Animales

Una tortuga boba desova en Calblanque por primera vez en más de 150 años

Este anidamiento histórico en nuestras costas, síntoma de los efectos del cambio climático en el Mediterráneo, podría significar una esperanza para la especie amenazada.lunes, 29 de julio de 2019

Por Cristina Crespo Garay - National Geographic
Una cría de tortuga verde, Chelonia mydas, llega al mar.

Las tortugas bobas conservan en su memoria genética, transmitida a través del ADN, el lugar donde nacían sus antepasados. Por ello, tras más de 150 años sin disfrutar de un espectáculo de la naturaleza como este, una tortuga boba ha logrado desovar en la arena de Cala Arturo, una de las playas del Parque Natural de Calblanque, en la Región de Murcia.

El gran valor medioambiental de la noticia yace en que se trata del primer desove de Caretta caretta en la costa de esta región desde que, a finales del siglo XIX, se documentase un anidamiento en La Manga. En esta ocasión, el quelonio ha depositado 69 huevos en el nido de Cala Arturo, según ha informado la Consejería de Empleo, Universidades, Empresa y Medio Ambiente de la Región de Murcia.

A lo largo de todo el día de ayer, el acceso a esta cala permaneció cortado a raíz de una llamada que informaba de que había indicios de anidamiento, rastros de la tortuga y las marcas en la arena de lo que los expertos conocen como la antecámara y la cámara del desove.

Síntomas del cambio climático

La pasada semana también Ibiza fue protagonista de un espectáculo histórico en sus costas, el primero documentado en las islas de Baleares. Una tortuga boba eligió durante la madrugada del pasado jueves las orillas de Platja d’en Bossa para poner 58 huevos entre decenas de curiosos y tras atravesar una de las zonas con más tráfico de la isla, el canal de las Pitiusas.

Por el gran número de turistas que se congregaron alrededor del animal, poniéndolo en riesgo, unos agentes de la Policía decidieron acordonar la zona y trasladar los huevos, con ayuda del Centro de Recuperación de Especies de Sant Antoni (CREM), hasta un lugar protegido en el Parque Natura de Ses Salines, según informaba el Diario de Ibiza.

También Almería, Valencia o Cataluña han sido escenario de este espectáculo en los últimos años. Los expertos aseguran que el aumento de temperaturas del Mediterráneo está provocando que esta especie en extinción esté tratando de realizar sus anidamientos en aguas más frías, y por ello estén llegando hasta las costas españolas, donde desde 2014 se han registrado 46 eventos.

Debido a este cambio hacia el oeste del área de puesta de huevos de la tortuga boba y con el objetivo de concienciar y sensibilizar a todos aquellos habitantes y visitantes sobre cómo proceder si avistan una tortuga o un posible anidamiento, se han puesto en marcha programas como ANIDA en las Islas Baleares que pretenden facilitar el desarrollo de estas especies que buscan en nuestras aguas una vía de escape a los efectos de un calentamiento global que nos apremia.