Animales

Fotografiado por primera vez el sapo arcoíris, una especie redescubierta

Por Redacción National Geographic

26 de julio de 2011

Un colorido y tóxico sapo, visto por última vez hace 87 años y que nunca había sido fotografiado, ha sido redescubierto en las junglas del Sureste de Asia.

Llamado el sapo del torrente de Sambas o el arcoíris de Borneo, el esquivo anfibio fue visto por última vez por exploradores Europeos en 1924.

El sapo posee extremidades inferiores inusualmente largas y una espalda irregular llena de verrugas de colores rojo brillante, verde, amarillo y púrpura.

Al igual que otros anfibios colorados, la apariencia tóxica del sapo es un aviso a posibles predadores, dijo Robin Moore, un experto en anfibios de la organización “Conservación Internacional”.

“Puedes ver que la piel es rugosa, lo cual habitualmente indica la presencia de glándulas venenosas”, dijo Moore.

“Probablemente no quieras meterte esto en la boca”

El Sapo Arcoíris fue Encontrado en un Árbol

Pese a su llamativa apariencia, el sapo arcoíris es conocido sólo por tres especímenes y por un dibujo en blanco y negro de los años 20.

Sospechando que el sapo aún pudiera sobrevivir, la organización Conservación Internacional y la Unión Internacional del Grupo de Especialistas para la Conservación de los Anfibios en la Naturaleza incluyeron la especie como una de las 10 más buscadas en una campaña global de 2010 para buscar especies “extinguidas”.

Esa fe obtuvo su recompensa este verano, cuando un equipo dirigido por el ecologista Indraneil Das redescubrió el sapo en las junglas montañosas del oeste de Sarawak, que está ubicada entre el estado Malasio de Sarawak y la Provincia de Kalimantan Barat en Indonesia.

Como parte de su investigación, el equipo dirigido por Das, de la Universidad de Malasia, estudió familiares cercanos del sapo para estimar dónde y cuándo tendría más actividad esta especie.

Después de meses buscando, el equipo encontró el sapo perdido en un árbol a unos seis pies (2 metros) de altura. Y se trataba de un total de 3 ejemplares de sapos arcoíris, un macho adulto, una hembra adulta y un ejemplar más joven.

“Reprodujeron su comportamiento desde informaciones de especies similares”, dijo Moore. “Sospecharon que podrían estar escalando árboles, y sabían que debían buscarlos de noche cerca de los riachuelos. Pero también hubo mucha suerte en el hallazgo”.

El sapo arcoíris es solamente la segunda especie, junto con el sapo llamado Rio Pescadostubfoot de Ecuador, en grave peligro de extinción, que ha sido hallado de la lista de los más buscados.

Los Científicos están Sorprendidos por el Descubrimiento

Moore recuerda haberse quedado sin habla cuando le enviaron el email sobre el descubrimiento del sapo.

“Ver las primeras imágenes jamás tomadas de una especie es un privilegio. Pero ver las primeras fotos de una especie perdida durante casi 90 años desafía la razón”, dijo Moore en unas declaraciones.

“La especie ha pasado de ser una ilustración en blanco y negro en mi mente a ser una criatura viva y llena de color”

Moore ha añadido que el descubrimiento del sapo arcoíris podría apoyar y motivar la investigación en ese hábitat por los científicos, ya que gran parte de él está por descubrir.

“Creo que es importante como la especie abanderada para ello”, dijo Moore.

“Los investigadores pueden usarlo para destacar la conservación en este área, y en segundo lugar para estudiar un sujeto que nos dirá más sobre los anfibios en esta área relativamente inexplorada”.

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