Historia

Deb Haaland: «¿Por qué no yo? ¿Por qué no ahora?»

National Geographic describe a una de las primeras mujeres nativas americanas elegidas para el Congreso de los Estados Unidos en unas históricas elecciones de mitad de mandato.Monday, November 12, 2018

Por Rachel Jones

En el que quizá sea el hito más histórico de las elecciones de mitad de mandato, el Congreso de los Estados Unidos pronto recibirá a sus dos primeras integrantes nativas americanas.

Deb Haaland, expresidenta del partido demócrata en Nuevo México y miembro del Pueblo de Laguna, remplazará a la representante demócrata Michelle Lujan Grisham, que se ha convertido en gobernadora. Haaland derrotó a la candidata republicana Janice Arnold-Jones. Y en Kansas, la fiscal Sharice Davids, integrante de la nación Ho-Chunk, ha sacado de su escaño al representante republicano Kevin Yoder.

El impacto histórico de sus victorias no debe subestimarse, según afirma Mark Trahant, editor del periódico Indian Country Today. De las casi 12.000 personas elegidas para el Congreso de los Estados Unidos desde 1789, solo 300 han sido de ascendencia nativo-americana y ninguna en ese grupo era una mujer.

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«El pueblo indio verá lo importante que es contar con representación total, para demostrar que los estadounidenses deben incluir a los primeros americanos en el discurso nacional», afirma Trahant.

Sus victorias son la pieza central de una temporada de elecciones igualmente histórica para las mujeres en general. Noventaiséis candidatas han resultado elegidas al Congreso: 31 mujeres recién elegidas y 65 que ya ocupaban ese puesto. Y en Míchigan y Minnesota, han resultado elegidas las primeras congresistas musulmanas, ya que la demócrata de Míchigan Rashida Tlaib ocupará el escaño del congresista John Conyers. Ilhan Omar, del Minnesota Democratic–Farmer–Labor Party, remplazará al congresista Keith Ellison, que se convertirá en fiscal general.

Los drásticos resultados de las elecciones llegan en un momento clave en el que Estados Unidos se enfrenta a problemas como el acoso sexual y las dinámicas de poder que han sofocado las voces de las mujeres a lo largo de la historia. Desde el movimiento del #MeToo hasta las audiencias de confirmación del juez del Tribunal Supremo Brett Kavanaugh, la respuesta rebelde ha impulsado el ascenso de las mujeres a la esfera política.

Además de ser fiscal, Davids es una luchadora de artes marciales abiertamente homosexual a quien se le han unido otros candidatos LGBTQ que han dejado su impronta en esta época de elecciones. En Colorado, el representante demócrata Jared Polis se ha convertido en el primer gobernador abiertamente gay de la nación. Otras candidatas LGBTQ han sido la gobernadora Kaet Brown, en Oregón (que ha ganado su campaña de reelección), la demócrata de Vermont Christine Hallquist y la demócrata de Texas Lupe Valdez.

Las victorias de Haaland y Davids también ponen de relevancia el largo camino que queda para lograr la total participación y representación de los nativos americanos en política. El gobierno de los Estados Unidos no concedió la ciudadanía a todos los nativos americanos hasta 1924; el estado de Haaland, Nuevo México, fue el último estado que les concedió derecho a voto en 1962.

Muchos observadores afirman que las protestas por el oleoducto Dakota Access que comenzaron en 2016 dieron pie a una ráfaga de activismo político nativo-americano.

«Standing Rock fue uno de esos momentos que, logren o no su objetivo de bloquear el oleoducto, puede usarse la nueva autoridad para hacer más cosas y que resulta contagiosa», afirma Trahant. Se estima que varias decenas de candidatos se presentaron durante las elecciones de mitad de mandato de 2018, compitiendo para unirse a los dos únicos representantes nativo-americanos que había entonces en el Congreso, Tom Cole, un chickasaw, y Markwayne Mullin, cheroqui. Ambos son republicanos por Oklahoma.

Haaland y Davids proceden de familias de carrera militar, parte de la tendencia arraigada de que los nativos americanos sirvan en el ejército. Han luchado en todas las guerras en las que ha participado Estados Unidos y se han alistado en cifras desproporcionadamente altas.

Davids es hija de una madre soltera y veterana de la Armada, y el padre de Haaland (que no es nativo americano) fue un marine que obtuvo la Estrella de Plata y se encuentra enterrado en Arlington. Afirma ser nuevomexicana de 35ª generación y atribuye a su madre y su abuela su espíritu indomable.

«Mi abuela limpiaba motores de trenes diésel con un cubo de queroseno y un cepillo», cuenta Haaland. «Mi madre era una empleada federal de 25 años. Trabajaba en la educación nativo americana. He heredado su ética laboral».

Los nativos americanos se han enfrentado a los mismos retos de estrategias de supresión de voto como los impuestos al sufragio y las pruebas de alfabetización que los afroamericanos todavía soportan hoy en día. Por ejemplo, en octubre, la tribu de Spirit Lake en Dakota del Norte presentó una denuncia sobre una ley de identificación de votantes que, según la tribu, marginaba a los votantes que vivían en reservas.

Pero observadores como Trahant creen que la presencia de Haaland y Davis en Capitol Hill dejará una huella indeleble en la consciencia nativo-americana.

«Por primera vez, una chica que viva en Pueblo de Laguna podrá decir: “de mayor podría ser presidente”. No ha resultado posible porque nunca han visto a nadie que se parezca a ellas. Y creo que eso es más importante que cualquier elección individual».

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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