Fotografías de la frontera entre China y Corea del Norte

Este fotógrafo captura la vida cotidiana en una de las fronteras más vigiladas del mundo.miércoles, 30 de mayo de 2018

Por Soo Youn para National Geographic
Fotografías de Elijah Hurwitz
El sol se pone en Dandong, China.
El sol se pone en Dandong, China.
foto por Elijah Hurwitz

El pasado diciembre, el fotógrafo Elijah Hurwitz viajó a la frontera china con Corea del Norte por el río Yalu. Para él, la frontera era sorprendentemente porosa, sobre todo a las afueras de las principales ciudades, si excluimos alguna que otra cámara de seguridad.

Dandong es una ciudad china y el centro de comercio, tanto legal como ilegal, entre ambos países. También es un lugar de reunión entre familiares y de intercambio de bienes y dinero, especialmente en una época en la que la frontera está menos vigilada. Hace siglos, es posible que formara parte de la dinastía coreana Koryo. Al final de la dinastía, en el siglo XIV, el río Yalu se convirtió en la frontera entre China y Corea. Como tal, muchos coreanos étnicos (joseon-jok) han vivido allí durante generaciones y hablan el idioma local.

«En mi primer día en Dandong, compartí un taxi con dos mujeres que transportaban cajas de soju y decían ser de Pionyang», afirma Hurwitz. «Tenía mis dudas, y más adelante acabé mostrando una foto que les saqué a un residente chino en Dandong y me dijo con seguridad que eran de Corea del Norte».

A finales de 2017, la ONU tomó duras medidas sancionando a Pionyang en un intento por frenar su programa de armamento, y Pekín siguió su ejemplo. Pese a las relaciones paralizadas entre los dos aliados tradicionales y el duro invierno, Hurwitz fue capaz de documentar la que para muchos es la vida cotidiana. Incluso en medio de la tensión, pudo capturar la experiencia compartida de ser vecinos a lo largo de una de las fronteras más vigiladas del mundo.

En el lado chino, Hurwitz sintió la intensificación de la tensión, sobre todo en Changbai, una pequeña localidad china a unas 10 horas en coche al norte de Dandong, en el lado opuesto del río Yalu a Hyesan, en Corea del Norte.

«Creo que fue el lugar más tenso que visité. Son muy desconfiados con los forasteros y los periodistas extranjeros, a quienes se ha acusado de espionaje y han sido encarcelados en el pasado. Mi conductor estaba paranoico, había cámaras de seguridad por todas partes, y recibí miradas muy sospechosas de los lugareños por ser un forastero», dijo Hurwitz, fotógrafo documental de Los Ángeles. «Fue el único lugar donde sentí la necesidad de ocultar la cámara mientras sacaba fotos cerca de la frontera. Había controles policiales donde teníamos que parar el vehículo».

De hecho, hasta el mes pasado, cuando Kim Jong Un hizo una segunda visita sorpresa a Pekín, las relaciones entre los dos países habían sido cada vez más tensas.

«El río Yalu es uno de los dos ríos que forman la frontera entre Corea del Norte y China. El Yalu es más ancho que el Tumen, que está al norte y al este», explicó Tim Peters, activista cristiano cuyo trabajo incluye evacuar a desertores norcoreanos del noreste de China. «En cierto modo, sobre todo en invierno, es tierra de nadie, dando una oportunidad [a aquellos] que quieren exiliarse [a China]».

Peters, así como otros activistas y periodistas, han notado la creciente presencia de seguridad en el lado chino a lo largo de los últimos 18 meses. «Este río, sobre todo en el último año, y el acceso al mismo de los no residentes, es cada vez más difícil... por la militarización en el lado chino», añadió.

Al otro lado del río y a plena vista, la vida norcoreana sigue siendo drásticamente diferente y está paralizada: no hay forma de huir de la pobreza, la desesperación y la falta de artículos de primera necesidad. Los turistas chinos contemplan Corea del Norte desde los barcos, pero los ciudadanos de Hyesan están igualmente acostumbrados a ver a los turistas chinos al otro lado del río.

Aun así, en las ciudades fronterizas, las dos culturas logran coexistir, como lo han hecho durante siglos. La prueba de ello: los numerosos restaurantes coreanos, como señala Hurwitz.

«Hablando de algo menos serio, me encantó la deliciosa comida tradicional coreana que comí en China, sobre todo en Ji’an, Jilin», dijo.

Un pequeño fragmento de hielo flota en el río Yalu.
Un pequeño fragmento de hielo flota en el río Yalu.
foto por Elijah Hurwitz

Soo Yun es periodista freelance entre Nueva York y Los Ángeles.

Elijah Solomon Hurwitz es fotógrafo documental en Los Ángeles. Puedes seguirlo en Instagram @ElijahSol.

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