Las sabanas de acacias de África son el hábitat en el que vive un felino moteado famoso por su elegancia y su velocidad: el guepardo. Muchos ejemplares recorren las llanuras abiertas del sudeste del Serengueti, en Tanzania. A salvo entre la hierba alta encontramos a una madre con sus cinco cachorros, relajada mientras amamanta a los recién nacidos. No obstante, estos momentos de paz en familia son poco frecuentes, ya que pronto la madre tendrá que dejar a sus crías solas para salir a cazar. La caza es esencial para su supervivencia y para la de sus cachorros, pero siempre conlleva riesgos. Es muy probable que dos o tres de los cachorros acaben entre las zarpas de algún león. Las madres guepardo necesitan habilidad y suerte para sacar adelante a toda una camada.