Espacio

Programada para 2016 una misión de la NASA para tomar muestras de un asteroide

Por Redacción National Geographic

3 de junio de 2011

Los directores de la misión han anunciado que la NASA lanzará en 2016 una nave espacial para visitar un asteroide cercano a la Tierra.

La misión, denominada OSIRIS-REx(Origins Spectral-Interpretation Resource-Identification Security Regolith Explorer), será la primera de Estados Unidos que recogerá y llevará a la Tierra muestras de un asteroide.

La misión OSIRIS-REx fue seleccionada entre tres proyectos que optaban a obtener la financiación del Programa New Frontiers de la NASA, cuyo objetivo es diseñar misiones con naves no tripuladas para comprender nuestro sistema solar.

Los proyectos que no pasaron el corte fueron una misión de recogida de muestras de la cara oculta de luna y una misión a la superficie de Venus. Ambas podrían volver a competir en la siguiente selección de New Frontiers.

Paul Hertz, científico jefe del Science Mission Directorate de la NASA, ha afirmado hoy en una reunión informativa que la agencia espacial estadounidense ha decidido financiar la misión OSIRIS-REx con aproximadamente mil millones de dólares debido a que sus objetivos científicos son más viables en términos de coste y gestión.

Por otra parte, Charlie Bolden, administrador de la NASA, apuntó que la misión OSIRIS-REx será un elemento clave en el programa del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para enviar misiones humanas al espacio profundo.

«Las misiones robóticas como ésta son las que preparan el terreno para futuras misiones tripuladas a asteroides u otros destinos en el espacio profundo», comentó Bolden en un comunicado de prensa.

La misión busca estudiar el origen de la vida

OSIRIS-REx se dirigirá al asteroide 1999 RQ36. 

Esta roca espacial de 575 metros de diámetro orbita a una distancia de entre 133 y 203 millones de kilómetros del Sol y atraviesa unos 450.000 kilómetros de la órbita de la Tierra.

Según Michael Drake, director del Lunar and Planetary Laboratory de la Universidad de Arizona y principal investigador de la misión OSIRIS-Rex, lo que más motiva al equipo científico es que este asteroide rocoso y rico en carbono es como una cápsula del tiempo de la formación del sistema solar hace 4,5 mil millones de años.

«Los planetas grandes como el nuestro se esterilizan a sí mismos, porque se han fundido repetidas veces al formarse», dice Drake. «Sin embargo, aquí tenemos animales, árboles, hierba… lo orgánico ha tenido que venir de algún sitio».

Gracias a otros estudios con satélites y sobre el terreno, los científicos creen que RQ36 es rico en moléculas orgánicas, aunque no sabemos todavía de qué tipo.

Observando de cerca al asteroide y tomando muestras originales, los investigadores esperan responder al interrogante de si asteroides similares podrían haber dejado en la tierra los cimientos para la vida orgánica.

La misión será televisada

Está previsto que la nave espacial OSIRIS-REx alcance RQ36 en 2019 y estudie el asteroide durante un año con varios instrumentos que incluyen cámaras ópticas e infrarrojas, una espectómetro de emisión termal y un LIDAR.

Los datos que se recojan proporcionarán información nueva a los científicos sobre la forma y composición mineral del asteroide y sobre el llamado efecto Yarkovsky, el «empujoncito» provocado cuando un objeto absorbe la luz del Sol y emite el calor resultante. 

Con el tiempo, estos «empujoncitos» pueden afectar enormemente a la órbita de un asteroide, lo que es de gran importancia para los científicos a la hora de calcular el riesgo de impacto de los asteroides que pasan cerca de la órbita de la Tierra.

A los seis meses del lanzamiento de la misión, el equipo científico de OSIRIS-REx escogerá un punto de RQ36 para la toma de la muestra, que será extraída por el brazo de la nave. Se espera que la muestra sea de más de 56 gramos de material.

La nave regresará a la Tierra en 2023 y enviará la cápsula con las muestras para que aterrice en el Centro de Ensayo y Entrenamiento de Utah. Si todo sucede según lo planeado, el cuerpo principal de la nave tendrá combustible suficiente para ser redirigido a otras misiones no anunciadas todavía.

Aunque seis años parecen muchos para esperar a ver el éxito de la misión, sus directores recalcan que obtendrán información muy valiosa cuando OSIRIS-REx alcance el asteroide.

A su llegada, además, la nave comenzará a enviar «videos de gran calidad y casi a tiempo real de lo que se estará haciendo, incluso de la toma de muestras», comentó Drake.

«Vamos a retransmitirlo para que sea como si el público formara parte de la misión».

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