Espacio

Una débil tormenta solar… de momento

Por Redacción de National Geographic

5 de junio de 2013

A pesar de la potencia de las erupciones solares de esta semana, y la advertencia de la NASA de que podríamos sufrir una fuerte tormenta geomagnética, con las consiguientes interrupciones de energía, comunicaciones y GPS, la tormenta solar que alcanzó la Tierra el jueves fue sorprendentemente suave.
Según el físico, Alex Young hay buenas razones para ello.

Aunque los científicos consideran que la tormenta podría intensificarse el viernes, sigue siendo de nivel G1 en la escala del clima espacial.

«En ese nivel los efectos son mínimos», afirma Young, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA.

«La ‘suavidad’ de la tormenta tiene mucho que ver con la dirección a la que viajaba cuando alcanzó el campo magnético de nuestro planeta», explica Young, que trabaja en el proyecto del Observatorio solar y heliosférico.

«La dirección del campo magnético es norte», afirma. También hay una dirección magnética para cada tormenta solar o eyección de masa coronal (explosión de partículas solares provenientes del Sol que tiene lugar al reordenarse las líneas de campo magnético cuando dos campos magnéticos se acercan).

Si, como ocurre con la actual tormenta solar, una eyección de masa coronal se dirige hacia el norte, su interacción con el campo magnético de la Tierra será más débil. «Ambos señalan la misma dirección», afirma Young.

«Pero si son contrarias (si el campo magnético de la tormenta se dirige hacia el sur), la interacción será mucho mayor».

Las tormentas más fuertes están por llegar

«Aunque la tormenta de hoy ha resultado no ser apocalíptica, no nos hemos librado del todo», comenta Young.

Los «estallidos» que provocan las eyecciones de masa coronal suelen tener lugar en las manchas solares, regiones del Sol que son más oscuras debido a que su temperatura es inferior que la de las zonas que las rodean (3.300ºC frente a 5.500ºC).

A medida que las manchas solares que produjeron las erupciones del miércoles se mueven a lo largo de la cara del Sol, aumenta su complejidad y, por tanto, las posibilidades de otra erupción.

«Es curioso cómo las manchas solares se parecen a los lunares», comenta Young. «Te dicen que mientras un lunar tenga la misma forma y tamaño, todo va bien».

«Ocurre lo mismo con las manchas solares. Cuando cambian significa que sus campos magnéticos también se transforman y retuercen, al igual que ocurre con una banda elástica, que al retorcerla acaban formándose nudos».

«En este momento estamos observando esa mancha solar, que se va volviendo cada vez más compleja», añade. «Significa que sigue habiendo posibilidades de que se produzca otra erupción solar de clase X».

Las erupciones de clase X son las más fuertes y están relacionadas con las eyecciones de masa coronal.

La erupción, de clase X5.4, es las más fuerte de las dos erupciones del 6 de marzo, lo que la convierte en la segunda más potente del actual ciclo solar de 11 años, después de la de X6.9 que tuvo lugar el 9 de agosto de 2011.

La siguiente erupción, de clase X1.3, tenía aproximadamente un quinto de la potencia de su compañera.

Puesto que el máximo solar (periodo de mayor actividad solar) no tendrá lugar hasta 2013, quizá podamos ver fuertes tormentas solares durante el próximo año.

«Es parte del ciclo normal», afirma Young.
«Posiblemente seamos testigos de grandes acontecimientos, que podrían tener consecuencias más o menos graves, por eso la NASA y muchas agencias lo están observando de cerca».

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