Viaje y Aventuras

¿Qué harías tú si te encontraras con un puma?

Te relatamos el encuentro de estos excursionistas con el felino y preguntamos a los expertos qué se debe hacer en estas situaciones. Jueves, 9 Noviembre

Por Jason Bittel

Los amigos Brian McKinney y Sam Vonderheide esperaban ver muchos animales en su excursión de 12 días hacia la cumbre del monte Whitney en California. Sin embargo, no se esperaban pasar la primera jornada de su viaje escapando de un puma.

Los pumas o leones de montaña son depredadores grandes y fuertes que suelen cazar por emboscada a ciervos. Son felinos sigilosos que tienden a desaparecer mucho antes de que los excursionistas se les acerquen como para verlos.

Por eso cuando Vonderheide, profesor de matemáticas, dijo que creía haber visto la cola de un puma en el sendero frente a él, McKinney pensó que se equivocaba.

«No le creí, pero encendí el móvil para ver si podía ver a un lince rojo o a un zorro», dijo McKinney, que trabaja como gerente de proyectos de software.

Sin embargo, su amigo no se equivocaba. Un puma adulto, que puede llegar a pesar 60 kilogramos, se interponía entre los senderistas y el campamento donde iban a pasar la noche.

Desafortunadamente, el terreno escarpado en esta zona de los Parques nacionales de Sequoia y del cañón Kings les impidió rodear al felino, por lo que McKinney decidió seguir adelante cuando el animal dio la vuelta a la esquina.

Pero cuando ellos avanzaron, encontraron al depredador sobre una roca a apenas 4 metros sobre el sendero, por lo que decidieron retroceder poco a poco. 

Tras retroceder unos 30 metros, el puma saltó al medio del sendero y se quedó allí. Los dos hombres intentaron ahuyentar al puma gritando, soplando un silbato para osos y tirando rocas pequeñas en la dirección del animal, pero el felino simplemente se quedó sentado mirándoles. Este supone un comportamiento bastante inusual para un puma.

Finalmente, media hora después, el puma se levantó y desapareció de nuevo detrás de la curva. Pensando que este era su momento para pasar, los hombres avanzaron por el sendero. Para su sorpresa, el puma se encontraba de nuevo dispuesto sobre la roca

«No sé si estaba ahí para vernos mejor o era una posición más agresiva», explica McKinney. «Pero no quería quedarme para averiguarlo».

Llegados a este punto, los excursionistas se rindieron y retrocedieron varios kilómetros hasta llegar a otro campamento.

«Apenas dormimos esa noche», dice McKinney. Cuando regresaron al lugar al día siguiente, no había ni rastro del felino a excepción de una serie de huellas de zarpas sobre la tierra.

Qué hacer y qué evitar

Según Michelle LaRue, directora ejecutiva de Cougar Network, los excursionistas tomaron algunas medidas adecuadas durante el encuentro, pero también cometieron algunos errores que podrían haber sido peligrosos: la decisión de seguir al depredador es, casi siempre, una mala idea.

Otra cosa que hicieron bien fue no correr, según Mike Theune, guarda del parque, ya que correr hace que parezcas una presa. Aunque los ataques de pumas son muy inusuales, lo mejor que puedes hacer es adoptar una posición que te haga parecer tan grande como sea posible, como moviendo las manos o poniéndote la mochila sobre tu cabeza.

«Es un animal precioso, y me alegro de que nadie saliera herido», dice LaRue. «Ni humanos ni felino».

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