En una tierra no muy lejana, los señores que dominan se abaten sobre sus presas, mientras que el vulgo tiene que conformarse con las sobras. Allí, un mamífero extraordinario vive entre dos aguas, todo un caballero de la oscuridad. Es una de las especies más fascinantes del planeta, atrapada en un cuerpo aparentemente anodino. Se sirve de la ecolocación igual que los murciélagos, y usa veneno como las serpientes, pero la madre naturaleza ha dado a este animal una desventaja cruel: debe comer cada dos horas, o morirá. No puede dejar pasar ni una comida. Es el destino de la musaraña asesina.