Espacio

Descubierto un nuevo planeta extraordinariamente denso

Por Redacción National Geographic

Los científicos están desconcertados con el descubrimiento de un planeta, a 4.000 años luz, de gran densidad.

Llamado CoRoT-20b, el planeta es considerado un gigante gaseoso que tiene cuatro quintas partes el tamaño de Júpiter y órbita cerca de una estrella similar al Sol.

Según un nuevo estudio, a pesar de su relativamente pequeño tamaño, el planeta tiene cuatro veces la masa de Júpiter, convirtiéndolo en uno de los planetas más densos conocidos.

Esta característica plantea un problema para los astrónomos: si CoRoT-20b tuviera la estructura de un gigante gaseoso tradicional, con un núcleo sólido y rodeado de una atmósfera gaseosa, el núcleo del planeta tendría que tener entre el 50 y el 77 por ciento de la masa total del mundo.

Recordemos, en cambio, que se cree que el núcleo de Júpiter representa el 15 por ciento de la masa de ese planeta.

Si tuviera un núcleo de tales características, CoRoT-20b desafiaría las teorías actuales sobre la formación de los planetas.

Los astrónomos creen que los planetas se forman a partir de discos de desechos que rodean las estrellas. En nuestro sistema solar, el disco protoplanetario del Sol dio lugar al nacimiento de varios planetas, dejando todavía restos, que llamamos asteroides y cometas.

Sin embargo, el nuevo estudio afirma que CoRoT-20b tendría que haber absorbido hasta el ultimo átomo de material más pesado que el helio del disco protoplanetario de su estrella para conseguir un núcleo tan masivo.

«Es algo difícil de entender y de reconocer», afirma la directora del estudio Magali Deleuil, del Laboratorio de Astrofísica de Marsella, Francia.
Según Deleuil, otra posibilidad sería que los elementos pesados del planeta se encuentren mezclados en su atmósfera en lugar de incrustados en el núcleo central, pero ese significaría que se trata de un tipo completamente nuevo de planeta.

¿Sincronización estelar?

Este planeta fue descubierto el año pasado por la Misión europea CoRoT, un telescopio espacial que busca el ligero oscurecimiento del brillo de la estrella que se produce cuando el planeta pasa frente a ella.

El equipo estudió las mediciones tomadas por HARPS (buscador de planetas), en Chile, que observa el «tambaleo» de una estrella como consecuencia del arrastre de un planeta que gira a su alrededor.

Las medidas permitieron a los astrónomos confirmar el tamaño y masa del planeta, así como su órbita, que es ligeramente elíptica y que hace que el planeta se encuentre únicamente a 13.463.820 kilómetros de su estrella en el punto más lejano.

El equipo pensó también que quizá CoRoT-20b fue mucho más grande en su origen, y que quizá los elementos más ligeros fueron eliminados por su estrella.
Sin embargo, CoRoT-20b se encuentra en una órbita bastante estable que no sobrepasa el límite de Roche, la distancia mínima que puede soportar un objeto que orbita un cuerpo masivo sin desintegrarse.

«Si el planeta hubiera perdido parte de estructura, parecería más pequeño de lo que podría esperarse, pero eso ocurriría si el planeta entrara en el límite de Roche, que no es el caso».

De hecho, según Deleuil, el planeta se acerca a lo que se conoce como estabilidad de Darwin, llamada así no por el famoso naturalista, sino por su hijo George, astrónomo.

La estabilidad de Darwin se produce cuando un planeta y su estrella alcanzan un estado de triple sincronización: la rotación de una estrella alrededor de su eje es igual a la rotación del planeta, que a su vez es igual a la velocidad orbital del planeta.

Posteriores mediciones podrían revelar si el sistema de CoRoT-20 tiene más de un planeta, lo que ofrecería nuevas pistas para desvelar el enigma.

De momento, sin embargo, la alta densidad de CoRoT-20b sigue siendo un misterio.

El nuevo estudio sobre el planeta fue publicado en febrero en la revista Astronomy & Astrophysics.

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