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Interceptado en un barco chino un cargamento ilegal de miles de tiburones

La confiscación del navío chino y el arresto de 20 miembros de la tripulación en las Galápagos demuestra las dificultades a las que se enfrentan las autoridades para proteger los santuarios marinos. Jueves, 9 Noviembre

Por Rachael Bale

El domingo, el ecologista marino Pelayo Salinas regresaba de una misión de investigación de 12 días en un barco patrulla del Parque Nacional de las Galápagos cuando, a las 6 de la mañana, el capitán vio otro navío en el radar. El acceso a estas aguas está restringido, por lo que enviaron un mensaje por radio al otro barco para saber qué estaba haciendo.

No obtuvieron respuesta. Salinas, que trabaja con la Fundación Charles Darwin, y un oficial de la marina ecuatoriana que también se encontraba a bordo, lo intentaron de nuevo. De nuevo, no obtuvieron respuesta. Advirtieron al navío que la ley les obligaba a responder. Silencio.

A continuación, Salinas y otros tres miembros de la tripulación se embarcaron en una Zodiac de 4 metros que había sido donada al parque y emprendieron una persecución. Habían identificado la nacionalidad china del barco y sospechaban que estaba pescando ilegalmente.

Esta parte del Parque Nacional de las Galápagos —un santuario marino donde no se permite la pesca— registra la mayor abundancia de tiburones del mundo. Esto ha convertido sus aguas en un objetivo para los pescadores que quieren abastecer los mercados asiáticos con aletas y carne de tiburón. Las poblaciones de tiburones están disminuyendo a nivel mundial, y se cree que más de un cuarto de los tiburones y las especies relacionadas sufren la amenaza de la extinción.

Sin embargo, su pequeña lancha no estaba diseñada para persecuciones y no pudieron alcanzarles. Desistieron en su intento y denunciaron al barco chino al cuartel general.

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Más tarde ese mismo día, se enviaron un helicóptero de la marina y un barco guardacostas. Alcanzaron al barco, un navío con bandera china llamado Fu Yuan Yu Leng 999. Lo que encontraron les dejó perplejos.

«Había miles, si no decenas de miles de tiburones», afirma Salinas. «Esto va a ser algo histórico. Es con seguridad la mayor captura de tiburones de la historia de las Galápagos».

Los 20 tripulantes han sido arrestados y las autoridades ecuatorianas planean realizar un registro completo del inventario del barco. Es ilegal cruzar las aguasde un santuario marino sin permiso y también es ilegal capturar, comerciar o transportar a los tiburones que viven allí. Las autoridades todavía no saben dónde atraparon a los peces, según un comunicado del Ministerio de Medio Ambiente ecuatoriano.

Pelayo sospecha que el navío es una «nave central», o barco frigorífico que recoge peces de barcos pesqueros más pequeños, lo que les permite permanecer más tiempo en el mar. Tiene más de 90 metros de largo y seis bodegas de carga, algunas de las cuales ya están completamente llenas. En el registro del barco figura que hay más de 300 toneladas de peces a bordo, según el comunicado. Salinas todavía no ha subido a bordo, pero en las fotografías de las bodegas ha identificado a tiburones martillo comunes en y a tiburones sedosos, en peligro de extinción, así como a atunes.

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Descubierto por casualidad

«Tristemente, estas son las actividades cotidianas en el océano», afirma Salinas. «Hay miles de barcos como estos surcando estas aguas».

El incidente pone de manifiesto el problema actual de pesca ilegal, no denunciada y no regulada que tiene lugar incluso en las aguas más protegidas del planeta.

Según Salinas, el navío fue descubierto por pura casualidad. Por alguna razón (probablemente por accidente, sospecha él), tenían encendido el AIS —un sistema de seguimiento automático que utilizan todos los barcos—. Los barcos que realizan actividades ilegales, por razones obvias, suelen apagarlo. Este probable error ayudó a las autoridades a localizar el navío.

Pese a su situación destacada en los mundos del turismo y de la ciencia, el Parque Nacional de las Galápagos no cuenta con todos los recursos que necesita para proteger su ecosistema.

«Los recursos son limitados», afirma Salinas. «Los malos están ganando cada día más dinero. Patrullar es caro, especialmente para un condado sumido en una crisis económica». Como ejemplo, señala la Zodiac. Si hubieran contado con un barco adecuado destinado a garantizar el cumplimiento de la ley, podrían haber alcanzado al navío chino cuando lo vieron por primera vez. (Salinas ha creado una página de crowdfunding para recaudar dinero para dos lanchas motoras para el parque)

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Los miembros de la tripulación arrestados se enfrentan a hasta tres años de cárcel y los conservacionistas esperan que este caso sea investigado en profundidad. China es el mayor acreedor de Ecuador, aportando más del 60 por ciento de la financiación gubernamental y algunas voces críticas han acusado a Ecuador de ser indulgente con China a la hora de proteger sus árboles y otros recursos naturales de la selva amazónica.

«Ecuador ha mostrado liderazgo en su visión» estableciendo el área marina protegida, explica Enric Sala, explorador residente de National Geographic que ha dirigido una expedición de Pristine Seas a las Galápagos. «Ahora tiene que mostrar su compromiso asegurándose de que se cumpla la ley».

En una rueda de prensa, el Ministro de Medio Ambiente ecuatoriano Tarsicio Granizo afirmó que el gobierno está comprometido a que así sea. «Nuestra política es de tolerancia cero con el transporte y el tráfico de animales protegidos», declaró.

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