Una curiosa langosta de un raro color azul

Los tonos pastel del animal podrían ser el resultado de una mutación genética o de una dieta inusual.viernes, 22 de junio de 2018

Por Redacción National Geographic
Una langosta de un raro color azul
Una langosta de un raro color azul

El pasado noviembre, el pescador de langostas canadiense Robin Russell estaba sacando su captura cuando encontró una especie de unicornio: Asomándose entre langostas de color marrón jaspeado y naranja había una langosta de color pastel, con un caparazón de color azul celeste, rosa y bígaro.

Al principio no estaba seguro de qué hacer con el animal azul, pero finalmente Russell decidió donar a la langosta —apodada «Lucky»— al Huntsman Marine Science Centre en Saint Andrews, Nuevo Brunswick. Pero hace poco, la publicación en Instagram de Russell en la que aparecía la inusual coloración de Lucky resurgió y se hizo viral.

Aunque no existen estadísticas firmes sobre su abundancia real, la langosta es sin duda un hallazgo inusual. Las criaturas con color similar solo aparece una vez cada cuatro o cinco años, según Michael Tlusty, profesor adjunto de sostenibilidad y soluciones alimenticias en la Universidad de Massachusetts Boston.

La coloración de la langosta se debe a un pigmento denominado astaxantina. Es un antioxidante que, según se cree, tiene importancia biológica. «Los humanos lo llamaríamos “superalimento”», señala Tlusty, añadiendo que «no creo en los “superalimentos”».

El pigmento cambia de color dependiendo de cómo se contraiga. En la piel, el pigmento está libre y retiene un intenso color rojo. Pero dentro del caparazón, las proteínas unen la astaxantina. «Estas proteínas la atrapan y la retuercen y se convierte en azul», explica Tlusty. En la capa más externa del caparazón, las proteínas la doblan de nuevo, volviéndola de color amarillo.

La acumulación de rojos, azules y amarillos produce la coloración marrón fangosa de las langostas salvajes. (No se vuelven rojas hasta cocinarlas, que desnaturaliza las proteínas que unen el pigmento, volviéndolo rojo de nuevo.)

En el caso de la langosta de colores de unicornio, probablemente tenga niveles bajos del pigmento. Aunque porta un arcoíris de tonos pastel, son bastante tenues, según Tlusty. Sin embargo, no está del todo claro cuál es la razón de esta falta de color. Este bicho raro podría ser el resultado de una mutación genética o de su dependencia de un alimento bajo en este pigmento.

Juego de pigmentos

En realidad, Tlusty ha creado sin querer langostas blancas en el pasado. Pasó 20 años trabajando en el acuario de Nueva Inglaterra investigando a las langostas, criando langostas bebé para su trabajo. Para ahorrar dinero, Tlusty recurrió a comida para langostas barata y baja en astaxantina.

Las langostas crecieron sanas, pero eran blancas como la leche.

«Muchos animales lo comen e incorporan este color a su pigmentación», afirma Tlusty. «Los flamencos y los salmones lo hacen, y resulta que las langostas también». Pero si cualquiera de estas criaturas recurre a una dieta sin pigmento, su coloración se vuelve blanca.

Según Tlusty, es posible que Lucky estuviera devorando los cebos que los pescadores echaban al agua, en lugar de una dieta más habitual en langostas que incluye criaturas ricas en astaxantina, como cangrejos o camarones.

Una mutación genética también podría ser la responsable de su coloración de algodón de azúcar, afectando a las proteínas que se unen a los pigmentos. Las mutaciones pueden producir coloraciones impresionantes: langostas de color azul brillante o amarillo, con calicós moteados o de dos tonalidades.

Una forma de desentrañar este colorido misterio es observar lo que le ocurre a Lucky mientras crece. Si la razón de su inusual color es la dieta, alimentarse de comida con pigmentos podría hacerla de color marrón anaranjado la próxima vez que mude.

Pero si una mutación genética es la responsable de este arcoíris, la comida no cambiará su tono, y este animalito de color peculiar seguirá siendo un unicornio.

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