Viaje y Aventuras

Las 10 mejores excursiones y recorridos a pie

Por National Geographic

Del libro de National Geographic 10 Best of Everything

Great Smoky Mountains, Estados Unidos

Las Great Smoky Mountains, durante mucho tiempo vistas como la tierra ancestral de lo indios Cherokee, son una región rica en diversidad natural e historia de los pioneros. Los Cherokee las llamaron así por el misterioso hilo de humo azul-grisáceo que rodea a menudo sus picos más altos. Esta sierra majestuosa marca el punto álgido del sur de la cadena de los Apalaches. Declaradas Parque Nacional en 1934, la zona se extiende por 202.500 hectáreas, formando la zona salvaje más grande del este de Estados Unidos. Con aproximadamente 1.448 kilómetros de caminos para pasear, se encuentra una reserva abundante de interés tanto natural como histórico. Estas montañas son el hogar de más de 130 especies de árboles, 1.500 de plantas florales y 200 tipos de aves. Dentro de este paraíso de cascadas y fantásticas vistas de las montañas, destacan los restos conservados de la herencia de los pioneros: cabañas de madera, granjas, molinos, y graneros construidos en los siglos XVIII y XIX por los colonos europeos. Al entrar en este bosque inmenso y frondoso, los paseantes pueden volver a un pasado pionero que sigue los pasos marcados por primera vez por los indios Cherokee.

Quebec, Canadá

Un paseo por esta maravillosa tierra del norte -no muy lejos del centro de la región, de la Ciudad de Québec- revela tesoros naturales y culturales. El Saguenay Fjord, es un ecosistema único en el que el agua dulce se mezcla con la salada al subir la marea, haciendo de este viaje un ambiente especial. Los acantilados de granito se sumergen en el río San Lorenzo, donde los pueblos se amontonan a la orilla del agua. En el Parque Nacional de Saguenay, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, existe una extensa red de senderos. Picos de granito, lagos brillantes, altas gargantas, cascadas colgantes, águilas y gansos de nieve, son vistas comunes en esta zona. Cerca podemos encontrar albergues, posadas en los que poder relajarnos con la comodidad de la parte francesa de Canadá.

Cinque Terre, Italia

Imagínate caminado por un sendero costero espectacular con el Mediterráneo a un lado, las montañas al otro, y los pueblos pesqueros italianos justo al frente. Ahora multiplica esa experiencia por cinco. Bienvenido a la cautivadora región que une las “cinco villas” de las “Cinque Terre”. Caminos que cruzan las pendientes aterrajadas de la Riviera di Levante hasta pueblos con edificios de tonos pastel que contrastan con las persianas y te guían hasta lanchas pintadas de colores brillantes en pequeños puertos. Pasea entre trattorias de pasta y una abadía solitaria hasta un promontorio, siempre con vistas totales al mar y con el cielo limpio y azul sobre tu cabeza. Párate en el Hotel Splendido en Portofino. A lo largo de la ruta hay cocina liguria, incluyendo el pesto italiano característico hecho con albahaca de cultivo local, una causa del orgullo en la zona entre los chefs y los restaurantes de estas villas vecinas, que cada uno reclama poseer la mejor receta. El Sciacchetrà es un vino blanco fresco, escaso y aromático, especialmente cosechado en las terrazas de viñedos de las Cinque Terre.

Selva Nubosa de Costa Rica

Una selva nubosa en un bosque tropical que normalmente se encuentra cerca de la cima de las montañas costeras y está cubierta de nubes a lo largo de casi todo el año. Pasear a través de ella en Costa Rica representa uno de los encuentros finales con la inagotable variedad de la naturaleza. Viajando a pie explorarás cráteres tapizados y cascadas en lagunas, charcas de agua fresca y calas tranquilas del mar. Los árboles crecen por encima de las nubes como torres, y los ríos anchos corren por caminos de flores exuberantes. Una parte de la aventura ofrece una perspectiva elevada de maravillas de la naturaleza en la zona mientras cruzas los puentes colgantes suspendidos a bastante altura sobre el bosque. Los colores brillantes y los sonidos silvestres crean una experiencia sensorial exótica y vibrante. Encontrarás una variedad de alojamientos en Costa Rica para renovar el entusiasmo por los descubrimientos otro día más en esta tierra sorprendente.

Suroeste de Irlanda

Los caminos desgastados por el tiempo invitan a los paseantes a entrar en un mundo de leyendas esplendorosas y cautivadoras aquí, en el punto más occidental de las islas británicas. El pasado histórico de Irlanda vuelve a la vida en la región suroeste del país, donde las antiguas abadías y castillos están situados junto a pintorescas casas de campo. Camina por la península de Dingle, pasa ante las casas de piedra situadas contra los dramáticos acantilados a un lado de la ruta, con pequeñas islas en el mar alejadas unas de otras. Descubre las ruinas de la Edad de Hierro en el extremo occidental de la península en Slea Head. Sigue el camino a través de los bosques tapizados de musgo en el Parque Nacional de Killarney. Súbete a una lancha para explorar la histórica isla Inisfallen en Lough Lane. Y pasea a lo largo de las espectaculares dunas de arena del Condado de Kerry. Este paseo también es rico en descubrimientos de vida silvestre; podrías ver ciervos rojos, nutrias y somormujos lavancos, especialmente alrededor de los lagos de Killarney. Toma un almuerzo ligero acompañado de una pinta de Guinness en un pub de alguno de los muchos pueblos granjeros que ofrecen el dulce sabor de la cultura local. Al anochecer, busca el abrazo cálido de la hospitalidad irlandesa en los espléndidos hoteles de los pueblos. Un lugar a destacar es el Cahernane Hotel en Killarney, una antigua finca del conde de Pembroke.

