Ciencia

La Meteorología

Por Redacción de National Geographic

5 de septiembre de 2011

El concepto de Meteorología se asocia a las condiciones de la atmósfera en un tiempo y lugar específico, con relación a la temperatura, precipitaciones, y otros factores como pueden ser las nubes. La Meteorología se genera a través de varias fuerzas, unas visibles, y otras que no lo son.

Las montañas y las ciudades también afectan a la meteorología. En el caso de las montañas ocurre porque el viento debe elevarse para pasar por encima de ellas. Esto eleva el aire, causando que se enfríe. Eso produce nubes, lluvia, o nieve.

Las ciudades, por otro lado, producen “islas de calor” urbanas, donde las carreteras, los aparcaderos, y los tejados, se calientan al sol. Esto no sólo eleva la temperatura de la ciudad, sino que también afecta a la meteorología, produciendo tormentas en algunas ciudades o alterando el comportamiento de las mismas en otras.

Prediciendo la meteorología

La predicción del tiempo es el arte de predecir qué ocurrirá en el futuro. En su forma más simple, se trata simplemente de mirar por la venta y observar qué tipo de nubes hay en el horizonte y en qué dirección se están moviendo. El conocimiento de patrones de meteorología local puede permitir realizar predicciones bastante fiables para las próximas 12 a 24 horas.

Los meteorólogos profesionales tienen un amplio repertorio de herramientas para ello. Las estaciones meteorológicas que están dispersas por todo el globo les permiten realizar mapas meteorológicos detallados, como hacen también los satélites, que les permiten ver qué está ocurriendo a gran distancia en el mar, donde no hay estaciones meteorológicas. Los globos meteorológicos y el radar también ayudan.

Sin embargo, la predicción del tiempo a largo plazo es considerablemente difícil. Esto es porque la predicción incluye un concepto matemático bautizado como teoría del caos, donde un error mínimo aparentemente aleatorio en las medidas tomadas hoy, puede convertirse en grandes errores a largo plazo,.

Se ha dicho, por ejemplo, que una mariposa batiendo sus alas en China podría producir (o prevenir) tornados dentro de dos semanas en Kansas. Entendiendo que este “efecto mariposa” está sin duda exagerado, el concepto básico es simple: Incluso los factores más pequeños pueden alterar previsiones meteorológicas a largo plazo.

La mayoría de los hombres del tiempo creen que una previsión exacta del tiempo de más de dos semanas siempre será imposible. Hoy en día, cualquier dato referido a los cinco o siete días posteriores incluye muchas suposiciones y que a menudo son erróneas.

 

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