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Consejos de fotografía: la fotografía subacuática

Por Raul Touzon

El fotógrafo Raúl Touzón te aconseja sobre cómo sacarle el máximo partido a tu experiencia fotográfica bajo el agua. No te pierdas su fotogalería, donde cada foto corresponde a uno de los consejos que te da a continuación.

Ponte cómodo bajo el agua

Uno de los aspectos más importantes en la fotografía subacuática es sentirse cómodo en el ambiente. Recuerda que el fotógrafo se convierte en una plataforma flotante sobre la que descansa la cámara. La habilidad para nadar bien –y en algunos casos, rápido, para llegar al sujeto– es una habilidad obligatoria.

Una de las ventajas de fotografiar mientras se está buceando en lugar de haciendo snorkel (buceo en superficie) es que puedes pasar más tiempo en aguas profundas, más cerca de la vida marina. Para tener éxito fotografiando mientras buceas, tienes que dominar la flotación y tener control sobre dónde estás en todo momento. Una vez dicho esto, muchas de mis mejores fotos se hicieron cerca de la superficie, donde la luz es abundante y donde la mayoría de los sujetos grandes, como ballenas y tiburones, pueden encontrarse.

Entender la vida marina

Para hacer una buena fotografía, debes de conocer el sujeto para ser capaz de capturar su esencia. Este concepto se vuelve esencial cuando se fotografía en el reino subacuático. ¿A qué criaturas deberías acercarte? ¿Son peligrosas o no? Entender el comportamiento de los peces te ayudará a producir imágenes sorprendentes. Estudia sus patrones de desplazamiento y otros detalles. ¿Cómo es la forma de nadar de los peces y cómo puedes aproximarte a ella? ¿Cómo es la posición de la aleta pectoral de un tiburón, es agresivo o no? ¿Cuánto tardará el manatí en subir a por aire otra vez?

El color se va perdiendo a medida que aumenta la profundidad (los rojos, por ejemplo, son los primeros en desaparecer). Conocer los colores reales de las esponjas y otras criaturas marinas, te ayudará a componer fotografías mejores y más interesantes. Hoy en día, mucha de esta información puede encontrarse en Internet, donde hay abundantes fotografías de criaturas marinas.

Escoge el equipo adecuado

Al elegir el equipo que utilizarás, ten en cuenta que hay dos sistemas básicos y muy distintos. Una cámara compacta en una carcasa a prueba de agua, y una DSLR (digital single lens reflex) en una carcasa subacuática con flashes externos, como se muestra en la tercera fotografía.

El primer sistema tiene algunas ventajas, incluyendo facilidad de manejo (un sistema nada complejo) y ahorro. Es divertido usar las cámaras compactas cerca de la superficie, donde hay mucha luz. Una de las principales desventajas de este sistema es que el fotógrafo, en la mayoría de los casos, no puede dirigir la luz, ya que el flash en estas cámaras está integrado en el cuerpo. También es difícil controlar la exposición de forma manual.

La mayoría de fotógrafos profesionales usan cámaras DSLR, ya que nos proporcionan un control total y absoluto sobre el sistema. Con una DSLR es posible controlar a apertura y la velocidad dependiendo de la situación o el efecto deseado, por ejemplo movimiento. También es posible orientar los flashes hacia donde necesitemos. Pero este sistema tiene algunas desventajas ya que pueden ser incómodas, difíciles de mantener y caras.

Familiarízate con las configuraciones básicas

Aquí mostramos algunas configuraciones básicas que mejorarán tus imágenes subacuáticas. Recuerda, en algunas cámaras compactas puede que no seas capaz de manipular estos controles debajo del agua de forma rápida y eficiente.

1. Balance de blancos: en la mayoría de las situaciones, es recomendable poner el balance de blancos en modo luz diurna, especialmente si estas usando flash.

2. ISO: mantén el ISO bajo (100 o 200). Los ISO más altos, en la mayoría de ocasiones, darán como resultado “ruido digital” en tus fotos.

3. Apertura: en función de la profundidad a la que trabajes, casi siempre estarás fotografiando entre f/8 y f/16. Esto te proporcionará mayor profundidad de campo.

4. Velocidad: en el modo manual, es la combinación adecuada de apertura y velocidad la que proporcionará la exposición correcta. Yo tengo tendencia a usar la velocidad como una herramienta creativa. Si quiero que mi sujeto se vea nítido y sin movimiento usaré velocidades de obturación altas: 1/125 o 1/250. O si prefiero mostrar movimiento, por ejemplo peces nadando, una velocidad lenta de 1/15 o más baja es el camino a seguir.

5. Foco: tiendo a mantener el foco en automático y en sujeto único, lo que me permite usar el autofoco en un sujeto. De este modo, mientras mantengas el botón de disparo pulsado, mantendrás el foco incluso si recompones la escena.

