Historia

Descubre fascinantes mapas antiguos de los archivos de National Geographic

Por primera vez, se ha creado una colección digitalizada de más de 6.000 mapas recopilados en los 130 años de historia de la revista.jueves, 17 de mayo de 2018

Por Betsy Mason - National Geographic
Este mapa del mundo de 1922 fue el primer mapa de referencia general creado por el taller de cartografía de National Geographic, fundado en 1915.
Esta historia forma parte de 130 años de National Geographic, la exposición de una de las instituciones sin ánimo de lucro con mayor reconocimiento mundial: National Geographic Society. Una referencia en investigación, educación y conservación de la naturaleza. No te pierdas la exposición del 8 de noviembre al 24 de febrero. Más información aquí.

La cartografía lleva en el corazón de National Geographic desde sus inicios. Y a lo largo de los 130 años de historia de la revista, los mapas han sido parte integrante de su misión. Ahora, por primera vez, National Geographic ha reunido un archivo digital de su colección completa de cartografía editorial: todos los mapas publicados en la revista desde su primer número en octubre de 1888.

La colección rebosa, con más de 6.000 mapas (y subiendo), y tendrás la oportunidad de ver algunos de los más destacados a medida que los cartógrafos de la revista exploran este tesoro y comparten sus favoritos.

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«Es inspirador», afirma Martin Gamache, director de cartografía de National Geographic. «Hay un montón de material ahí dentro, que resulta muy innovador e interesante».

Indagaremos en la colección e intentaremos contarte las historias de los mapas más intrigantes que encontremos. La galería incluye algunos ejemplos tentadores, como el primer mapa compuesto de los Estados Unidos creado a partir de fotografías en color sacadas por satélite y una forma inteligente de sortear la prohibición de fotografía aérea en Moscú para crear una imagen a vista de pájaro del Kremlin.

Los primeros mapas publicados por National Geographic en 1888 representan algunas de las ventiscas más intensas que afectaron a Estados Unidos. La tormenta de tres días, apodada el «Gran Huracán Blanco», paralizó la costa atlántica desde la bahía de Chesapeake hasta Canadá, soltando casi 1,5 metros de nieve en algunos lugares y creando acumulaciones de nieve de hasta 15 metros. National Geographic usó una serie de cuatro mapas para documentar la temperatura, la presión y los patrones del viento en los días sucesivos, a medida que la tormenta barría la costa.

Este mapa del número inaugural de National Geographic, el de octubre de 1888, representa las violentas condiciones meteorológicas del «Gran Huracán Blanco», una de las peores ventiscas en Estados Unidos.

Los mapas acompañan a una descripción detallada de las condiciones que alimentaron la tormenta, escrita por Edward Everett Hayden, meteorólogo y uno de los 33 fundadores de la National Geographic Society. El artículo de Hayden también incluía un relato apasionante de las tribulaciones de un barco que intentaba sobrevivir a duras penas la ventisca. «Justo antes de medianoche, una mar picada golpeó al barco y lo tumbó hacia uno de sus lados», escribió. «Todo lo móvil se inclinaba a sotavento y el agua corría por la escotilla de proa. Pero se enderezó de nuevo; la lucha continuaba».

Fue el comienzo de una larga tradición de la revista National Geographic de reforzar la narrativa con mapas. Es probable que los mapas de la tormenta fueran obra de la Oficina Hidrográfica de la Armada estadounidense y la revista siguió trabajando con varios cartógrafos externos como el Servicio Geológico de Estados Unidos hasta que fundó su propio taller de cartografía en 1915. A lo largo del siglo siguiente, el departamento de cartografía de National Geographic elaboró miles de mapas para las páginas de la revista y cientos de mapas suplementarios.

El objetivo del equipo de cartografía, según Gamache, es captar la imaginación de los lectores transmitiendo un sentido de pertenencia, dando al observador una idea del aspecto y la sensación de un lugar. «Creo que cuando lo hacemos bien, la gente se emociona», afirma.

Siete artistas de National Geographic pintaron a mano los edificios individuales de esta panorámica desplegable de seis páginas de Londres, publicada en 1961. Muestra la imagen que se vería desde un avión volando al sur del Támesis.

Llevó meses extraer todos los mapas del catálogo digitalizado de la revista y recopilarlos en una colección separada. Gamache dice que la serie resultante ayudará a los actuales cartógrafos en plantilla a conectar con el legado de la revista a medida que prueban cosas nuevas. «Siempre es bueno mirar lo que hemos hecho en el pasado sobre cualquier tema», afirma. «Nos da ideas».

Compartiendo una selección de los mapas del archivo, el equipo de cartografía destacará algunos de los mapas que les han servido de inspiración para mapas nuevos, en palabras de la editora de investigación Irene Berman-Vaporis.

El número de diciembre de 1957 de National Geographic iba acompañado de un mapa desplegable de tamaño póster del cielo nocturno. El mapa muestra las estrellas y las constelaciones tal y como las vería alguien desde los polos norte y sur de la Tierra.

Uno de los aspectos definitorios de la cartografía de la revista National Geographic es la forma en que se integra con el resto del proceso editorial de la revista. Gamache explica que cada mapa cuenta su propia historia, pero también se une al texto y la fotografía para aportar otra dimensión al artículo.

«Un mapa es capaz de conectar con alguien de una forma distinta a un texto o una foto», afirma. «Conecta con una parte diferente de nuestra psique o nuestro cerebro».

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