Un gigante rápido y feroz ronda el desierto de Namibia desde hace más de setenta millones de años: el avestruz. Desde el momento en que pisó estas arenas por primera vez se ha enfrentado a un reto anual: elegir el momento adecuado para criar. El avestruz tiene que asegurarse de que sus polluelos van a eclosionar cuando lleguen las lluvias. Si elige mal el momento, escaseará el alimento y los polluelos morirán. Si acierta, una nueva generación tendrá la posibilidad de vivir.