Historia

No hay pruebas de falsificación en el “Evangelio de la esposa de Jesús”

Los científicos no han hayado falsos los papiros que aseguran que Jesús estaba casado

Por Dan Vergano, National Geographic

¿Tuvo Jesús una mujer? 

Según el estudio presentado por Karen King de la Harvard Divinity School durante una conferencia en Roma, el "Evangelio de la esposa de Jesús", sería un pedazo de papiro que podría contener textos comprometedores. Las palabras "Jesús les dijo: mi mujer... que es capaz de ser mi discípulo..." están escritas en el centro del fragmento.

El reclamo también trajo escepticismo por parte de los eruditos religiosos, que vieron el fragmento como una falsificación probable. Sin embargo, en la serie de informes publicados por la Revista de Teología de Harvard, varios expertos informan de que los análisis químicos y la antigüedad de la escritura del fragmento datan del siglo VIII. "Todas las pruebas apuntan a que es antiguo", dijo King en una charla telefónica. "Así que la pregunta es, ¿qué significa?"

¿Falsificación inteligente?

Los resultados obtenidos hasta la fecha no dicen nada sobre si el Jesús histórico tenía una esposa, señalaba King. Pero las similitudes con otros textos del Evangelio en papiro que datan de siglos después de Cristo apuntan a que el debate sobre el papel de las mujeres en la iglesia será largo.

Y los resultados no demuestran de manera concluyente que el papiro no se trate de una falsificación muy inteligente, advierten los científicos. En lugar de ello, se retiran las objeciones planteadas anteriormente en el texto, al no encontrar pruebas de que sea una falsificación.

Sin embargo, todavía hay escepticismo. Un informe de la revista, realizado por el epigrafista Leo Depuydt de la Universidad Brown en Providence, Rhode Island, concluye: "El autor de este análisis no tiene la menor duda de que el documento es una falsificación, y no una muy buena".

En general, se sugiere que el papiro se formó a partir de una copia del antiguo Evangelio de Tomás, descubierto hace menos de un siglo en Egipto.

King rechaza estas críticas en una respuesta en la revista, con el argumento de que los errores gramaticales son malas interpretaciones. Ella también sostiene que los escritos similares a los del Evangelio de Tomás eran entonces frecuentes en el Mediterráneo oriental, por lo que las palabras de ese evangelio no serían necesariamente un signo de falsificación.

Un papiro antiguo

Otros documentos antiguos en papiro que han aparecido en yacimientos de Egipto son la fuente más probable del fragmento, que solo mide 8 centímetros de ancho por 4 de largo. Pero su origen y autor son un misterio, ya que su dueño es un coleccionista privado desconocido, cuyas declaraciones de transferencia de propiedad se remontan al año 1999, según King.

King afirma que el dueño podría donar el fragmento a Harvard, para su posible exhibición posterior.

En los informes de la revista, un equipo de químicos liderado por Joseph Azzarelli, del MIT, concluyó que la antigüedad del papiro coincide con la de un papiro del Evangelio de San Juan verificado. El equipo se apoyó en la microespectroscopia del papiro, que halló que el fragmento solo estaba ligeramente menos oxidado -o envejecido por exposición al aire- que el evangelio verificado.

Del mismo modo, James Yardley y Alexis Hagadorni, de la Universidad de Columbia, analizaron los pigmentos en la tinta del fragmento. Descubrieron que esta era similar a la tinta de hollín empleada en otros textos antiguos.

Pero los científicos no hallaron evidencias de que la tinta hubiera sido aplicada recientemente, lo que llevaría a que se juntase en las secciones dañadas del fragmento. Tampoco encontraron señales de que la palabra "esposa" en el texto hubiera sido cambiada desde la palabra "mujer" por un escritor posterior, como algunos escépticos sugerían.

La datación por carbono fecha el fragmento entre el 659 y el 869.

El debate sobre la gramática del texto copto refleja en parte el estilo de escritura del autor del papiro, que tal vez no era un escriba profesional, pero tampoco un miembro ignorante de las clases bajas, sugiere Malcolm Choat, un antiguo experto en escritura de la Universidad de Macquarie en Australia.

"No he encontrado un prueba definitiva que indique sin lugar a dudas que el texto no fuera escrito en la antigüedad, pero tampoco puedo demostrar en tal examen que es genuino", escribe Choat. Pero dice que no sería una falsificación sencilla.

Mujeres en la Iglesia

Las mujeres estaban entre los primeros y más fervientes partidarios del cristianismo cuando este fue ganando adeptos en un Imperio Romano hostil. Los escritores cristianos no hicieron declaraciones sobre el estado civil de Jesús, dice King, con lo que las afirmaciones de que no estaba casado empezaron a finales del siglo II.

Si el fragmento de papiro refleja un escrito religioso copiado de textos previos -quizá unos del siglo IV- daría pie a un debate sobre las preocupaciones cristianas acerca del papel de la familia en la Iglesia primitiva, exigía a sus adeptos que dejaran de lado a su familia y sus lealtades cívicas, sugiere ella.

"Esto no evidencia que Jesús estaba casado. No lo sabemos", enfatizó King. "Pero los primeros cristianos estaban muy interesados en las preguntas acerca de si debían casarse o ser célibes".

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