Lobo rojo

martes, 18 de septiembre de 2018

Por Redacción National Geographic
Esta historia forma parte de Photo Ark, de Joel Sartore, el mayor catálogo fotográfico de especies en peligro de extinción. No te pierdas la exposición fotográfica en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, del 5 de octubre al 5 de enero. Más información aquí.

NOMBRE COMÚN: Lobo rojo
NOMBRE CIENTÍFICO: Canis rufus gregoryi
TIPO: Mamíferos
DIETA:  Carnivoros
ESPERANZA DE VIDA EN LIBERTAD:  4 -7 años
TAMAÑO:  1, 1’3 m
PESO:  25 – 35 kilos           
ESTADO EN LA LISTA ROJA DE LA UICN: En peligro crítico

Sobre el lobo rojo

El lobo rojo es una subespecie del lobo, aunque no se tiene clara su procedencia exacta, y vive en algunas zonas de Estados Unidos, México y Canadá. Este mamífero, con un tamaño intermedio entre el lobo y el coyote, está en grave peligro de extinción.

Se distingue del lobo común por su menor tamaño, sus proporciones estrechas y sus patas y orejas más finas. Aunque en cautividad pueden llegar a vivir hasta 15 años, en estado salvaje viven de 4 a 7 años.

Pese a su nombre, su pelaje es tan solo rojizo en las poblaciones más orientales, especialmente las de Texas. Son animales sociales, pero sus manadas son más pequeñas que las de los lobos. Normalmente se componen de una pareja y las crías de diferentes edades. Los lobos rojos se alimentan de pequeños mamíferos (conejos o roedores), aunque cuando van en manada también cazan animales más grandes.

En la época de reproducción, entre enero y marzo, y tras 60 – 63 días de gestación, pueden tener hasta 2 o 3 cachorros, que abandonan el grupo a los 6 meses de edad. Al igual que ocurre en las manadas de lobos, tan solo se reproduce la pareja dominante del grupo. También son una especie nocturna que suele proteger un determinado territorio para su manada.

Se conoce muy poco sobre su hábitat, pero se cree que utiliza una gran cantidad de lugares para vivir, a los que se adapta. Por ello, parece que esta especie prospera en zonas donde haya presas y poca influencia humana.

Su mayor amenaza es el cruce del lobo rojo con los coyotes, muy emparentados genéticamente. La acción humana, ya sea por pérdida de hábitat o accidentes en las carreteras, también podría ser significativo.

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