Planeta Hostil

Te damos 5 razones para ir a ver gorilas en Uganda

Los gorilas de montaña solo pueden sobrevivir en estado salvaje, por eso recorrer sus bosques natales es la única forma de verlos. Lunes, 29 Enero

Por Hillary Richard - National Geographic

Sentarse en silencio en el frío suelo de un bosque ugandés durante una hora puede ser uno de los mayores privilegios de la vida. Quedan menos de 900 gorilas de montaña, y hacer senderismo por la selva es una rara oportunidad para observar las interacciones cotidianas de estos primates tan amables y misteriosos.

Los gorilas de montaña solo viven en la densa vegetación del parque nacional de la Selva Impenetrable de Bwindi y junto a la cordillera volcánica inactiva de Virunga, que se extiende por el parque nacional de los Volcanes, en Ruanda, el parque nacional del Gorila de Mgahinga, en Uganda, y el parque nacional de Virunga, en la República Democrática del Congo.

En 1981, los medioambientalistas estimaban que solo quedaban 254 gorilas de montaña en el mundo, pero la pequeña población está creciendo poco a poco gracias a las intensas labores internacionales de conservación. Como estas criaturas en peligro crítico de extinción no pueden sobrevivir en cautividad, la única forma de verlas es recorriendo su hábitat natural: los bosques nublados que pueden llegar a altitudes de 4.500 metros.

Te damos 5 razones para viajar a Uganda y vivir una experiencia increíble.

Estar con la mitad de los gorilas de montaña del mundo

Hay dos lugares para hacer senderismo y ver gorilas en Uganda: el parque nacional de la Selva Impenetrable de Bwindi y el parque nacional del Gorila de Mgahinga. A los gorilas no les importan las fronteras políticas, por lo que las poblaciones de Viruga son relativamente fluidas. Sin embargo, Uganda tiene una ventaja: Bwindi alberga a la mitad de los gorilas de montaña del planeta.

El parque nacional de la Selva Impenetrable de Bwindi (también conocido como «el lugar de la oscuridad» por las densas copas de los árboles) es un antiguo bosque bajo y montañoso con una superficie de 330 kilómetros cuadrados. La región fue declarada lugar Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO gracias a su increíble biodiversidad y al gran número de especies en peligro de extinción que la habitan.

El parque nacional del Gorila de Mgahinga representa 34 kilómetros cuadrados del hábitat de Virunga, que se extiende a lo largo de 435 kilómetros cuadrados por Ruanda y la República Democrática del Congo. El parque nacional incluye tres de los ocho picos principales de Virunga: el monte Gahinga, el monte Muhabura y el monte Sabyinyo.

Luchar contra la destrucción de hábitat apoyando a las comunidades

La destrucción del hábitat es la principal amenaza para los gorilas de montaña. Las comunidades en torno a los parques están densamente pobladas y los residentes han usado tradicionalmente la tierra alrededor de las fronteras del parque nacional para el cultivo o la tala.

Como el turismo es actualmente la industria más lucrativa de Uganda y la mayoría de turistas acude a ver a los gorilas de montaña, se insta a los excursionistas a que busquen formas de contribuir a las comunidades que visitan. Una opción popular es contratar a un porteador, que siempre es un residente local y, en ocasiones, furtivos reformados. El paisaje dentro del parque es impredecible y difícil; los porteadores ayudan a guiar a los senderistas a través de los cruces de ríos y por las laderas inclinadas y fangosas.

Otra opción es participar en iniciativas culturales comunitarias. En la aldea de Bwindi, el bar Bwindi proporciona formación en hostelería a jóvenes marginados a través de clases y experiencia laboral. En torno al Mgahinga, los ancianos de la tribu batwa guían a los visitantes por el sendero batwa, explicando cómo su tribu autosuficiente y moradora del bosque usaba tradicionalmente plantas medicinales.

Conseguir permisos de senderismo más asequibles

Existen regulaciones estrictas para garantizar que los gorilas permanezcan sanos y salvajes, empezando por el proceso de obtención de permisos para hacer senderismo. Los avistamientos diarios de cada grupo de gorila son muy limitados, por eso los visitantes deben solicitar el permiso mucho antes de las fechas preferidas.

En Uganda, el coste del permiso varía dependiendo de la época del año. En abril, mayo y noviembre, los permisos cuestan 360 euros. El resto del año, cuestan 480 euros. Como comparación, los permisos en Ruanda cuestan 1.200 euros todo el año.

La mayor parte de las excursiones de senderismo en Uganda tienen lugar en Bwindi, donde hay varios puntos de partida y varias familias de gorilas. Las visitas son dirigidas por guardas del parque y se permite a grupos de ocho personas observar a los gorilas durante una hora, en silencio y a una distancia segura.

Ponerte a prueba en terrenos difíciles

Solo con echar un vistazo a las colinas verdes escalonadas del suroeste y a las laderas volcánicas onduladas de Uganda, queda claro que esta zona del país no es para los débiles de corazón. Añade la gran altitud y el terreno difícil y el senderismo para ver gorilas en Uganda promete ser la aventura de tu vida.

Es difícil llegar hasta los gorilas. Es necesario ir cuesta arriba y cuesta abajo a través de densas marañas de enredaderas, espinas y raíces. El parque nacional de la Selva Impenetrable de Bwindi, de nombre muy apropiado, solo es accesible a pie. No hay caminos, señales ni direcciones, y apenas hay claros (por eso los guardas del parque llevan machetes). ¿La buena noticia? La recompensa parece mucho mejor después de todo el duro trabajo.

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Ver a otros primates

Uganda es el sueño de los amantes de los primates. Además de los gorilas de montaña, Mgahinga alberga a otra especie en peligro: el mono dorado. Estos monos peludos y cómicos viven en las alturas en los bosques de bambú. Localizar a monos dorados es muy similar a localizar a gorilas, pero el sendero no es tan complicado.

En lugares más distantes, Bwindi tiene al cercopiteco de L'Hoest, al mangabeye de mejillas grises y al cercopiteco de diadema. En el parque nacional del bosque de Kibale, los chimpancés son los protagonistas. Los monos patas o monos rojos vagan por el parque nacional de las cataratas Murchison. El parque nacional de la reina Isabel alberga a cercopitecos de diadema y cercopitecos de cola roja (por no mencionar a los no primates, como leones y elefantes).

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