El Oregon Trail

Extendiéndose desde Independence, Missouri, a la ciudad de Oregón, en Oregón, este camino histórico fue el camino hacia el oeste de unos 300.000 emigrantes durante más de 20 años, desde 1841. Hoy el camino atraviesa 3492 kilómetros de carretera, incluyendo 125 lugares históricos y muchas oportunidades de hacer caminatas y excursiones. Una de las rutas de paseo comienza en la base del volcánico monte Hood, a lo largo del río Columbia, pasando por cascadas que conducen a unas vistas espectaculares de las montañas y las praderas llenas de flores silvestres. Visita la Pioneer Woman’s Grave (Tumba de las Mujeres Pioneras) cerca de Government Camp, donde muchos caminos te guían a otros lugares históricos. Puedes ver una réplica de la caseta que marcaba una carretera de peaje alterativa que funcionó desde 1846 hasta 1919. El Oregon Trail también es rico en historia de los nativos americanos, cuyas civilizaciones en esta región se remontan a miles de años. Este ambiente también genera una recompensa culinaria; vinos refrescantes, hierbas dulces y salmón fresco complementan el esplendor de la zona.

Creta

Enclaves lejanos a los que solo se puede acceder a pie o en lancha diferencian esta isla como destino. Caminarás por delante de calas escondidas, descenderás por gargantas poco conocidas y seguirás los senderos adoquinados hasta los castillos venecianos y las playas blancas como la nieve en un mar azul oscuro. Estos días caminando se pueden mejorar con baños, almuerzos en tabernas y picnics bajo un manto de olivos mientras disfrutas de una vista completa del Mediterráneo. Creta tiene la distinción de ser el hogar de la primera civilización europea, los Minoicos, y sus leyendas y tesoros naturales se adentran tanto en la historia que arqueólogos, historiadores y viajeros por igual realizan atrevidos nuevos hallazgos. Desde el viejo puerto en la ciudad fortificada de Chania, hasta las incursiones en los remotos confines de la costa sur de la isla y los paseos en el palacio del rey Minos, lo único que podría rivalizar con la importancia histórica de la región sería la asombrosa belleza natural de la isla. No es de extrañar que la fábula y la realidad se encuentren en las islas griegas.

Bután

La antigua ciudadela se asoma por el horizonte. A lo largo de los fértiles valles se descubren los templos budistas y las granjas talladas en madera. Los rápidos ríos fluyen a través de un paisaje abierto, las torres cubiertas de nieve del Himalaya se ven en la distancia. El viaje en el Reino de Bután lleva en el corazón una versión moderna de Shangri-La. Explorando a pie los templos y las elegantes fortalezas, llamadas dzongs, ayuda a experimentar la serenidad que caracteriza la forma de vida de Bután. Rodeado por vistas maravillosas de las montañas, los senderos te llevarán a las laderas boscosas de rododendros y pino azul, a los campos dorados de cultivo con mostaza y trigo sarraceno y a las aldeas rústicas. Las visitas de viajeros a Bután se han permitido desde hace poco tiempo, y el número de turistas que entran en el país aún está limitado a unos pocos afortunados. En la cultura local, las costumbres y ceremonias, se experimenta hospitalidad y calidez. Desde el mirador del valle de Punakha se observa el intrincado y complicado tejido de Thimphu, el paseo obtiene belleza en este campo tranquilo. Los alojamientos están ubicados en emplazamientos naturales ideales: en un bosque, mirando al río, o situados en el borde de un valle. La cocina local es una mezcla única de sabores poco habituales y picantes.

Suiza

Los espíritus se elevan a la vista del paisaje alpino. Y qué mejor lugar para caminar que por montañas impresionantes. La altitud media es de 1.351 metros, y supera a muchos de los picos más altos de otros lugares. Aventurarse en dos regiones culturalmente diferentes y escuchar tres idiomas distintos a lo largo del camino hace que experimentes la variedad, la naturaleza y la hospitalidad suiza. Comenzando en Kandersteg, los telesillas y telecabinas te llevarán a senderos llenos de flores, lagos de aguas cristalinas y cascadas. Admira desde las alturas el valle de Lauterbrunnen, enmarcado por cinco cumbres, glaciares antiguos y cadenas montañosas que parece que se extienden para siempre. No hay mejor forma de terminar el día que compartiendo una fondue y pepinillos, rematada con un poco de chocolate.

Nova Scotia, Canadá

Colinas verde oscuro y costas escarpadas crean un escenario ideal para caminar aventurándose en esta joya marítima. Los senderos te llevarán a través del corazón del espectacular Parque Nacional de Cape Breton Highlands. Desde Cheticamp, un pueblo de pescadores de Arcadia famoso por su música y por sus alfombras, explora los acantilados del frente por encima de los que vuelan las águilas calvas. El golfo de San Lorenzo tiene 305 metros por debajo y te lleva a una extensión cerca de North Harbour Beach, donde tienes la oportunidad de observar el mar desde una lancha para avistar ballenas en una excursión. Pasea a través de comunidades de pescadores con profundas raíces escocesas, por praderas aisladas, a lo largo de costas escarpadas y playas de piedras.

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