Una violenta batalla de proporciones colosales se está librando en estos momentos. Los soldados que conforman sus ejércitos son diminutos, de apenas unos centímetros de longitud, pero su preparación y determinación son letales. Sus mortíferos arsenales cuentan con armas químicas de vanguardia y con sofisticadas fuerzas de ataque tan precisas que dejarían atónito al soldado de combate más experimentado.