Medio Ambiente

Cómo desplazarse y no arruinarse en el intento

Por Redacción National Geographic

4 de diciembre de 2015

Todo lo que sube tiene que bajar, o al menos eso decía Newton, pero parece que en ocasiones hasta los grandes genios se equivocan, porque si hablamos de los precios de la gasolina, parece que solamente se incrementan, siendo cada vez más difícil poder llenar los depósitos de nuestros vehículos.

Ya sea por el aumento del precio del barril de Brent, los transportes o los impuestos, en los últimos tiempos cada vez más conductores están planteándose el dejar sus coches aparcados por la imposibilidad de sostener un medio de transporte que, poco a poco se está convirtiendo en un lujo.

El aumento de los precios en combustibles fósiles encarece el coste de la vida en general, pues el incremento del coste de transporte afecta directamente al valor final de los productos que vamos a consumir, ya sean de primera necesidad o de lujo. Contra esto no podemos luchar, pero si que lo podemos hacer para abaratar nuestros desplazamientos, y gracias a ello, conseguir que nuestra economía reflote con pequeños esfuerzos que, una vez interiorizados en nuestras rutinas, pueden llegar a ser positivos no solo para nuestros bolsillos.

Por otro lado, utilizando alternativas, apoyaremos a eliminar la contaminación en nuestras ciudades.

Utiliza el transporte público.

A pesar de que sus precios se vean influidos por el coste del Brent en muchas ocasiones, es una buena alternativa para evitar los atascos, ahorrar, y además para poder desarrollar actividades que en la frenética vida moderna estamos dejando desplazadas, como la lectura o escuchar música.

Con la búsqueda de buenas combinaciones y un poco de organización, el transporte público es una gran alternativa que puede llegar a llevarnos incluso al ahorro de tiempo.

Medios alternativos.

Cada vez es más común ver a personas desplazándose en bicicleta por nuestras ciudades, una alternativa heredada de nuestros vecinos europeos.

Si bien no todas las ciudades están preparadas para ello, el número de carriles bici y la conciencia de los conductores va en aumento con el creciente numero de ciclistas que vemos por nuestras calles.

Además de las ventajas económicas evidentes, es una buena manera de hacer ejercicio, llegando a ahorrarte el gimnasio mientras vas a trabajar. Existen numerosas plataformas que apoyan el uso de la bicicleta, revindicando carriles bici por toda la ciudad, concienciación e información vial para la ciudadanía, algo que poco a poco hará que cada día veamos más ciclistas por nuestras calles y una siniestralidad inferior en las carreteras.

Por otro lado, cada vez en más medios de transporte permiten el transporte de los “caballos de acero”, creando así una combinación perfecta para desplazamientos a media distancia.

Utiliza el coche con cabeza

Si por lo contrario quieres o necesitas utilizar el coche, existen numerosos consejos que te ayudarán a ahorrar mientras respetas el medio ambiente con emisiones inferiores de CO2.

Si mantienes tus neumáticos correctamente hinchados, evitas acelerones y haces una conducción fluida conseguirás un ahorro anual considerable, al igual que utilizando marchas medias/largas o revisando periódicamente los filtros y el motor de tu vehículo.

Por otro lado, los híbridos eléctricos ya consiguen unas reducciones más que considerables en los trayectos urbanos, que en muchas ocasiones son los más costosos en términos de combustible.

En algunos lugares del mundo se está premiando la conducta ecológica en el transporte, y la reducción del tráfico urbano, como en EEUU.

Cada día más, vemos como proliferan los vehículos ecológicos, planteando una nueva esperanza con ellos a la hora de pensar en un futuro sostenible en todos los aspectos. 

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