Usa la luz ambiente

El flash no siempre es la solución; te proporcionará fotografías increíbles, pero ten en cuenta que no es la única opción. Si juegas bien tus cartas, hay imágenes fantásticas que puedes hacer con la luz ambiente. Acertar con la exposición es muy importante. Si quieres conseguir siluetas interesantes, intenta subexponer el fotograma al menos 1 punto de diafragma. Si quieres “congelar” los rayos de luz que entran en el agua, usa una velocidad de 1/250 o superior.

Complementa la luz ambiente con el flash

Usar flashes bajo el agua te ayudará a explorar todas las posibilidades creativas que se encuentran bajo las olas. Cuanto mayor sea la profundidad, menos luz tendrás y el flash será más importante. El flash mostrará todos los bonitos colores en los peces y los corales. También te permitirá congelar o mostrar el movimiento de un sujeto.

Nunca olvides que el flash es otra fuente de luz, y para que trabaje a tu favor tienes que hacer todo lo que puedas para permitir que la luz ambiente haga su parte. Si no permitimos que la luz ambiente entre en la cámara, la sensación de escenario se pierde. Queremos ver el azul en el agua y el ambiente que esas criaturas habitan.

Recuerda ajustar la potencia de los flashes en función del sujeto. Cuando fotografiamos peces que están muy cerca o que reflejan mucha luz, utiliza tus flashes a la mitad o a un cuarto de su potencia. No apuntes con las luces directamente al sujeto: esto ilumina el agua entre tu objetivo y la criatura, creando retroiluminación.

Haz de la piscina tu campo de pruebas

Antes de ir al océano, practica en una piscina. Proporciona un entorno seguro, tranquilo y controlado para aprender a configurar la cámara, experimentar técnicas nuevas y asegurarte de que tu equipo funciona correctamente. Practica con miembros de la familia, especialmente con niños, ya que con cierta frecuencia sus continuos y rápidos movimientos se parecen a los de los peces.

Cuando estés operando la cámara, pon especial atención en lo que haces y evita distracciones: a las cámaras no les gusta el agua. Una vez dicho esto, es mejor una fuga de agua dulce de la piscina que de agua salada del mar. Asegúrate de haber lubricado la goma que sella las juntas de la carcasa y los anillos de la cámara también.

Aprende y utiliza las normas de composición

La fotografía subacuática es fotografía, así que se aplican las mismas normas y conceptos. Solo porque estés sacando fotos bajo el agua no quiere decir que tengas garantizada una gran imagen. Las buenas fotografías no se toman, se crean. Aprende y practica las normas de composición, incluida la regla de los tercios, marcos dentro de marcos, líneas de guía y movimiento, y usa los flashes con inteligencia.

Experimenta con el macro

Me gusta la fotografía macro porque me hace prestar atención a los detalles y me obliga a concentrarme en una pequeña parcela del coral en lugar de una gran finca submarina. Para hacer fotografías macro necesitas equipo específico, incluyendo un objetivo macro. Tus objetivos normales no son objetivos macro. También, en la mayoría de los casos necesitarás una cúpula especial para la carcasa. La colocación de los flashes también es diferente.

En este caso, es necesario que estén muy cerca y apuntando directamente al sujeto. Apaga el mecanismo de autofoco y intenta enfocar moviendo tu cuerpo o tus brazos en lugar de usar el mecanismo de autofoco de tu objetivo. La mejor hora para la fotografía macro es de noche, cuando muchos de los bichitos marinos están fuera de su madriguera.

Experimenta con el gran angular

Si quieres expresar la auténtica naturaleza majestuosa del universo submarino, los objetivos de gran angular son el camino a seguir: cuanto más angular mejor. Estos objetivos van desde el de 10mm hasta el de 24mm, tanto en objetivos de focal fija como en zooms. Ten siempre en cuenta el efecto multiplicador de las cámaras que no sean full frame, donde un 24mm es casi un 40mm; no son la mejor elección bajo el agua. Con objetivos de gran angular es necesario que te acerques al sujeto, no solo para rellenar el encuadre sino también para asegurarte de que los flashes puedan llegar. Apunta con los flashes en la dirección adecuada para evitar reflejos. Fuera de la cámara y apuntando hacia afuera es la mejor forma.

El gran angular es la mejor manera de presentar al organismo en su ecosistema, para transmitir lo que se siente al estar nadando con los delfines o los tiburones o al encontrarte cara a cara con un mero gigante atlántico.

Disfruta de la experiencia

Recuerda que no te sumerges para hacer fotografías, buceas porque quieres disfrutar de la inmersión en un universo alternativo. Buceas para disfrutar y compartir este maravilloso espacio con sus habitantes. Si haces de esto una prioridad, las buenas fotografías aparecerán. “La fotografía es producto de la experiencia”. Disfruta de la experiencia y la fotografía llegará.

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