Ciencia

Estudio global: vivimos más, pero aumenta la tasa de enfermedad

Por Redacción National Geographic

14 de diciembre de 2012

Si toda la población del mundo se fuese a un chequeo colectivo ¿Cual sería el diagnostico?¿Sería bueno o malo? De acuerdo con nuevos estudios publicados en la revista médica The Lancet este sería regular.

Ha sido un arduo trabajo de colaboración para conseguir enumerar la llamada la Carga Global de Enfermedades, Traumatismos y estudiar los factores de riesgo, incluyendo trabajos de casi 500 autores de 50 países. Abarcando cuatro décadas de datos, representa el análisis más completo jamás realizado acerca de los problemas de salud de todo el mundo.

El estudio revela que, a nivel mundial, estamos viviendo más tiempo, pero la contrapartida es que enfermamos más que antaño. En 1990, los principales problemas sanitarios estaban asociados con la desnutrición, el sarampión, el paludismo y otras enfermedades infecciosas. Ahora, las principales causas de mortalidad mundial son enfermedades adultas: la presión arterial alta (asociada con 9,4 millones de muertes en 2010), el tabaquismo (6,2 millones), y el consumo de alcohol (4,9 millones).

Primero las buenas noticias:

Estamos viviendo más tiempo. La esperanza de vida ha aumentado a nivel mundial desde 1970 y ha crecido  en todos los países del mundo menos en ocho en la última década.

Tanto hombres como mujeres están ganando años. De 1970 a 2010, la esperanza media de vida aumentó de 56,4 años a 67,5 años para los hombres y de 61,2 años a 73,3 años para las mujeres.

La lucha contra las enfermedades infantiles y la desnutrición han tenido mucho éxito. Las muertes en niños menores de cinco años se redujo casi un 60 por ciento en las últimas cuatro décadas.

Los países en vías de desarrollo han hecho grandes avances en la salud pública. En las Maldivas, Bangladesh, Bhután, Irán y Perú, la esperanza de vida ha aumentado en más de 20 años desde 1970. En las últimas dos décadas, la edad media ha aumentado rondando de 12 a 15 años en lugares como Angola, Etiopía, Níger y Ruanda, una indicación de que las estrategias para detener el VIH, la malaria y las deficiencias nutricionales han tenido éxito.

Estamos superando  muchas enfermedades transmisibles. Gracias a las mejoras en el saneamiento y vacunación, la tasa de mortalidad por enfermedades diarreicas, infecciones respiratorias, meningitis y otras infecciosas comunes se ha reducido en un 42 por ciento desde 1990.

La parte mala es:

Las enfermedades no infecciosas están en aumento, lo que representa dos de cada tres muertes en el mundo en 2010. Las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares son las principales responsables de la mortalidad.

Los jóvenes no lo están haciendo tan bien como sus predecesores. Las muertes en el grupo de edad de 15 a 49 se han incrementado a nivel mundial en los últimos 20 años.

Las razones varían según la región, pero la diabetes, el tabaquismo, el alcohol, el VIH / SIDA y la malaria juegan un papel importante.

La epidemia de VIH / SIDA se está cobrando un peaje en el África subsahariana. La esperanza de vida ha disminuido en general de uno a siete años en Zimbabwe y Lesotho, y las muertes de adultos jóvenes se han incrementado en más del 500 por ciento desde 1970 en Sudáfrica, Botswana, Zambia y Zimbabwe.

Bebemos demasiado. El consumo excesivo de alcohol es un problema creciente en los países desarrollados, especialmente en Europa Oriental, donde representa casi una cuarta parte de la carga total de mortalidad. A nivel mundial, se ha convertido en el factor de riesgo más alto para las personas en edades de 15 a 49.

Comemos demasiado, y no las cosas correctas. Las muertes atribuibles a la obesidad están en aumento, con 3,4 millones en 2010, frente a 2 en 1990. Del mismo modo, las muertes atribuibles a factores dietéticos y la inactividad física han aumentado en un 50 por ciento (4 millones) en los últimos 20 años. En general, estamos consumiendo demasiado sodio, grasas trans, carnes procesadas y bebidas azucaradas, y no suficientes frutas, verduras, granos enteros, nueces, fibra, calcio y ácidos grasos omega-3 los ácidos grasos.

El tabaquismo es un problema persistente. El consumo de tabaco, incluyendo humo de segunda mano, sigue siendo el factor de riesgo más alto para la enfermedad en América del Norte y Europa Occidental, así como lo fue en 1990. A nivel mundial, ha aumentado en el rango de la tercera a la segunda causa de enfermedad.

Seguir leyendo