primera nueva especie de roedor descubierta en las islas Salomón en más de 80 años.

Más sobre ratas: 

Una vida en los árboles

Hay mucho que los científicos pueden deducir sobre la conducta de la rata gigante incluso a partir de un único espécimen.

Por ejemplo, la larga y escamosa cola sin pelo del roedor probablemente le proporciona tracción a la hora de desplazarse entre las copas de los árboles. Las anchas patas traseras con grandes almohadillas y garras curvadas también podrían ser resultado de la adaptación a una vida en los árboles, según Lavery que, junto con Judge, ha escrito un estudio describiendo a la nueva especie en el último número del Journal of Mammalogy.

Al igual que muchos roedores, la rata gigante de Vangunu tiene incisivos grandes y afilados que aparentemente utilizaría para roer los frutos de Canarium. A las ratas también les gustan los cocos, según los lugareños de Vangunu.

Más sobre nuevas especies: Descubierta una nueva especie de rana púrpura con una nariz protuberante como la de un cerdo

Los afilados dientes de las ratas les permiten morder los frutos de Canarium (en la foto).

Esta zona del Pacífico, conocida como Melanesia, es el hogar de muchas especies de roedores gigantes, según Nathan Whitmore, biólogo de la Wildlife Conservation Society en Papúa Nueva Guinea que no participó en el estudio.

«El problema es que son cada vez más difíciles de encontrar», dice Whitmore por email. «Es probable que muchas de ellas se extingan antes de que sepamos de su existencia».

Te puede interesar: Este pez baboso, grabado a 2.400 metros de profundidad, podría ser una nueva especie

En posible peligro de extinción

Por eso Lavery y Judge han tenido la suerte de encontrar a la rata de Vangunu, ya que su hábitat boscoso, que está desapareciendo rápidamente, podría indicar que el animal se encuentra en peligro crítico de extinción.

Las empresas madereras han talado el 90 por ciento de los árboles de las islas Salomón y en Vangunu las ratas se encontrarían en las partes restantes, un total de 80 kilómetros cuadrados.

La nueva especie de rata gigante sobre la rama de un árbol en la ilustración de un artista.

Los gatos salvajes y otras especies invasoras de ratas podrían también estar alimentándose o compitiendo con la rata gigante de Vangunu, según señala Whitmore.

«Estas ratas exóticas también han estado implicadas en la extinción de ratas endémicas de la isla de Navidad, ya que extienden parásitos Trypanosoma.

Por supuesto, describir a la rata gigante de Vangunu es el primer paso hacia su salvación.

Generalmente, «se puede solicitar financiación para la conservación de especies cuya existencia todavía no se puede probar», afirma Whitmore. «Esto hace que el trabajo que hace Tyrone sea especialmente valioso».

Más especies en peligro:

Seguir leyendo