Espacio

¿Queremos humanos en Marte?

Lockheed Martin acaba de anunciar un concepto intrépido para poner humanos en órbita alrededor de Marte en 2028. Aquí está cómo funcionaría.

Por Michael Greshko

19 de mayo de 2016

Una compañía aeroespacial importante acaba de saltar a la lucha por Marte: Lockheed Martin anunció su intención de llevar humanos al planeta rojo en 2018. En lugar de ir directos a la superficie este programa pondría una nave espacial en órbita que daría la misma sensación de solidez de una Estación Espacial Internacional.

El concepto revelado el 18 de Mayo en el Congreso “Humanos a Marte” de Washington DC es el esfuerzo más reciente de imaginar una misión a Marte factible y rentable para la NASA, que está impulsando para toda la agencia, la iniciativa del Viaje a Marte.

“Lo que representamos es una visión,” comentó durante el anuncio Wanda Sigur, vicepresidenta y gerente general de proyectos espaciales civiles de Lockheed Martin. No hay unidad de arranque en Marte, admite, pero tiene la ventaja de que muchos de los componentes están diseñados para poner humanos en otro mundo.

Los planes de la compañía se muestran en un vídeo hábilmente producido que se apoya en los compromisos existentes de los equipos, en particular el módulo de tripulación Orion en el espacio profundo, que Lockheed Martin está construyendo para la agencia espacial.

El plan cuenta con Orion para la primera aventura más allá de la órbita baja de la Tierra, con una misión a la Luna sin tripulación en 2018 y un sobrevuelo lunar tripulado que recuerda a Apolo 8 en 2021. Para el 2025, la agencia se enfrentaría a misiones cada vez más ambiciosas con distancias similares a la Luna, culminando con un simulacro a Marte, que trataría de mantener a la tripulación en un viaje de tres días desde la Tierra, lo que le permitiría un regreso rápido de emergencia. El tiempo de viaje actual de la Tierra a Marte es de al menos seis meses.

Según sus intenciones, en 2016, la NASA colocaría una estructura construida con módulos inhabitados y paneles solares en la órbita de Marte. Los humanos que llegasen, se acoplarían a este puesto de avanzadilla dos años más tarde, formando lo que la compañía ha denominado el Campo Base de Marte un hábitat con un laboratorio y seis astronautas que servirían de puerta de entrada para misiones futuras.

Audaz Pero Poco Claro

Como muchas de las ideas de llevar humanos a Marte, el último plan es atrevido, y requiere una ejecución impecable para las primeras misiones marcadas del Orion, sin mencionar el apoyo político y los progresos técnicos.

“Les felicito por su atrevimiento”, dice Scott Hubbard, director del Centro de Excelencia de la Universidad de Stanford para el Transporte Espacial Comercial. “Para que esto salga bien requerirá muchas cosas.”

Esta no es la primera misión propuesta para poner un puesto de avanzadilla en Marte en una línea de tiempo ajustada.

“No parece una mala noticia en términos de un espacio de tiempo de 12 años” dice David Portree, un archivero del “Geological Survey's Astrogeology Science Center” de EEUU, y autor de Humanos en Marte “en 1963 los ingenieros de la NASA estudiaban si podrían aterrizar en Marte en 1971.”

Y en 2015, la Asociación Planetaria, una organización sin ánimo de lucro, organizó un taller sobre una idea similar basada en el estudio de laboratorio de un Jet de propulsión a chorro que tenía como objetivo poner a los humanos en órbita alrededor de Marte quizás con excursiones a las lunas Phobos y Demios en 2033. Hubbard, quien colideraba el taller de la Sociedad Planetaria, puntualizó la dificultad de evaluar la idea sin más detalles. “Todo lo que veo es que hay un vídeo bonito que dice en el 2028”, comenta. “Relamente no puedo dar una respuesta definitiva sin conocer los supuestos específicos de Lockheed Martin.“

Realizando Intercambios

Teóricamente, al menos la idea de poner una nave en órbita antes de una misión en la superficie permitiría que la NASA tratara de preocupar a sus oponentes en Marte mientras ganaban un tiempo crucial para el desarrollo de tecnologías de descenso y aterrizaje, comenta el experto en política espacial John Logsdon, de la Universidad de George Washington.

“Esto nos da una oportunidad de revisar toda la navegación, el soporte vital y la protección contra las radiaciones- todo lo que necesitas llevar a Marte y traer sin aceptar también los riesgos que conlleva llegar a la superficie”, dice Logsdon. “Hay buenos paralelismos con el Apollo 8 y el 11.”

Y lo que es más, una tripulación en órbita nos permitiría controlar los robots en Marte a tiempo real, una ayuda potencialmente enorme para los científicos, que suelen tener 45 minutos de retraso en las comunicaciones. Un laboratorio en órbita podría incluso procesar muestras traídas por los robots que aterrizasen en la superficie de Marte, colaborando con los esfuerzos futuros de los astronautas y avanzando en la búsqueda del pasado (y presente) de la vida en Marte.

¿Otra ventaja? Repartir costes. Aunque no se han dado detalles, la portavoz de Lockheed Martin, Allison Rakes dice que la compañía estima que podrían trabajar dentro del presupuesto de exploración existente en la NASA, asumiendo los ajustes del incremento anual por inflación.

El problema es que esta misión vendría invariablemente con ventajas y desventajas. El estudio de JPL también está dentro del presupuesto de la NASA, pero la NASA cortó las ayudas a la Estación Espacial Internacional hasta el 2028, y preferiblemente para el 2024, para liberar el gasto de tres mil millones de dólares.

“No hay manera de tener dos proyectos importantes a la vez”, dice Hubbard.

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