Alternativas al apretón de manos sugeridas por nuestros lectores ?

Lectores de Nat Geo de todo el mundo han propuesto nuevos saludos en plena pandemia de COVID-19.

Wednesday, March 18, 2020,
Por David Beard
Saludo vulcano
El actor Leonard Nimoy interpreta el saludo vulcano como el Dr. Spok en la serie de televisión de los años 60 Star Trek.
Fotografía de CBS/GETTY

Mandar besos por el aire. Namasté. El saludo vulcano inspirado en Star Trek. El asentimiento con la cabeza de los kiwis. Y los dichosos choques de codos. Estos son algunos de los saludos sugeridos por nuestros lectores de todo el mundo para remplazar el apretón de manos cargado de gérmenes.

El repentino cambio de tradición recomendado por las autoridades sanitarias ha afectado a todo, como las iglesias, donde los apretones de manos forman parte de la liturgia, o a algunos pueblos maoríes de Nueva Zelanda, cuyo saludo tradicional consiste en frotarse las narices.

Debra Adams Simmons, de Nat Geo, tocó una fibra sensible cuando planteó la pregunta en la newsletter del lunes. Parece que todos tenemos dificultades con el decoro social e incluso cuestionamos una tradición que se remonta a la antigua Grecia mientras tratamos de evitar contagiarnos.

La respuesta son los besos por el aire, según Dave Sharpe de Toronto, una de las casi 100 personas que nos mandaron emails en las primeras horas posteriores al envío de la newsletter: «Chocar los puños me parece muy “de vestuario” y chocar los codos es una estupidez. Pero al menos enviar un beso por el aire aporta un cariño y un afecto que se entienden. Incluso entre chicos que son amigos, puede ayudar a romper con algunas de las inhibiciones que parecen tener algunos hombres a la hora de mostrar que tienen corazón».

«NADA DE CHOCAR LOS CODOS», coincide Angie García Johnson categóricamente. «¿No nos están diciendo que estornudemos y tosamos en los codos? [técnicamente, en la pante interna del codo o sangradura]».

Anna Wego, de Auckland, sugiere el asentimiento de cabeza kiwi: «Creo que una ligera inclinación de cabeza (como se hacía en el pasado) es un buen sustituto». Margot Macphail escribe que los miembros de la tribu Ngāti Kahungunu del pueblo maorí de Nueva Zelanda han remplazado un saludo hongi tradicional (que consiste en frotarse las narices) haciendo que cada persona incline la cabeza hacia detrás y levante las cejas.

Varios lectores prefieren el saludo de «larga vida y prosperidad» popularizado por Dr. Spock (interpretado por Leonard Nimoy) en Star Trek. En estos días inciertos, tanto «larga vida» como «prosperidad» son conceptos muy pertinentes.

El saludo namasté ha sido un elemento fundamental de la imagen pública del dalái lama.
Fotografía de TOSHIFUMI KITAMURA/AFP/GETTY

Otros lectores nos recomiendan una reverencia o juntar las palmas de las manos a modo de saludo. «Ni tocar ni contactar, un movimiento de respeto», escribe Don Uyeshima. Karin McAdams, miembro de la congregación cuáquera del valle de Penn de Kansas, Misuri, escribe que incluso algunos cuáqueros, para quienes el apretón de manos era una parte fundamental de una reunión religiosa, lo remplazaron por el saludo namasté antes de suspender esas congregaciones.

La lectora Jody Wall prefiere algo similar. «Una idea de saludo que me gusta cuando me encuentro con alguien que conozco es ponerme la mano sobre el corazón», escribe Wall.

El lector James Henrie ofrece un «hola» estadounidense prototípico, «howdy». Se imagina un escenario a lo Solo ante el peligro, colocándose a cierta distancia de la persona con la que te encuentras. «Haz de vaquero, levantando la mano izquierda, la derecha o las dos en forma de pistola, las apuntas lentamente hacia la otra persona y levantas y bajas el “cañón del arma” para reconocer su presencia. Esto envía un mensaje de reconocimiento de forma no ofensiva. ¡A mí me vale!», afirma Henrie.

A la lectora Laura Lee Klump no le van tanto los duelos con pistola fingidos, pero está de acuerdo en que abandonar el apretón de manos es de sentido común y supone una mejoría para la humanidad.

«Hoy en día, ¿no es más educado evitar estrecharse la mano y en su lugar sonreírse, mantenerse separados y comunicarse con el corazón en vez de con las manos?», se pregunta Klump.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.
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