Animales

Un langur sobrevive a un increíble salto mortal desde una torre eléctrica

El langur es un saltador experto, pero un salto desde esta altura es arriesgado hasta para un primate acróbata.Thursday, August 23, 2018

Por Richie Hertzberg

Un langur gris angustiado se encontraba sobre una torre de electricidad en Khadiya, una aldea en el estado indio de Madhya Pradesh. El mono había trepado a la torre con una cuerda atada al cuello. La cuerda se quedó atada en algo en la cima de la torre, dejando al mono atrapado e indefenso.

Dos días después, acudió un equipo de voluntarios de una organización de rescate animal para intentar liberar al mono y bajarlo de la torre. El oficial de policía local Prashant Tyagi explica que cortaron el suministro de electricidad durante más de tres horas.

Mientras los voluntarios escalaban la torre, el mono empezó a angustiarse, tiró de la cuerda y consiguió liberarse. Al no saber que los hombres que subían a la torre intentaban ayudarlo, el langur los vio como una amenaza y, en un acto de desesperación, saltó al suelo.

Los informes originales afirman que la distancia de caída fue de 30 metros, pero calculamos que en realidad se acerca más a los 20. Aunque la distancia real fuera más corta, esta se encuentra fuera de la media de salto de los langures.

«Es un salto muy largo. Sin embargo, los saltos de 10 o 12 metros entre los árboles son habituales, y también lo son los saltos al suelo desde los seis o nueve metros», afirmó Agustín Fuentes, profesor de antropología en Notre Dame, cuando le preguntamos por el vídeo.

Luisa Arnedo, encargada de programas de National Geographic que obtuvo su doctorado estudiando primates, también opinó sobre el vídeo. Los animales pueden «saltar desde alturas increíbles por estrés o desesperación», afirma.

«Parece que, en este caso, al animal no le quedaba otra opción. Había tanta gente alrededor y personas trepando por la torre, que el animal no sabe que vienen a ayudarlo, se siente atrapado y la única forma de salir es saltar».

La mecánica de los monos

Lo más sorprendente es cómo aterrizó el mono, de pie, y huyó aparentemente ileso. En una caída desde esa misma altura, un humano podría haberse roto el fémur o sufrido daños en la columna vertebral. «Los langures tienen una anatomía adaptada perfectamente para saltar y se les dan muy bien los saltos largos y los aterrizajes con “rebote”, que distribuye la fuerza del impacto», afirma Fuentes. «Pero el mono tuvo suerte de aterrizar tan bien».

A John David Polk, profesor adjunto de la Universidad de Illinois y experto en biomecánica de la locomoción le preocupa la salud del mono. «La adrenalina vinculada a la huida podría haber enmascarado una lesión bastante grave que solo podría haberse identificado más tarde».

Su anatomía singular, junto con unos tendones largos y elásticos, proporciona al langur la potencia para absorber las fuerzas que afectan a las articulaciones durante el impacto.

Este tipo de situaciones son difíciles de gestionar para los equipos de rescate animal. Encontrar el equilibrio entre ayudar a un animal angustiado y poner en más peligro al animal puede ser complejo. Por suerte, en este caso, el mono pareció salir ileso.

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