Animales

Ciervos con colmillos

Por Redacción National Geographic

29 de diciembre de 2014

Aunque pueda parecernos extraño, algunas especies de cérvidos (la familia de mamíferos rumiantes que incluye los ciervos o venados) presentan colmillos, lo que puede cambiar nuestra idea sobre estos graciosos animales, a los que imaginamos parecidos a Bambi.

Los ancestros de todos los ciervos eran pequeños y tenían tanto astas como colmillos. Durante la evolución, las especies más grandes desarrollaron astas de mayor tamaño y perdieron los colmillos, mientras que los pequeños los mantuvieron y se quedaron con cuernos más pequeños.

Entre las especies con estas características se encuentran los muntíacos, los ciervos almizcleros o los ciervos acuáticos.

Los muntíacos, por ejemplo, conservan las astas y los colmillos, pues han mantenido las características de sus ancestros. Son relativamente pequeños y tímidos, aunque varían algunos aspectos de su apariencia y comportamiento. Así, los muntíacos chinos son conocidos como los «ciervos ladradores» por el sonido corto y potente que emiten.

Los llamados ciervos almizcleros han gozado de cierta fama a principios de año, cuando fue visto uno de ellos en Afganistán tras una ausencia de 60 años. Son menos conocidos que otras especies de ciervos porque son muy tímidos, poco frecuentes y se encuentran principalmente en Asia, en regiones poco conocidas para el público.

Seis de las siete especies de ciervos almizcleros están en peligro de extinción según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, que afirma que son cazados por sus glándulas, que segregan la sustancia con la que se obtiene el almizcle. Según los expertos, se consideran en peso más valiosas que el oro, pues cuestan aproximadamente 45 000 dólares el kilogramo en el mercado negro.

El ciervo de copete (Elaphodus cephalophus) vive en China y Myanmar y tiene unos pequeños cuernos que casi no se ven por los mechones de pelo que los cubren. Utilizan sus colmillos para pelear con los machos rivales, de hecho el tamaño de sus colmillos sirve de repelente ante el enemigo, que podría echarse para atrás y evitar una pelea al verlos.

El llamado ciervo acuático chino vive en China y Corea, aunque también hay algunas poblaciones salvajes en Reino Unido tras la liberación de algunos ejemplares de los zoológicos y parques a principios del siglo XX.

Lo curioso de estos animales es que pueden retraer los colmillos mientras comen. Sus orejas son redondas, parecidas a las de un osito de peluche, lo que les da un aspecto simpático siempre que no reparemos en sus amenazadores colmillos cuando los sacan.

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