Ciencia

Energía sacada de las olas

Por Redacción de National Geographic

12 de septiembre de 2012

Durante mucho tiempo se ha soñado con aprovechar el enorme potencial de las mareas y olas del océano. En la actualidad se está llevando a cabo una competición en la escarpada costa escocesa para premiar la mejor forma de generar electricidad  sólo con la fuerza del mar.

Cuatro empresas de Reino Unido compiten por el Premio Salitre , de 10 millones de libras (aproximadamente 12 millones de euros), ofrecido por el gobierno de Escocia, que presume de que el 25 por ciento de la energía mareomotriz de Europa proviene de sus costas. El premio se lo llevará la primera empresa que demuestre la viabilidad de un sistema, respetuoso con el medio oceánico, para obtener energía de las aguas escocesas.

El Premio Salitre Prize fue anunciado en 2008, siguiendo el éxito del Premio Ansari X, de 10 millones de dólares, otorgado por realizar vuelos espaciales comerciales. La semana pasada, la viceprimer ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, anunció la última fase del Premio Saltire, llamada Grand Challenge (Gran Reto).

En esta nueva fase, cuatro empresas pondrán en práctica sus dispositivos de prueba en las agitadas aguas del norte de Escocia. El ganador será el que consiga generar, sólo con la fuerza del mar, la mayor cantidad de electricidad por encima de los 100 gigavatios-hora durante un periodo de dos años. Esto representaría una pequeñísima parte del consumo anual de energía de Escocia, unos 40.000 GWh al año. Sin embargo, sería un gran logro para la energía marina y un importante avance para Escocia, que se ha fijado el ambicioso objetivo de alcanzar el 100 por cien de la generación de electricidad renovable para 2020. Gracias, en gran parte, a una amplia red de presas hidroeléctricas, Escocia genera en la actualidad aproximadamente el 30 por ciento de su electricidad a partir de fuentes renovables.

Al hablar de las islas escocesas de Orkney, también llamadas Orcadas, Sturgeon afirmó que su gobierno apoya la competición «como parte de nuestro programa para asegurar que Escocia se mantiene y avanza en su posición de líder en tecnología marina». Añadió que se espera que las pruebas duren hasta 2017.

Escocia: líder en energía marina

Sturgeon afirmó que Escocia cuenta con el 25 por ciento del potencial de energía mareomotriz de Europa, y el 10 por ciento de la energía undimotriz (la generada por el movimiento de las olas). «Nuestra intención es hacer todo lo que podamos para impulsar ese potencial, puesto que los beneficios, obviamente, no están sólo en la producción de una energía limpia, sino también en la creación de empleo e inversión», añadió.

Sean O'Neill, presidente de la empresa norteamericana Ocean Renewable Energy Coalition, que no participa en la competición, afirma que «Escocia siempre ha sido líder en esta tecnología, por una buena razón: está rodeado de agua y cuenta con el apoyo de su gobierno».

Y añade: «El mundo entero tiene sus ojos puestos en el Premio Saltire».

«La mayoría de la gente no sabe hasta dónde  puede llegar la fuerza del océano», declaró Stephen Wood a National Geographic News. Wood tampoco está implicado en el Premio Saltire, pero dirige el departamento de ingeniería marina del Florida Institute of Technology. En la actualidad está desarrollando el sistema llamado «wing wave» para transformar el movimiento del océano en energía renovable en las costas de Florida.

«Se trata de invertir dinero para llevar la tecnología al siguiente nivel», afirma Wood. «En el terreno de la energía marina nos encontramos todavía en fases iniciales, así que cualquier cosa que nos ayude a llamar la atención sobre el tema es de gran utilidad».

Terry Garcia, vicepresidente ejecutivo de la National Geographic Society y presidente del Challenge Committee del Premio Saltire, declaró que «es maravilloso ver lo que ha avanzado la tecnología marina desde que se anunció el Premio Saltire. La competición ha ayudado a promover esta industria en todo el mundo y estoy seguro de que el interés internacional en este tipo de energía irá en aumento a medida que los participantes se esfuercen por conseguir el premio».

