Espacio

Plantas del espacio

Por Redacción National Geographic

10 de diciembre de 2012

Cuando los científicos enviaron plantas a la estación espacial internacional en 2010, no tenían la intención de que estas cumpliesen una función decorativa. A pesar de ello, estas pequeñas flores de Arabidopsis thaliana, fueron el objeto de un experimento para ver cual sería la reacción de las raíces depositadas en un entorno sin gravedad.

La gravedad ejerce una gran influencia sobre el crecimiento de las raíces, pero los científicos se han dado cuenta de que esto no afecta al florecimiento de estas. El equipo de investigación de la Universidad de Florida en Gainesville piensa que esto está relacionado con la capacidad inherente de una planta para orientarse a medida que crece. En las semillas germinadas en la Estación Espacial Internacional han brotado raíces que se comportaron como lo harían en la Tierra, desplazándose cada vez más lejos de la semilla para buscar nutrientes y el agua exactamente con el mismo patrón observado en zonas con gravedad.

Dado que las flores estaban orbitando a 350 kilómetros sobre la Tierra en ese momento, el experimento financiado por la NASA sugiere que las plantas siguen manteniendo un instinto terrestre cuando no tienen a la gravedad como guía.

"El papel de la gravedad en el crecimiento y desarrollo de plantas en ambientes terrestres se entiende bien", dijo la genetista de plantas y coautora del estudio, Anna-Lisa Paul, con la Universidad de Florida en Gainesville. "Lo que es menos sabido es cómo las plantas responden cuando se quita la gravedad".

El nuevo estudio reveló que " creíamos que las características de crecimiento de las plantas eran consecuencia de la gravedad que actúa sobre las células de estas y resultó que no necesitaban realmente la gravedad", agregó.

Paul y su colaborador Robert Ferl, biólogo de plantas en la Universidad de Florida en Gainesville, controlaron a sus objetos de estudio en el Centro Espacial Kennedy en Florida a través del uso de imágenes del crecimiento de las raices enviadas desde la estación espacial cada seis horas.

Cultivado en un gel rico en nutrientes, las flores espaciales mostraron patrones de crecimiento de las raíces familiares, como "sesgo", donde las raíces se inclinaban progresivamente a medida que se ramificaban.

"Cuando vimos las primeras imágenes de respuesta en la órbita y vimos que teníamos la mayor parte del fenómeno sesgo nos quedamos bastante sorprendidos", dijo Paul.

Como mínimo, aumenta la búsqueda de la posibilidad de cultivar plantas alimenticias en el espacio y, eventualmente, en otros planetas, algo que podría solucionar muchos problemas a la larga.

"Realmente no hay ningún impedimento para que las plantas puedan crecer en condiciones de microgravedad, como en una misión de larga duración a Marte, o en gravedad reducida, en entornos como invernaderos especializados en Marte o en la Luna", dijo Paul.

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