Tortuga de cuello oculto de Madagascar

lunes, 24 de septiembre de 2018

Por Redacción - National Geographic
Esta historia forma parte de Photo Ark, de Joel Sartore, el mayor catálogo fotográfico de especies en peligro de extinción. No te pierdas la exposición fotográfica en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, del 5 de octubre al 5 de enero. Más información aquí.

NOMBRE COMÚN: Tortuga de cuello oculto de Madagascar
NOMBRE CIENTÍFICO: Erymnochelys madagascariensis 
TIPO: Reptiles
ESTADO EN LA LISTA ROJA DE LA UICN: En peligro crítico de extinción
TENDENCIA DE LA POBLACIÓN ACTUAL: Decreciente

Sobre la tortuga de cuello oculto de Madagascar

La tortuga de cuello oculto de Madagascar  es un reptil prehistórico único, una especie nativa de las aguas y los humedales del oeste de Madagascar. Tiene un caparazón duro, de color marrón oscuro, que como en otras especies protege las partes blandas del animal. Tal y como su nombre indica, también tiene una cabeza muy grande. Las tortugas más jóvenes tienen un dibujo de líneas negras en el caparazón que desaparece con la edad.

Esta especie habita en zonas grandes con agua dulce, como ríos de corriente lenta, aguas estancadas y lagos. Muchas de las tortugas jóvenes se trasladan a ríos más pequeños, donde pueden crecer de forma rápida y segura antes de irse a zonas más grandes de agua más profunda. Se alimentan de moluscos y plantas y recolecta animales muertos.

Esta especie está en peligro crítico y ha sido declarada la tortuga más amenazada del mundo. Figura como En Peligro Crítico en la Lista Roja de la UICN, debido a la gran disminución de la población en el siglo pasado. A pesar de su vulnerabilidad, es habitual que se utilicen como alimento, así como para el mercado de medicamentos de la medicina tradicional China. Capturadas en redes, trampas para peces y con anzuelos, la principal amenaza de esta especie es el ser humano, también por la destrucción y fragmentación de su hábitat natural.

El Fondo de Conservación de Tortugas inició un plan de conservación de 5 años, que incluye la cría en cautividad y proyectos de reintroducción en su hábitat, así como programas locales y educativos, pero la mayoría de las poblaciones se encuentran fuera de las áreas protegidas, e incluso las que están dentro sufren explotación.

Seguir leyendo