Cuatro nuevos dispositivos

Las cuatro empresas de Reino Unido que participan en la fase Grand Challenge son MeyGen, Aquamarine Power, Pelamis Wave Power y ScottishPower Renewables. Dos de ellas tratan de aprovechar la energía de las mareas, y las otras dos se centran en la de las olas. Tres de estos proyectos estarán ubicados en las aguas de las Islas Orkney, mientras que Aquamarine probará su dispositivo en la Isla de Lewis, la más grande y situada más al norte de las islas Hébridas Exteriores, al oeste de Escocia.

El dispositivo de prueba Oyster de Aquamarine Power está diseñado para capturar energía de las olas cerca de la costa.  Cuenta con una bomba colocada en un gran tubo amarillo que flota en la superficie y utiliza la energía de las olas para llevar agua a alta presión a una turbina hidroeléctrica convencional situada en tierra. Aquamarine Power tiene su sede en Edimburgo (Escocia) y cuenta con dos emplazamientos de desarrollo, uno para 200 megavatios y otro para 40.

La empresa con base en Londres MeyGen está colocando turbinas submarinas en Inner Sound, en la costa norte de Caithness (Escocia). La empresa espera aprovechar la energía de las mareas con una serie inicial de seis turbinas en 2014 y una producción máxima de 86 MW.

Pelamis, de la empresa con base en Edimburgo Pelamis Wave Power, es un dispositivo que utiliza el movimiento de las olas para generar electricidad. Los aparatos de 750 kilovatios están instalados entre 2 y 10 kilómetros de la costa, en aguas de más de 50 metros de profundidad.

Pelamis, de 180 metros de largo, parece una gran boya roja. Está formada por cinco tubos unidos por junturas que les permite doblarse en dos direcciones. El conjunto flota semisumergido en la superficie en dirección a las olas. Cuando éstas pasan por el artefacto, las secciones se curvan y su movimiento se transforma en electricidad a través de los sistemas de energía hidráulica instalados en cada juntura.

La empresa con base en Glasgow Scottish Power Renewables se encuentra en la fase inicial de desarrollo de una turbina de energía mareomotriz llamada HS1000, en colaboración con la empresa Andritz Hydro Hammerfest. Ambas compañías esperan instalar próximamente capacidad para generar 95 megavatios de electricidad en el emplazamiento Ness of Duncansby.

Neil Kermode, director del European Marine Energy Centre (EMEC), en Orkney, declaró a National Geographic News que «la fase siguiente es la realmente difícil: conseguir que los artefactos funcionen, que lo hagan de forma fiable y que generen mucha electricidad».

EMEC trabaja con el gobierno escocés para evaluar a los participantes del Premio Saltire Prize y también representa otros dispositivos de prueba que no guardan relación con la competición.

Energía marina en el mundo

A pesar de que los actuales participantes de la competición son de Reino Unido, Sturgeon afirma que todavía pueden presentarse nuevos candidatos, por lo que sigue habiendo una oportunidad para las empresas internacionales.

O'Neill, de Ocean Renewable Energy Coalition, afirma que este año ha habido media docena de proyectos de este tipo en Estados Unidos, incluida la primera turbina de energía mareomotriz conectada a la red de la costa de Eastport (Maine) y otros en Massachusetts, New Hampshire y Oregón.

Wood, del Florida Institute of Technology, cree que se necesita más investigación y desarrollo para mejorar la eficacia de la tecnología y garantizar su aplicación con el menor daño medioambiental posible. «En Florida las tortugas y las ballenas están en peligro por lo que no puede haber ningún instrumento cortante», señala. Wood añade que su grupo va a publicar próximamente tres trabajos científicos sobre su sistema «wing wave», que afirma que se basa en el tornillo de Arquímedes, un antiguo sistema de bombeo para riego. En el East River de Nueva York, por ejemplo, se están probando unas turbinas que se parecen a las turbinas de viento y que recogen datos del impacto en los peces y sedimentos del río.

«Lo que hay que hacer ahora es poner en práctica estos proyectos en el agua y estudiar su impacto en el medio ambiente», señala O'Neill. «Creemos que no van a ser dañinos, no producen carbono, ni necesitan combustibles fósiles».

Por ultimo, añadió que el agua es 800 veces más densa que el aire, por lo que puede transportar más energía que el viento, y que las olas y las mareas son más predecibles que éste. Además, espera que el coste de la energía marina ser reduzca próximamente, al demostrar los aparatos su eficacia, y que su producción se multiplique.

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