Animales

Los cangrejos ermitaños macho desarrollan órganos sexuales más grandes para no perder sus casas

Un estudio sugiere que los cangrejos ermitaños con conchas más valiosas y más fáciles de robar han desarrollado penes más grandes para aparearse de forma más segura.jueves, 17 de enero de 2019

Por Jake Buehler
Al igual que algunos de sus parientes, los cangrejos ermitaños terrestres Coenobita perlatus de las Seychelles invierten una cantidad considerable de energía en «remodelar» sus conchas, que prefieren no abandonar, ni siquiera para aparearse.

En las playas es habitual ver cangrejos ermitaños, pero muchos de estos crustáceos carismáticos tienen una sorpresa oculta: penes bastante grandes, a veces de hasta la mitad de la longitud de sus cuerpos unidos a conchas. Una nueva investigación sugiere que los cangrejos han desarrollado unos órganos tan sobredimensionados para aparearse sin alejarse de su hogar.

Según Mark Laidre, biólogo del Darmouth College y explorador de National Geographic, algunos de estos ermitaños invierten mucha energía en «remodelar» el interior de sus conchas, que a diferencia de la mayoría de los cangrejos no pueden desarrollar.

Estos animales pueden tallar sus conchas y excretar las sustancias químicas erosivas, lo que les permite crear un interior liso y amplio. Estos hogares renovados les proporcionan espacio para crecer y podrían aportar espacio para el almacenamiento de huevos, de ahí que las conchas sean tan valiosas. En otras palabras, no son un lugar que les guste abandonar —ni siquiera temporalmente—, algo que muchos cangrejos ermitaños deben hacer para aparearse.

Pero ¿y si tuvieras un órgano sexual lo bastante grande como para reproducirte sin salir de la concha, que tus rivales podrían robarte?

Tamaños diversos

Laidre, que estudiaba cangrejos ermitaños terrestres en el Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian, se dio cuenta de que el tamaño de los penes de los animales, también conocidos como «tubos sexuales», variaba mucho. Pero la especie que más remodelaba —y que por lo tanto tenía las conchas más valiosas— tenía los penes más grandes.

El nuevo estudio de Laidre, publicado en la revista Royal Society Open Science, sugiere que los cangrejos ermitaños desarrollaron órganos sexuales más grandes para no quedarse sin hogar.

Para poner a prueba su hipótesis de «partes privadas por propiedad privada», Laidre analizó los genitales de los cangrejos terrestres del género Coenobita, pero también los de una serie de cangrejos emparentados de una gran variedad de hábitats y estilos de vida. Algunos cangrejos modifican sus conchas en grados diferentes, mientras que otros no lo hacen. Algunos eran pequeños residentes de pozas de marea; otros, como el Petrochirus diogenes, son animales enormes moradores de las profundidades.

Este cangrejo terrestre macho (Coenobita compressus) posee un pene prominente y normalmente transporta una concha valiosa que se le puede robar fácilmente.

Laidre también incluyó al cangrejo de los cocoteros —el invertebrado terrestre más grande del mundo—, que no necesita una concha como hogar.

Tras medir la ratio de tamaño de pene-tamaño corporal de más de 300 especímenes de museo, Laidre descubrió que cuanto más modificaba una especie su concha, más largo era su pene en relación con su tamaño corporal. Laidre descartó hipótesis alternativas que podrían explicar este patrón, como la posibilidad de que la longitud del pene aumentase con el tamaño corporal, o que fuera la consecuencia de determinados tipos de hábitats.

Esto tiene sentido, ya que las vidas de los cangrejos ermitaños terrestres giran en torno a sus conchas protectoras. Estas hábiles criaturas son despiadadas a la hora de encontrar y robar conchas mejores a sus vecinos.

Sexo seguro

«Se meten en todo tipo de jugarretas con las conchas, corren el riesgo constante de ser desahuciados», afirma Laidre, que señala también que las conchas remodeladas son más aptas para el robo, ya que al cangrejo le cuesta más agarrarse a su interior liso.

Los genitales agrandados son «una solución evolutiva muy sensata para una de las cosas más peligrosas en las que participan [los cangrejos ermitaños]», explica.

Perder una concha remodelada hace que la muerte por desecación resulte inevitable y los cangrejos se han especializado tanto que no caben en conchas no remodeladas como solución temporal. «Si pierden la concha, en 24 horas están condenados».

Por eso Laidre considera que los penes agrandados son un seguro con el que proteger una inversión crucial, reforzándola con otras conductas para hacer que el sexo sea lo más seguro posible.

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De concha a concha

Cuando se aparean, los cangrejos colocan frente a frente las aperturas de las conchas y se acercan tanto como pueden para que el macho deposite el esperma sin que ningún cangrejo tenga que abandonar su concha. (No se produce penetración.) Laidre señala que el proceso es relativamente rápido en las especies con conchas remodeladas en comparación con otros cangrejos y se lleva a cabo en ubicaciones aisladas, probablemente para minimizar los riesgos.

Supone un claro contraste con los cangrejos de los cocoteros, que poseen una de las ratios más pequeñas de tamaño de pene-tamaño de cuerpo de los cangrejos del estudio. Los cangrejos de los cocoteros usan conchas remodeladas cuando son jóvenes, pero antes de la madurez son demasiado grandes como para caber en ellas. Sin concha para protegerse de adultos, surge el peligro de la cópula y la necesidad de genitales más grandes.

«Creo que este estudio es extremadamente ingenioso», afirma Justa Heinen-Kay, ecóloga evolutiva de la Universidad de Minnesota que no participó en el estudio. «Es bastante increíble que estos animales hayan desarrollado penes más grandes para permanecer cerca de casa mientras copulan».

«Resulta bastante inusual que un objeto esté implicado en la evolución de rasgos sexuales», señala Heinen-Kay.

Este artículo se publicó originalmente en inglés en nationalgeographic.com.

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