Animales

Un nuevo estudio relaciona las rayas de las cebras con la temperatura

Por Redacción National Geographic

16 de enero de 2015

Los leopardos no pueden cambiar las motas que decoran su piel, pero algunas cebras sí cambian sus rayas: según un nuevo estudio, las cebras que habitan en lugares más cálidos tienen más, lo que nos lleva a replantearnos el misterio de las rayas de las cebras.

Probablemente su presencia se deba a que les ayuda a mantenerse frescas y a defenderse de los insectos que contagian enfermedades y son más comunes en sitios de clima cálido, como parece ser la opinión general de la comunidad científica.

Sin embargo, se trata de un enigma que ha intrigado a los científicos, incluido Darwin, durante más de un siglo y existen más hipótesis además de la señalada. Las cinco teorías más importantes son: que las rayas repelen los insectos, que les sirve de camuflaje gracias a un tipo de ilusión óptica, que confunden a los depredadores, que reducen la temperatura corporal o que ayudan a los animales a reconocerse entre ellos.

Ahora, un nuevo estudio sobre la cebra común no señala ninguna de las cinco hipótesis como ganadora, aunque sí afirma que la temperatura es el factor más relacionado: cuanto más cálido es el clima, más rayas presentan las cebras.

Brenda Larison, bióloga de la Universidad de Biología, y su equipo visitaron 16 poblaciones de cebras en África y estudiaron los patrones de sus rayas en el marco de un proyecto financiado por la National Geographic Society. Analizaron 29 factores medioambientales, como la calidad del suelo, la frecuencia de las lluvias, las enfermedades o la presencia de leones, y los introdujeron en una simulación por ordenador para determinar cuáles están relacionados con las rayas.

Según la experta, los dos factores que resultaron ser más importantes fueron la constancia de las temperaturas en una zona determinada y la temperatura media durante los periodos más fríos del año. De este modo utilizaron ambas variables para tratar de predecir los patrones de rayas de las poblaciones no incluidas en el estudio.

«Fuimos capaces de hacerlo con gran precisión», afirma Larison.

Hay dos posible motivos por los que la temperatura influye en el dibujo de las rayas de las cebras, según la experta. En primer lugar, sabemos que cuando el aire alcanza una cebra, las corrientes son más rápidas y fuertes en las zonas negras, puesto que el negro absorbe más calor que el blanco, y más lentas en las blancas. En la unión de estas dos corrientes opuestas, pueden formarse pequeños remolinos de aire que refrescan la piel del animal. Por ejemplo, Larison afirma que la temperatura de la piel de las cebras con más rayas es de unos tres grados menos.

Por otra parte, podría ser que la mayor concentración de rayas sirva para frenar enfermedades, pues los insectos que las transmiten prefieren las altas temperaturas. 

En cualquier caso, no se ha encontrado relación entre las rayas de las cebras y las poblaciones de leones, a pesar de que algunos mantienen que el peculiar dibujo de su piel confunde a los depredadores.

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