Medio Ambiente

Rápida perdida de volumen en los casquetes

Por Redacción National Geographic

7 de diciembre de 2012

Según un nuevo estudio sobre el cambio climático, la capa de hielo se está reduciendo a gran velocidad.

Los efectos, según un equipo internacional, son evidentes: el nivel del mar está aumentando más rápidamente de lo que se pensaba, lo que podría tener efectos fatales para las personas y la vida salvaje.

Por ejemplo, podría aumentar el riesgo de inundaciones como las provocadas por el huracán Sandy el mes pasado en Nueva York y Nueva Jersey. Entre los daños ambientales se encontraría también la erosión, la contaminación de acuíferos y cultivos y daños en la vida marina. Además, a largo plazo, el aumento del nivel del mar podría forzar a cientos de millones de personas que viven cerca de las costas a abandonar su hogar.

Al cuadrar casi dos décadas de datos, a menudo en conflicto, en un solo formato (en otras palabras, comparar manzanas con manzanas), el nuevo estudio publicado en la revista Science hizo una estimación del balance de masa de la capa de hielo.

Éste hace referencia a la cantidad de nieve que se acumula en una capa de hielo frente a la cantidad que se pierde, debido tanto al deshielo de la superficie como a la ruptura de los glaciares.

De acuerdo con Andrew Shepherd, de la Universidad de Leeds (Reino Unido), entre 1992, cuando comenzaron las mediciones por satélite, y 2011, todas las regiones polares excepto la Antártida Oriental han estado perdiendo hielo.

Durante esos 20 años, Groenlandia ha perdido 152 mil millones de toneladas de hielo al año, la Antártida Occidental 65 mil millones de toneladas, la Península Antártica 20 mil millones y la Antártida Oriental acumuló 14 mil millones de toneladas al año.

Según el experto en glaciares Alexander Robinson, «sabemos lo que están haciendo las capas de hielo, pero con este estudio, que reúne todos los datos, hemos conseguido obtener una visión mucho más clara.

«Es una prueba más de que se están llevando a cabo cambios muy drásticos, debidos principalmente a un clima y unos océanos más cálidos. Sin embargo, todavía hay muchas cosas que no sabemos de estas regiones y  de cómo están cambiando», afirmó Robinson, de la Universidad Complutense de Madrid, que no participó en el estudio.

Consecuencia del cambio climático

Para su estudio, Shepherd y su equipo obtuvieron los datos a partir de tres campos de investigación: la altimetría, que mide la forma de las capas de hielo y cómo cambian con el tiempo, la interferometría, que mide la velocidad de las capas, y la gravimetría, que calcula el peso de las capas de hielo midiendo el campo de gravedad de la Tierra.

«Hasta ahora ha habido más de 30 estudios con sus propios cálculos acerca de los cambios en las capas de hielo», declara Shepherd.

«Lo que hicimos fue tomar los puntos más convincentes de cada enfoque y combinar toda la tecnología para conseguir un cálculo más exacto», añade.

Los resultados también coinciden con las observaciones del cambio climático en los polos.

Por ejemplo, Groenlandia está perdiendo cinco veces la cantidad de hielo que perdía hace 20 años, lo que encaja con la subida de la temperatura del aire en el Ártico.

En la Antártida Occidental, la pérdida de hielo se acelera en las zonas donde el océano se vuelve más cálido. La Antártida Oriental, en cambio, está experimentando una ligera subida del hielo acumulado, aunque esto a su vez también encaja con el aumento esperado de las nevadas debido al cambio climático.

Aún así, el aumento no es suficiente para compensar las pérdidas en el resto de la Antártida, según declaran los investigadores.

«Que la Antártida está perdiendo hielo es una novedosa conclusión si tenemos en cuenta el informe de 2007 del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, cuando los científicos no estaban seguros de si la Antártida estaba creciendo o disminuyendo», afirma Shepherd.

«Nuestros datos son ahora entre dos y tres veces más exactos que los que había entonces». El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), es el organismo internacional para el estudio del cambio climático.

El nivel del mar

Kevin Trenberth, científico del National Center for Atmospheric Research de Colorado (Estados Unidos), que no participó en el estudio, afirma que éste «es un prueba muy convincente de que el cambio climático está jugando un importantísimo papel en la pérdida de hielo que contribuye a la subida del nivel del mar».

En total, la pérdida de hielo ha provocado un aumento de aproximadamente 11,1 milímetros del nivel del mar desde 1992, casi un 20% de la subida global durante ese periodo, según el estudio.

Es más, según un estudio publicado esta semana en Environmental Research Letters, el nivel del mar aumenta a 3,2 milímetros al año, es decir, 60% más rápido que en el último cálculo de 2 milímetros al año previsto por el IPCC.

«Estos resultados deberían ser una de las mayores preocupaciones de los políticos y las conversaciones en Doha, pues demuestran que el cambio climático es real y tiene serias consecuencias que serán más graves con el tiempo», comenta Trenberth por correo electrónico.

Como manifiesta la Organización Meteorológica Mundial en un informe hecho público el miércoles durante las conversaciones sobre cambio climático de Doha, «el cambio climático está teniendo lugar ante nuestros ojos».

Además, un aumento del nivel del mar puede sobrealimentar tormentas. Por ejemplo, cuando una tormenta como el huracán Sandy toca tierra, un mar más elevado podría hacerla más fuerte, haciendo que arrase todo a su paso y cree terribles inundaciones.

Sandy causó la muerte de al menos157 personas y daños de hasta 80 mil millones de dólares en Nueva York y Nueva Jersey.

Prediciendo el cambio climático

Shepherd espera que los expertos en el clima puedan utilizar estos datos para predecir con mayor exactitud las consecuencias.

Hasta ahora había cierta incertidumbre, y ahora «se ha demostrado que estos datos eran muy necesarios», insiste Walt Meier, del Centro Nacional de Datos sobre Nieve y Hielo de Colorado.

«Con tal variedad de cálculos de pérdida de hielo de la Antártida y Groenlandia llega un punto en el que no sabes de qué fiarte», afirma Meier, que no participó en el estudio.

El nuevo estudio «ofrece datos mucho más manejables y más fiables para futuras proyecciones».

Es más, en su opinión el estudio podría incluso dar paso a una nueva forma de cooperación científica.

En lugar de múltiples grupos trabajando casi independientemente, los coautores de este estudio «se sentaron juntos, al menos en sentido figurado, y llegaron a un acuerdo sobre el mejor cálculo posible», añade.

«Es un magnífico ejemplo de que en relación con el clima, y en la ciencia en general, ya no se pueden hacer grandes cosas por tu cuenta».

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